Plaza de la democracia

Elecciones: costos y beneficios para la 4T

A días de los comicios más grandes de la historia del país, el partido Morena aún "digiere" su pérdida en la Ciudad de México, una parte muy importante de la base social con que empezó el movimiento obradorista en 2005
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Columnas / México

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Por Alfonso Yáñez Delgado

Desde algunos puntos de vista, las elecciones del 6 de junio fueron un triunfo para el gobierno actual y especialmente para López Obrador, en la medida de que transcurrieron en paz y la coalición integrada por Morena, el Partido Verde y el Partido del Trabajo, lograron triunfos importantes.

En los comicios estuvieron en juego las diputaciones locales y federales de las entidades del país, así como los gobiernos de varios estados: Baja California y Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Querétaro, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas.

También el 6 de junio se llevaron a cabo elecciones estatales en Puebla para renovar 41 diputados locales y 217 ayuntamientos.

La principal interrogante de la contienda era, sin duda, en qué regiones y en qué medida la gente sigue apoyando a la llamada “Cuarta Transformación”.

Por eso, el principal adversario de la coalición Morena-PVEM-PT fue la coalición formada por los partidos PRI, PAN y PRD, la coalición denominada “Va por México”. Los tres partidos representaron, en el pasado, las tres principales fuerzas políticas e ideológicas en disputa en el país, y ahora, significativamente, estaban aliadas, dejando de lado disputas ideológicas y políticas para enfrentar al partido en el poder.

Además de esas fuerzas compitieron los partidos: Encuentro Ciudadano, de tendencias liberales, pero prácticas oportunistas, pues en las elecciones del 2018 se unión al conservador PAN; el Partido Encuentro Solidarios (PES), que compitió al lado de Morena en 2018 y que representa a la ultraderecha evangélica y dos partidos de las huestes que lideró en el pasado Elba Esther Gordillo: Fuerza por México y Redes Sociales Progresistas.

De acuerdo con las cifras disponible el 7 de junio por la tarde, la coalición “Juntos haremos historia”, de Morena y sus aliados, ganaría 11 de los estados en juego, entre ellos las dos Bajacalifornias, Campeche, Colima, Guerrero, Nayarit, Sinaloa, Tlaxcala y Zacatecas.

Chihuahua sería para la alianza PAN-PRD, Nuevo León para Movimiento Ciudadano y Querétaro para el PAN.

Sin embargo, en la Ciudad de México, que en 2005 fue la cuna del movimiento encabezado por el entonces jefe de gobierno Andrés Manuel López Obrador, los resultados fueron adversos para Morena, y es una llamada de atención para que el gobierno reconsidere el tratamiento que ha brindado a la clase media urbana y los sectores intelectuales.

Y no se trata solamente del tratamiento material (más cargas impositivas y terrorismo fiscal, autoritarismo, una retórica agresiva contra los sectores más o menos acomodados, etc), sino de aspectos ideológicos que en la ciudad de México son importantes.

Cabe recordar que el movimiento obradorista, que cobró fuerza luego del intento que hizo el gobierno de Fox para desaforarlo e impedirle competir en las elecciones del 2006, desembocó en un fuerte conflicto poselectoral, y en el apoyo masivo de sectores urbanos, populares y de la llamada “clase media” hacia el entonces candidato de la izquierda.

Con entusiasmo, la población capitalina tomó avenidas principales de la ciudad en el llamado “plantón” para defender a López Obrador.

El conflicto terminó y el PAN siguió en el poder seis años más, para disgusto de un porcentaje muy grande de votantes que habían sufragado a favor de AMLO.

Ya para entonces, la CDMX se había consolidado como el territorio más liberal de nuestro país, y prueba de ello es que hacia finales del conflicto electoral se llevó a cabo en el Zócalo capitalino el desnudo masivo organizado por el fotógrafo Spencer Tunick.

En 2007 se despenalizó el aborto en la Ciudad de México, y posteriormente se legalizarían las uniones homosexuales en la capital.

Pero en 2020, López Obrador se opondría terminantemente a la despenalización del aborto en el país, y en 2021, dos días antes de las elecciones se declararía públicamente “cristiano” e incluso evangélico, afirmaciones que disgustaron a una buena parte de la corriente política liberal.

A esos factores, hay que sumar los errores del gobierno de Sheinbaum, en especial la catástrofe ocurrida en la línea 12 del Metro, la falta de control de los disturbios ocasionados por feministas violentas, descuido de las calles de la ciudad, incluso del centro histórico, etc.

Como resultado de las elecciones del 6 de junio, la CDMx quedó dividida en dos regiones, de acuerdo con las condiciones socioeconómicas y culturales de la población.

La parte centro (Delegación Cuauhtémoc) y la regiones del Poniente y Sur de la Ciudad (Delegaciones Miguel Hidalgo, Benito Juárez, Coyoacán, Tlalpan, Álvaro Obregón, Magdalena Contreras, además de Azcapotzalco) quedaron en manos de las fuerzas opositoras de Morena.

Morena y sus aliados conservaron zonas más populares de norte y oriente de la ciudad: Gustavo A. Madero, Iztacalco, Iztapalapa. Milpa Alta, Tláhuac y Xochimilco, territorio en disputa con la coalición PAN-PRI-PRD.

En suma, Morena perdió en la Ciudad de México una parte muy importante de la base social con que empezó el movimiento obradorista en 2005, algunos dirigentes, entre ellos, Pablo Gómez Álvarez, abrigan la esperanza de recuperar la confianza de esos votantes haciendo transparente el nombramiento de los candidatos de ese partido y creando una fuerte corriente de debates sobre el quehacer gubernamental, impulsando respuestas exactas a los cuestionamientos perversos de los grupos conservadores e invitando a debates sobre los proyectos públicos.

En la ciudad de Puebla, la ausencia de debate, la falta de transparencia para nombrar a la candidata a la presidencia municipal tuvieron como resultado inicial que el movimiento conservador recuperara el gobierno municipal y afectara la votación de los candidatos de Morena a las legislaturas estatal y federal. En fin, es deseable que las direcciones estatal y nacional de Morena sea removida por el bien país.

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