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El monarca cumplió 5 años como Jefe de Estado

Los escándalos de Felipe VI, el Rey de una España cada vez más republicana

En los más de 1.820 días de reinado, Felipe el Monarca ha tratado de mantener un perfil bajo, pero su manera de actuar ante varios sucesos políticos han puesto en tela de juicio la importancia y el rol de la monarquía


Felipe VI cumplió cinco años como rey de España, en medio de controversias y escándalos políticos y con una nación dividida sobre seguir siendo una monarquía o convertirse en una república.

Según un sondeo publicado por El Confidencial y elaborado a partir de 1.031 entrevistas, el 50,8 % de los españoles se considera monárquico, frente a un 46,1 % que clama por una república. Una diferencia escasa que pende del hilo de los indecisos (3,1 %).

La encuesta se realizó entre el 28 de mayo y el 3 de junio, y plantea distintas percepciones según las edades, territorios e inclinaciones políticas.

El estudio reveló que las mujeres (54,1 %) son más monárquicas que los hombres (47,4 %). De hecho, solo el 42,4 % de las españolas encuestadas se confiesan republicanas, frente al 50,1 % de los españoles.

Con respecto a los rango de edad, a partir de los 45 años los españoles comienzan a declararse más monárquicos y menos republicanos.

El rango que más simpatiza con la monarquía es el de los hombres y mujeres entre los 55 y los 64 años, que comprenden un  61,4 % de partidarios, frente al 35,7 % que expresó ser republicano.

En el caso de los ciudadanos mayores de 65 años, el 57,8 % se definen como monárquicos.

Sin embargo, es la juventud el sector en el que la institución que lidera Felipe VI pierde terreno. El 70,4 % de los jóvenes con edades comprendidas entre los 18 y 24 años se confiesa republicano, frente a solo un 26,1 % que afirmar ser monárquico.

Esto es algo que debe preocupar a una tambaleante monarquía, ya que su discurso y acciones no logran calar dentro de la población que representa el futuro del país.

Por regiones, la monarquía cuenta con un apoyo en Andalucía (75 %) y Madrid (62 %), y poca aceptación en el País Vasco (24,7 %) y Cataluña (21,6 %).

Valencia es la comunidad más dividida en torno a la cuestión del modelo de Estado, con prácticamente un empate técnico al 50 %.

En tanto, Galicia, aunque tiene un promedio de edad entre los más altos en Europa, cuenta con una población mayoritariamente republicana (51,6 %).

Los votantes de los partidos de derecha son los más fieles defensores de la monarquía: Partido Popular (PP) (90,7 %), Ciudadanos (82,7 %) y Vox (82,2 %). 

Por su parte, los votantes del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) del actual presidente Pedro Sánchez, están divididos: el 44,5 % son monárquicos y otro 51,6 % son republicanos.

Mientras que en Unidas Podemos e Izquierda Unida lo tienen claro: solo el 9,3 % de sus votantes es partidario de la continuidad del actual modelo de Estado y el 86 % se confiesa republicano.

De los resultados de la encuesta divulgada por El Confidencial se puede concluir que el perfil promedio que más respalda el sistema de la monarquía en España es el siguiente: mujer, andaluza y madrileña, de más de 45 años y votante del PP, Vox o Ciudadanos.

En caso contrario, el perfil más cercano a la república está compuesto por varones, generalmente menores de 45 años, provenientes de comunidades históricas con fuerte sentimiento nacionalista, como por ejemplo Cataluña y el País Vasco, además de los votantes de Izquierda Unida y de Unidas Podemos.

Un reinado turbulento

En los más de 1.820 días de reinado, Felipe VI ha tratado de mantener un perfil bajo intentando no involucrarse en demasiados escándalos, pero su manera de actuar ante varios sucesos políticos han puesto en tela de juicio la importancia y el rol de la monarquía.

En los últimos cinco años, España ha atravesado por tres elecciones legislativas, el fin del bipartidismo, atentados yihadistas y la moción de censura contra Mariano Rajoy (Partido Popular), que llevó al poder al líder del PSOE, Pedro Sánchez.

Según los analistas, el monarca se muestra encorsetado en el ejercicio de sus funciones.

«La capacidad moderadora [del Rey] está muy disimulada por el encorsetamiento formal de la institución», indicó a Radio Nacional de España el analista político José Ignacio Torreblanca.

Añadió que un papel moderador se hace cada vez más necesario cuando el multipartidismo en España «viene aparejado de vetos cruzados entre formaciones, lo que complica formar gobiernos a nivel nacional, regional y local».

«Si vamos a un sistema de bloqueo, como el que estamos viendo, vamos a necesitar un poder arbitrador y moderador», capaz de «empujar un poquito para facilitar las cosas», afirmó Torreblanca.

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Felipe VI contra el independentismo catalán

La mayor crisis que ha afectado la imagen del Rey y de su institución es su proceder frente a la lucha independentista de Cataluña.

Dos días después de la celebración del referéndum del 1º de octubre de 2017 (1-O) en Cataluña, Felipe VI pronunció un discurso totalmente parcializado y cargado de reproches contra los soberanistas catalanes, en el que no hubo ni una sola mención a la violencia y represión que se produjo el día que se celebró la votación.

El Rey acusó a los independentistas catalanes de «deslealtad inadmisible» y llamó a asegurar «el orden constitucional».

En su discurso tachó de ilegal la lucha independentista de Cataluña. «Estamos viviendo momentos muy graves , todos hemos sido testigos de los hechos que se han producido en Cataluña con la pretensión de que sea declarada ilegalmente la independencia«, expresó.

Esta intervención fue duramente criticada por varios dirigentes políticos, uno de ellos fue Alberto Garzón, de Izquierda Unida, quien condenó que el Rey no estuvo la altura del momento político

«En vez de puentes, el Jefe de Estado ha puesto un frontón que alimenta la tensión y el conflicto tanto en España como en Catalunya», señaló.

Por su parte Asier Blas, director del Departamento de Ciencia Política de la Universidad del País Vasco (UPV), planteó que «en vez de atemperar los ánimos y buscar que hubiese un diálogo que facilitase una mayor estabilidad al propio Estado español», Felipe VI hizo lo contrario.

«Buscó el provecho a corto plazo y se alineó directamente con una parte (…) En vez de actuar como suelen hacer los jefes de Estado para poder interlocutar entre diferentes partes que están en conflicto. Actuó muy de parte, a favor del Gobierno español e incentivando las posiciones más nacionalistas”, explicó.

Iñaqui Undargarín, esposo de la infanta Cristina, hermana de Felipe VI, fue condenado a seis años de prisión por corrupción. Foto: Web.

Escándalos reales

Desde antes de su proclamación como Rey, la figura de Felipe VI se ha visto ensombrecida por sonados escándalos protagonizados por sus familiares.

El caso del Instituto Nóos dejó al descubierto el lado más oscuro y corrupto  de la monarquía. Iñaqui Undargarín, esposo de la infanta Cristina, la hermana de Felipe, cumplió un año en la cárcel tras haber sido condenado a seis años de prisión por cometer malversación, fraude y blanqueo de capitales, cuando ejerció como director de esta fundación sin fines de lucro.

La Infanta fue la primera representante de la familia real en sentarse en el banquillo de los acusados. Aunque terminó siendo absuelta de delito fiscal, la respuesta del Rey fue crear un cerco sanitario al frente de su hermana y, por supuesto, de su cuñado, para tratar de salvar la imagen de la corona.

Pese a esta decisión, el estudio de El Confidencial reveló que los encuestados creen, con una nota de 8,8 puntos sobre 10, que los pormenores del caso Nóos han sido los más perjudiciales para la institución en los últimos años.

Pelea de reinas

Un suceso que dejó en evidencia la poco idílica relación entre los miembros de la monarquía española, y que afectó la imagen de Felipe VI y su familia, tuvo como protagonistas a su madre, la reina emérita Sofía, y a su esposa, la reina consorte Letizia.

El video de un ‘rifirrafe’ (discusión acalorada) a la salida de una misa en Palma de Mallorca se hizo viral a través de las redes sociales.

Letizia fue abucheada unos días después en un acto oficial y hubo que forzar una reaparición de la familia al completo, en una visita al rey emérito Juan Carlos al hospital, para dar una imagen de normalidad y estabilidad en el clan Borbón.

Sin embargo, el cometido no se logró, ya que la esposa de Felipe es el miembro de la familia real peor valorado por los españoles, con un 4,8 sobre 10, mientras que su suegra está a la cabeza con 6,7 sobre 10.

El rey «jubilado«

Felipe VI llegó al trono por la abdicación de su padre Juan Carlos de Borbón, quien reinó entre el 22 de noviembre de 1975 y el 19 de junio de 2014.

En sus últimos años al frente de la corona, Juan Carlos hundió la imagen de la corona, por lo que su salida se vio forzada para que su hijo tratara de levantar y lavar la imagen de la monarquía.

Su vida ha estado marcada de escándalos y controversias. En 1956, cuando tenía 18 años muchas voces lo señalaron como el responsable de la muerte de su hermano Alfonso, de apenas 14 años.

Juan Carlos de Borbón junto a su hermano menor Alfonso. Foto: Web.

Según la versión oficial, Alfonso perdió la vida cuando limpiaba una pistola y el arma se disparó. Sin embargo, según el tío de ambos, Jaime de Borbón, el rey emérito habría sido el que apretó el gatillo y «mató accidentalmente a su hermano».

Otro acto bochornoso que evidenció la prepotencia del monarca se produjo durante la XVII Cumbre Iberoamericana que tuvo lugar en Santiago de Chile, en 2007.

Cuando hablaba el entonces presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, el expresidente venezolano Hugo Chávez se refería a la participación de Aznar en el golpe de Estado perpetrado en su contra en abril de 2002.

En la mitad del encuentro verbal, el rey Juan Carlos, arremetió contra Chávez y le dijo: «¿Por qué no te callas?». Ante esta agresión el líder venezolano respondió: «Muy rey será, pero no me puede hacer callar. Yo también soy jefe de Estado y elegido tres veces».

Otro episodio protagonizado por Juan Carlos se produjo en 2012, cuando salió a la luz que había sido operado de emergencia al romperse la cadera en Botsuana, mientras participaba en un safari para cazar elefantes.

La indignación no se hizo esperar y tuvo que ofrecer disculpas públicamente: «Lo siento mucho. Me he equivocado y no volverá a ocurrir».

Juan Carlos de España, el rey que caza elefantes. Foto: Web.

La polémica relación de Juan Carlos con una aristócrata alemana, Corinna zu Sayn-Wittgenstein, fue utilizada como instrumento de presión por el excomisario de policía José Manuel Villarejo, encarcelado y sospechoso de blanqueo y malversación.

Villarejo, quien de joven fue guardaespaldas de Juan Carlos, filtró una conversación con Corinna, en la que ésta admite que su antiguo amigo había desempeñado un rol clave en el Instituto Nóos y que llegó a pedir dinero para esa entidad que gestionaba Urdangarin.

Con su jubilación, Juan Carlos de Borbón se dedicará a viajar y participar en regatas. Foto: Web

Por todo ello, no extraña que Juan Carlos sea reprobado por los españoles con una valoración de 4,9 sobre 10 y que luego de ser cada vez más relegado de actos públicos y «funciones de representación» se haya jubilado el pasado 2 de junio. Así, dejará de «desarrollar actividades institucionales» para dedicarse a a viajar, disfrutar con sus amigos y a participar en regatas.

Lo más seguro es que cuente con un «salario» para cubrir su estilo de vida. Este año recibió 189.228 euros (más de 200.000 dólares) divididos en doce mensualidades.

Renovarse o morir

Con este historial de escándalos y un 46,1 % de los ciudadanos en contra, el futuro de la monarquía constitucional española pende de un hilo y se aleja cada vez más del pueblo, y en especial de las nuevas generaciones.

Renovarse o morir parece ser la salida. La encuesta de El Confidencial ofrece varias luces. Uno de sus principales retos es ser capaz de defender y cumplir la Constitución, así como también demostrar que pueden ser más transparente en sus cuentas bancarias y actividades oficiales y extraoficiales.

En el sondeo se preguntó a los encuestados ¿cuál es el principal reto de la monarquía española en los próximos años? Al respecto, el 31,2 % de ellos respondieron «la defensa de la Carta Magna».

En tanto, el 27,7 % considera que debe ser mostrar una mayor transparencia. Más atrás, algunos opinaron que debe ser trabajar para lograr más cercanía con el pueblo (12,3 %) y otros que es conseguir un mayor impulso a su agenda internacional (5,3 %).

Mientras tanto la aceptación de Felipe VI como monarca es regular, pues su valoración es de 6,3 puntos sobre 10.

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