Nueva información: el tirador de Texas habría escapado de una institución psiquiátrica

Devin Kelley, el pistolero que mató a 26 personas el domingo en una iglesia en Sutherland Springs, Texas, escapó de un hospital de salud mental mientras servía en la Fuerza Aérea.

Un informe policial de 2012 reveló que Kelley fue internado en un centro psiquiátrico después de ser acusado en un tribunal militar por agredir repetidamente a su esposa y su hijastro, incluido un ataque que dejó al niño con una fractura de cráneo. Kelley luego se declaró culpable de los cargos y fue sentenciado a un año en una prisión de la Marina.

La policía detuvo a Kelley en una estación de autobuses en el centro de El Paso, Nuevo México, donde planeaba huir después de escapar de Peak Behavioral Health Services, un hospital ubicado a unos pocos kilómetros de distancia.
La persona que reportó su fuga del hospital le dijo a las autoridades que Kelley «padecía trastornos mentales» y que «era un peligro para él mismo y para el resto de las personas». Agregó que había amenazado de muerte a «su cadena de mando militar» y que había sido sorprendido escondiendo armas de fuego en la base donde estaba estacionado.

El presidente Trump declaró que el tiroteo de Texas tiene que ver con los problemas que existen en el país respecto a la salud mental, desestimando que el problema sea el fácil acceso que tiene la población a las armas, sobre todo en el estado de Texas.

Sin duda el problema es doble. Por un lado, el acceso a las armas es un peligro claro para que este tipo de tiroteos se siga replicando. Por otro lado, el presidente Trump tiene toda la razón al declarar que en su país hay un grave problema de salud mental, partiendo por él mismo y sus evidentes trastornos psicológicos ¿No crees? 

Con información de Axios 
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