Contraloría detecta mega irregularidades financieras en el Estado: Capredena lidera descuadre por más de $49 mil millones
Un informe consolidado de la Contraloría General de la República, que audita los estados financieros de organismos públicos entre 2020 y 2024, revela un desorden financiero masivo que involucra $15,9 billones en observaciones. Según El Mostrador, el ente fiscalizador se abstuvo de emitir opinión sobre 73 instituciones debido a la falta de evidencia suficiente que respalde sus operaciones registradas, imposibilitando un juicio razonable.
La Caja de Previsión de la Defensa Nacional (Capredena) encabeza el listado con el mayor descuadre financiero absoluto: $49.408.644.263. La auditoría específica a esta institución, que administra las pensiones del personal militar en retiro, la sitúa también como el organismo con mayores recursos objetados dentro del sector Defensa, superando los $4.200 millones en operaciones cuestionadas.
El reporte de El Mostrador detalla que las irregularidades en Capredena incluyen deudas acumuladas por pensiones pagadas en exceso, el no registro de inmuebles, pagos no devengados por más de $18.121 millones, falta de control en recursos del Centro de Salud por $5.222 millones, e ingresos pendientes de recuperación por $2.692 millones. Además, mantiene deudas por cobrar que suman $13.763 mil millones (2019-2023) y $9.608 mil millones (1995-2018), estas últimas posiblemente prescritas.
La conclusión de Contraloría es contundente. El documento, citado por El Mostrador, señala que estas situaciones “impiden asegurar la confiabilidad de la información financiera presentada por las entidades fiscalizadas, impactan en sus decisiones estratégicas y en su reputación y demuestran riesgo de gestión financiera deficiente, errores o fraudes”. Esto derivó en procedimientos disciplinarios, sumarios y denuncias ante el Ministerio Público.
Consultada por la investigación, Capredena indicó que recibió recientemente la información detallada de Contraloría y que inició una “revisión pormenorizada –aún en curso– sobre las observaciones realizadas y las medidas que se puedan haber adoptado para subsanarlas”, antes de entregar información específica sobre el tema.
El informe consolida un panorama de grave descontrol. Fuentes internas de Contraloría calificaron la situación como “transversal”, advirtiendo que las cuentas no visadas son el último eslabón de una cadena de supervisiones internas que no detectaron a tiempo el tamaño de las grietas financieras en el Estado.
Ver también reporte de Paulina De Allende-Salazar para El Mostrador


