Claudio Crespo fue absuelto. A pesar de que se comprobó que le disparó los perdigones a Gustavo Gatica produciéndole una ceguera de por vida, el Tribunal Oral en Lo Penal de Santiago consideró que esta acción estaba justificada en la “legítima defensa”, institución modificada por la Ley Nain-Retamal, garantizando impunidad para los agentes del Estado que cometieron violaciones a los derechos humanos durante el estallido. De no haber existido esta ley hubiese sido condenado por apremios ilegítimos.
La Ley Nain-Retamal no solo fue impulsada por la derecha, sino que contó con los votos de partidos oficialistas (socialismo democrático) e incluso el Presidente Gabriel Boric, lejos de vetarla a pesar de ser vulneratoria de derechos humanos, la promulgó inmediatamente al día siguiente en que fue despachada por el Congreso, impidiendo que se presentara un recurso ante el Tribunal Constitucional. Esta ley no ha servido para “perseguir la delincuencia” como se proponía discursivamente, sino solo para impedir la búsqueda de justicia. A pesar de que defensores de derechos humanos lo advertimos y nos movilizamos en contra de esta ley, el gobierno avanzó de todas formas.
La impunidad judicial que existió en la dictadura está volviendo a existir. Se sorprenden por lo que ocurre en otros países, pero callan por las violaciones a los derechos humanos en el nuestro. Aún es posible revertir esta calificación jurídica por la Corte de Apelaciones de Santiago o por la Corte Suprema, lo cual esperamos que ocurra en los próximos meses. Ayer, hoy y siempre, seguiremos exigiendo justicia para Gustavo y para todas las víctimas de las violaciones a los derechos humanos durante la Revuelta Popular, para que algún día Chile deje de limitar al centro con la injusticia.
El Ciudadano

