A través de una declaración pública, la Comunidad Palestina de Chile manifestó su profunda preocupación por el «Consejo de Paz», impulsado por el Presidente de EEUU, Donald Trump, el cual -recordemos- fue presentado como «un nuevo mecanismo» para abordar conflictos internacionales y, en particular, la situación en Palestina y la Franja de Gaza.
«Si bien toda iniciativa que se presente bajo el lenguaje de la paz merece ser examinada con seriedad, advertimos que este tipo de propuestas se inscriben en una tendencia cada vez más alarmante: el progresivo debilitamiento del orden internacional basado en normas, el vaciamiento del multilateralismo y la relativización del derecho internacional como marco regulador de los conflictos entre Estados y pueblos», plantearon desde la Comunidad Palestina de Chile.
«Cuando la paz se plantea al margen de las Naciones Unidas, de sus resoluciones y de los principios fundamentales del derecho internacional, deja de ser una herramienta de justicia para transformarse en un ejercicio de poder», agregaron.
Incluye a Netanyahu
Uno de los aspectos más preocupantes a juicio de la Comunidad Palestina es la inclusión de Benjamin Netanyahu, quien está acusado por crímenes internacionales ante la Corte Penal Internacional.
«La sola incorporación de una persona imputada por crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad en una instancia que pretende erigirse como garante de la paz, constituye una contradicción insalvable y un mensaje devastador para el sistema internacional de justicia», se lee en la declaración.
«Normalizar esta situación implica erosionar gravemente los principios de responsabilidad, legalidad y rendición de cuentas que sostienen el derecho internacional contemporáneo», añadieron las y los palestinos residentes en Chile.
En este punto, recordaron que la experiencia palestina «demuestra con crudeza los riesgos de estos enfoques. Durante décadas, nuestro pueblo ha sido objeto de planes, consejos y fórmulas impuestas desde fuera, elaboradas sin su participación real y sin atender a sus derechos inalienables».
«Ninguna iniciativa puede aspirar a legitimidad si no reconoce al pueblo palestino como sujeto político pleno, con derecho a participar de manera efectiva en la definición de su propio futuro. La paz no puede construirse sustituyendo la voz de los pueblos por estructuras externas, ni reduciendo un conflicto político, histórico y jurídico a un problema meramente administrativo o de reconstrucción», plantearon.
«Resulta especialmente alarmante que, en un contexto marcado por graves violaciones a los derechos humanos, crímenes internacionales y un genocidio que el mundo presencia en tiempo real, se promuevan mecanismos que eluden responsabilidades, debilitan los sistemas de justicia internacional y desplazan el eje desde la justicia hacia acuerdos políticos desprovistos de obligaciones jurídicas claras», alertaron.
Asimismo, advirtieron que este tipo de iniciativas no solo afecta al pueblo palestino, sino que compromete la credibilidad «del sistema internacional en su conjunto y sienta un precedente peligroso para todos los pueblos que dependen del derecho internacional como última línea de protección frente al abuso del poder».
«La Comunidad Palestina de Chile reafirma que una paz justa y duradera solo es posible sobre la base del respeto irrestricto al derecho internacional, del fin de la ocupación, del reconocimiento pleno de los derechos del pueblo palestino, incluido su derecho a la autodeterminación, y del fortalecimiento, no la sustitución, del sistema multilateral. Cualquier iniciativa que ignore estos principios no contribuye a la paz, sino que profundiza la impunidad y la inestabilidad global», reafirmaron.
Finalmente, las y los palestinos residentes recordaron que Chile ha tenido históricamente una política exterior comprometida con el multilateralismo, la legalidad internacional y la defensa de los derechos humanos.
«Esperamos que ese compromiso se mantenga y se proyecte con coherencia frente a propuestas que, bajo el discurso de la paz, amenazan con debilitar el orden internacional que ha permitido, con todas sus limitaciones, resguardar a los pueblos frente a los crímenes más graves», concluye la declaración.
El Ciudadano
