Este domingo 1 de febrero se realizó la 68ª edición de los Premios Grammy en la Crypto.com Arena de Los Ángeles. En la ceremonia, el cantante puertorriqueño Bad Bunny se alzó como uno de los grandes ganadores de la noche al ser ganador de 3 de los galardones. Lejos de limitarse a los agradecimientos de rigor, el artista utilizó la vitrina global del evento para lanzar un duro discurso contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), denunciando las políticas migratorias y el trato hacia las comunidades latinas.
Tras recibir el Grammy al Mejor Álbum de Música Urbana por su álbum Debí Tirar Más Fotos, el puertoriqueño alzó la voz para pronunciarse en contra de las controversiales políticas migratorias del presidente estadounidense Donald Trump, específicamente contra el ICE.
“Antes de agradecer a Dios, quiero decir: Fuera ICE. No somos salvajes, no somos animales, somos humanos y somos americanos”, señaló.
Además, el artista realizó un llamado para resistir con amor y no sumar más odio:
“Además, quiero decirles a todos que sé que es difícil no odiar en estos días, y a veces pienso que nos contaminamos. El odio se vuelve más poderoso con más odio. Lo único más poderoso que el odio es el amor. Así que, por favor, debemos ser diferentes; si luchamos, tenemos que hacerlo con amor. No los odiamos. Amamos a nuestra gente. Amamos a nuestra familia, y así es como se hace: con amor. No lo olviden, por favor. Gracias”, declaró.
Las críticas de Trump y la controversia en torno al Super Bowl
Cabe recordar que el presidente de EE.UU se ha referido públicamente a Bad Bunny, cuestionando la decisión de la NFL de seleccionar al artista urbano como carta principal del reconocido espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, calificando la elección como “terrible” y señalando que es “anti ellos”, refiriéndose también a la banda Green Day, quienes también participaran del evento. Agregó que los artistas solo sembraban odio y que no asistirá al evento.
Además, Benito Martínez, más conocido como Bad Bunny, en su última gira realizada entre 2025 y 2026, decidió no presentarse en Estados Unidos por miedo a posibles redadas del ICE en los conciertos.
Discursos, símbolos y gestos contra las políticas migratorias en la premiación
Sin embargo, el artista puertoriqueño no fue el único en pronunciarse al respecto, la icónica cantante Billie Eilish también ocupó su discurso tras llevarse el Grammy por Mejor Canción del Año por su canción WildFlower, donde declaró “nadie es ilegal en tierras robadas”. Además, realizó un llamado a seguir la lucha y a seguir alzando la voz.
Además de su potente discurso, Eilish llegó al encuentro utilizando un pin con la frase “ICE OUT” (Fuera ICE), pin que también utilizaron otros artistas como Justin Bieber junto a su esposa Hailey Bieber, los compositores Finneas y Amy Allen y la cantante Kehlani, entre otros artistas que se pronunciaron en contra de ICE. De hecho, esta última, al recibir el Grammy de Mejor Interpretación de R&B, también realizó un discurso anti ICE.
Por otro lado, la cantante mexicoestadounidense Becky G también expresó su postura al incorporar una consigna directa contra la agencia migratoria en el diseño de sus uñas, dejando claro que la protesta atravesó incluso los gestos más mínimos. A su vez, Justin Vernon, líder de Bon Iver, llevó un silbato como símbolo de apoyo a los observadores legales que registran las intervenciones federales en el espacio público.
Bad Bunny consagra un disco dedicado a migrantes y ausencias
Bad Bunny hizo historia en los Grammys 2026 al convertirse en el primer artista en ganar Álbum del Año con un disco íntegramente en español, coronando una noche en la que obtuvo tres premios.
El puertorriqueño llegó como uno de los grandes protagonistas de la edición 68, con nominaciones en tres de las cuatro categorías principales, y cerró la ceremonia destacando el sentido político y emocional de su álbum, dedicado a las personas migrantes y a quienes han perdido a un ser querido.
Así, los Grammys 2026 quedaron marcados no solo por los premios, sino también por una protesta colectiva que cruzó el escenario, los discursos y los gestos. En una industria acostumbrada al silencio, Bad Bunny y otros artistas transformaron la gala en una declaración política a favor de la dignidad migrante.
