Durante una inspección en terreno realizada por un equipo de la Contraloría Regional Metropolitana a la Urgencia del Hospital San José, se advirtió que durante el turno nocturno 44 pacientes fueron atendidos tras esperar, luego de su categorización, entre cinco y 17 horas.
Asimismo, otras 24 personas esperaron entre cinco y 18 horas, sin embargo, se retiraron de la Unidad de Urgencia sin haber recibido atención médica, mientras que 5 personas no fueron categorizadas y tampoco habrían sido atendidas, conforme a los datos de atención de urgencia proporcionados por el propio recinto.
«También se comprobó que un paciente fue categorizado a las 19:20 horas del 12 de noviembre y fue atendido a las 03:35 am del día siguiente. El equipo de funcionarios de la CGR advirtió que dicha persona estaba esperando recostada en el piso, cerca de su silla de ruedas, en un sector del estacionamiento, sin que funcionarios del recinto asistencial le brindaran algún tipo de atención», señalaron desde el ente contralor.
Junto a lo anterior, se verificó que 38 personas se encontraban hospitalizadas en la urgencia del recinto en espera de camas. «En ese contexto, se estableció que algunas de ellas se encontraban en camillas al lado de los tableros eléctricos, lo que constituye un riesgo para los pacientes y el personal del recinto asistencial», puntualizaron desde la Contraloría.
Por lo anterior, se ordenó al Servicio de Salud Metropolitano Norte instruir un procedimiento disciplinario para determinar las eventuales responsabilidades derivadas de las irregularidades detectadas.
Licencias de funcionarios
Otro de los hallazgos dados a conocer por el informe N°1 de 2026 emitido por la Contraloría, tiene que ver con la asistencia del personal del servicio de urgencia del Hospital San José.
Al respecto, se verificó que cuatro funcionarias de la Unidad de Urgencia se encuentran con licencias médicas por hasta 8,8 años y en los registros de control aparecen permanentemente como no disponibles para asignación de turnos, situación que trae como consecuencia una disminución de las capacidades operativas de la referida unidad.
«También se advirtió la falta de oportunidad en la actuación del hospital para hacer frente a ausencias prolongadas de funcionarios de ese establecimiento», indica el informe, que por otra parte, detectó la existencia de un pabellón no operativo en la Unidad de Urgencia, por lo que el hospital informó que confeccionará e implementará un plan de mejora para potenciar la capacidad operativa de los pabellones asignados a esa unidad.
Además, durante la visita inspectiva se advirtieron diversas deficiencias en la infraestructura del hospital y de equipamiento, todo lo cual afecta la correcta atención de los usuarios del establecimiento. Así, se determinó la existencia de baños en mal estado, falta de puertas, deficiencias en la climatización, monitores con desperfectos, camillas deterioradas y con problemas, entre otras.
«Considerando estos antecedentes, la Contraloría dio un plazo de 60 días hábiles al recinto asistencial para adoptar las medidas que resulten necesarias para mejorar la capacidad operativa de su unidad de urgencias, así como para implementar las acciones respectivas ante las ausencias del personal de turnos, para fortalecer la atención de los usuarios», informaron desde la CGR.
El Ciudadano
