“He perdido mi última esperanza”: Israel niega tratamiento a niño palestino con cáncer por estar registrado en Gaza

El niño de cinco años, que se encuentra en estado grave, requiere de una serie de tratamientos que incluyen la inmunoterapia contra el cáncer y un trasplante de médula ósea, que se pueden obtener en Israel

“He perdido mi última esperanza”: Israel niega tratamiento a niño palestino con cáncer por estar registrado en Gaza

Autor: Leonardo Buitrago

El niño de cinco años, que se encuentra en estado grave, requiere de una serie de tratamientos que incluyen la inmunoterapia contra el cáncer y un trasplante de médula ósea, que se pueden obtener en Israel. Aunque reside en Cisjordania, el Tribunal de Distrito de Jerusalén dictaminó que eso es irrelevante, ya que el gobierno de Netanyahu prohíbe a todos los palestinos registrados en Gaza recibir atención médica en Israel.

El Tribunal de Distrito de Jerusalén desestimó una petición presentada por organizaciones de derechos humanos para permitir que un niño palestino de cinco años, que padece un cáncer agresivo, reciba tratamiento médico en Israel. El menor, aunque reside actualmente en Ramallah, se encuentra registrado oficialmente en la Franja de Gaza, un detalle burocrático que, según la justicia israelí, resulta determinante para mantenerlo fuera del sistema de salud israelí.

El fallo hecho público por el Centro Legal Gisha para la Libertad de Movimiento, representa un nuevo capítulo en el endurecimiento de las políticas israelíes respecto a la entrada de gazatíes a su territorio. Desde los ataques del 7 de octubre de 2023, el régimen sionista ha prohibido de manera generalizada la entrada de cualquier persona registrada en Gaza, incluyendo a aquellos que requieren atención médica urgente.

“He perdido mi última esperanza”, lamentó la madre del niño en declaraciones al diario Haaretz, tras conocer la resolución judicial que cierra las puertas al Hospital Tel Hashomer, ubicado cerca de Tel Aviv, cuyos especialistas ya habían mostrado disposición para tratar al menor.


El juez Ram Winograd, encargado del caso, determinó que el hecho de que el niño viva en Ramallah, capital administrativa de Cisjordania, uno de los territorios ocupados, no constituye un elemento relevante para modificar la política gubernamental. En su decisión, el magistrado sostuvo que la petición representa un intento de atacar la decisión del sistema de defensa israelí que impide a los residentes de Gaza ingresar a Israel para recibir tratamiento médico desde el 7 de octubre de 2023, tras el ataque de Hamas,

La postura del tribunal se alinea con la directriz emitida por el Ministerio de Defensa, que de acuerdo con Gisha, “rechazó la entrada del niño argumentando que a los residentes de Gaza se les prohíbe la entrada al Estado de Israel ‘para cualquier propósito’”, consignó The Jerusalem Post.


El menor se trasladó con su familia desde Gaza a Cisjordania en 2022 con el objetivo de recibir atención médica que no estaba disponible en la Franja. Según detalló la ONG en su comunicado, una vez que quedó claro que el tratamiento no estaba funcionando, sus médicos recomendaron una serie de tratamientos no disponibles en Cisjordania, incluida la inmunoterapia contra el cáncer y un trasplante de médula ósea, que se pueden obtener en Israel.

El Hospital Tel Hashomer, uno de los centros médicos más importantes del país, ya había manifestado su disposición a recibir al niño. Sin embargo, el permiso de entrada fue denegado en instancias administrativas y, posteriormente, ratificado por el tribunal.

“A pesar del peligro inminente para su vida, el tribunal decidió no intervenir en la decisión del estado”, denunció la ONG israelí de derechos humanos. “Así, efectivamente estableció un precedente que prohíbe a los pacientes de Gaza entrar en Israel desde el inicio de la guerra, una práctica que no existía hasta 2023”.

Uno de los ejes centrales del fallo judicial fue la posibilidad de que el niño reciba tratamiento en un tercer país, particularmente en Ammán, Jordania. A pesar de que los médicos del menor advirtieron sobre los riesgos de un traslado al extranjero, tomando en cuenta que la salud del niño es tan precaria que es posible que no sobreviva al viaje; sumado a las dudas sobre si los hospitales tendrían los recursos necesarios para brindar un tratamiento adecuado; el juez Winograd desestimó estos argumentos al considerar que no estaban suficientemente sustentados.

En su escrito, el juez señaló: “Sus médicos afirmaron que no podía ir a otro país, pero no afirmaron que la igualdad de justicia se aplica a un traslado en ambulancia terrestre durante unas horas a un hospital en Ammán”.

La decisión judicial sostiene que “no se ha demostrado suficientemente la suposición de que el viaje a Amman perjudicaría seriamente la condición del niño” y añade que “parece que… se da prioridad a los niños con cáncer” en los programas de evacuación médica hacia Jordania.

Sin embargo, los padres del menor aseguraron haber agotado las vías para encontrar una alternativa. Según consta en los documentos de la petición, la Organización Mundial de la Salud solo brinda asistencia a los residentes de Gaza que actualmente residen en la Franja, no a aquellos que viven en Cisjordania, dejando al niño en un limbo administrativo y humanitario.

Israel “condena a niños enfermos a la muerte”

La organización Gisha, que ha representado al menor desde noviembre de 2025, emitió un contundente comunicado tras conocer el fallo. En el texto planteó que la resolución “ilustra una vez más las devastadoras consecuencias de una política generalizada que niega a los palestinos el acceso a tratamiento médico vital, únicamente porque su domicilio está registrado en Gaza, incluso cuando no residen allí en absoluto, y no se presenta ninguna reclamación de seguridad en su contra”.

El texto continúa con una dura crítica al fundamento mismo de la política israelí: “Esto constituye una violación flagrante y continua de las obligaciones impuestas a Israel como potencia ocupante en virtud del derecho internacional… El propósito de la sentencia es respaldar una política ilegal que, en la práctica, condena a muerte a niños enfermos”.

“Esta sentencia significa respaldar una política ilegal que efectivamente condena a niños enfermos a la muerte, incluso cuando el tratamiento que podría salvarles la vida está al alcance”, agregaron desde la organización, según The Jerusalem Post.

Debate en el Tribunal Superior

La medida que impide la entrada de gazatíes a Israel para recibir atención médica fue implementada tras los sucesos del 7 de octubre de 2023 y se encuentra actualmente bajo revisión en el Tribunal Superior de Justicia de Israel. Grupos de derechos humanos presentaron peticiones para revertirla, pero el gobierno del primer ministro Benjamín Netanyahu ha defendido su postura de prohibir la evacuación de pacientes graves de la Franja de Gaza para recibir tratamiento médico potencialmente vital en hospitales de Cisjordania y Jerusalén Este, tal y como ocurría hace dos años atrás.

En noviembre pasado, el gobierno afirmó ante el tribunal que “la salida de los residentes de Gaza hacia Cisjordania o Israel conlleva riesgos de seguridad”, incluyendo “la posible explotación de esta plataforma para establecer vínculos con actividades terroristas, reclutamiento, transferencia de información y establecimiento de infraestructura terrorista en Israel y Cisjordania”.

El Tribunal de Distrito de Jerusalén hizo eco de esta posición al señalar que “todos los habitantes de Gaza son considerados posibles amenazas”, argumentando que quienes perpetraron los ataques del 7 de octubre “también eran residentes de Gaza que alguna vez fueron considerados civiles ‘no involucrados’ capaces de cruzar regularmente las fronteras de Israel”.

4.000 niños en Gaza necesitan tratamiento médico urgente

La decisión del Tribunal no solo afecta la vida de este niño de cinco años, sino que sienta un precedente con implicaciones mucho más amplias. Según la petición presentada por Gisha, casi 4.000 niños en la Franja de Gaza también necesitan tratamiento médico urgente. La organización remarcó en su escrito que “es difícil señalar una diferencia real y relevante entre el peticionario y los demás niños, aparte del hecho de que se encuentra actualmente en Ramallah”.

Mientras el niño continúa en Ramallah junto a su familia, el tiempo corre en su contra. El trasplante de médula ósea que necesita con urgencia no está disponible en Cisjordania, y las puertas de Israel permanecen cerradas. Las autoridades judiciales y políticas israelíes han decidido que el código postal con el que nació pesa más que el lugar donde vive o la gravedad de su enfermedad.

Suscríbete
|
pasaporte.elciudadano.com

Reels

Ver Más »
Busca en El Ciudadano