Noruega decidió no mirar para el techo. El Gobierno noruego reafirmó su compromiso con el derecho internacional y fue explícito: el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, será arrestado si ingresa al territorio noruego, en cumplimiento de las obligaciones que el país asume como Estado parte del Estatuto de Roma. En tiempos donde varios gobiernos optan por el “paso piola”, Oslo eligió decirlo de frente.
La advertencia está directamente vinculada a lo resuelto por la Corte Penal Internacional (CPI), que el 21 de noviembre de 2024 emitió una orden de arresto contra Netanyahu y su exministro de Defensa, Yoav Gallant, por presuntos crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y el uso del hambre como arma de guerra contra la población de Gaza. Bajo esa lógica, la posición noruega no sería un gesto simbólico, sino el cumplimiento de una obligación legal: detener y entregar a los acusados.
Arresto de Netanyahu en Noruega: Oslo respalda a la CPI y el Estatuto de Roma
La orden de la CPI obliga a 125 Estados parte del Estatuto de Roma a ejecutar la detención si los acusados pisan su jurisdicción. Pero el cumplimiento no ha sido parejo: en este mismo escenario se mencionan incumplimientos recientes. El 2 de febrero de 2026, Francia permitió el sobrevuelo de Netanyahu rumbo a Estados Unidos; y el martes 10 de febrero, Italia, Francia y Grecia le otorgaron “paso seguro” por su espacio aéreo, configurando una segunda violación documentada de la orden judicial.
La relatora especial de la ONU, Francesca Albanese, reaccionó a ese último episodio señalando que estos tres gobiernos “deben explicar por qué proporcionaron espacio aéreo y paso seguro” a Netanyahu, pese a estar requerido por la CPI. En la misma línea, Craig Gerard Mokhiber —abogado y exmiembro estadounidense de la ONU— denunció en X que «los Estados miembros del Estatuto de Roma en Europa que le han proporcionado un paso seguro a través de su espacio aéreo han incumplido sus obligaciones legales en virtud del tratado».
Arresto de Netanyahu en Noruega: alarma por Cisjordania y presión internacional
En paralelo, el ministro de Asuntos Exteriores noruego, Espen Barth Eide, calificó la situación en la Cisjordania ocupada como “muy grave”, advirtiendo que “la continuación de estas condiciones ha debilitado y puesto en peligro gravemente el camino hacia una solución de dos Estados”.
El cuadro se completa con otra señal del choque geopolítico: el gobierno estadounidense, aliado clave de Israel, sancionó a cuatro jueces de la CPI en represalia por sus investigaciones, acusándolos de acciones “ilegítimas e infundadas” contra EE.UU. y sus aliados.
En ese tablero, Noruega apuesta por marcar una línea: si Netanyahu entra, lo detienen. Y con eso, le pone nombre a la pregunta incómoda que recorre Europa: ¿derecho internacional para todas las personas… o solo cuando conviene?
