¿En qué se diferencian el SOAP y el seguro automotriz?

El SOAP cubre personas lesionadas, pero tu vehículo y patrimonio quedan expuestos sin un seguro complementario

¿En qué se diferencian el SOAP y el seguro automotriz?

Autor: El Ciudadano

El SOAP cubre personas lesionadas, pero tu vehículo y patrimonio quedan expuestos sin un seguro complementario.

Cada año, al momento de renovar el Permiso de Circulación, surge la misma pregunta entre los conductores chilenos: ¿basta con el SOAP o realmente necesito contratar un seguro adicional? 

La confusión es comprensible. Ambos productos suenan similares, pero cumplen funciones radicalmente distintas. Y entender esa diferencia puede ahorrarte dolores de cabeza —y varios millones de pesos— en caso de un siniestro.

SOAP vs. seguro automotriz: conoce sus diferencias y funciones

Antes de entrar en detalles técnicos, conviene aclarar algo fundamental: el SOAP y el seguro automotriz no compiten entre sí. Más bien, se complementan. 

Uno es obligatorio por ley y protege a las personas involucradas en un accidente. El otro es voluntario, pero resguarda tu bolsillo y tu vehículo. Veamos cada uno con mayor profundidad.

La obligatoriedad del SOAP y la protección a las personas

El Seguro Obligatorio de Accidentes Personales o SOAP existe desde 1986 en Chile y tiene un propósito muy específico: garantizar atención médica inmediata a cualquier persona lesionada en un accidente de tránsito, sin importar quién tuvo la culpa. Esto incluye al conductor, los pasajeros y también a peatones afectados.

Su cobertura contempla gastos médicos, indemnización por invalidez y una suma en caso de fallecimiento. Sin embargo, los montos tienen topes definidos por normativa, lo que significa que ante lesiones graves, la cobertura puede resultar insuficiente.

Además —y aquí viene el punto clave—, el SOAP no cubre absolutamente nada relacionado con daños materiales. Tu auto chocado, el poste que derribaste o el vehículo del tercero que impactaste quedan completamente fuera de su alcance.

El seguro complementario y el resguardo de tu patrimonio

El seguro automotriz privado opera bajo una lógica diferente. Tú eliges qué tipo de cobertura contratar según tus necesidades y presupuesto. Las opciones van desde pólizas básicas de responsabilidad civil —que cubren daños que causes a terceros— hasta coberturas todo riesgo que incluyen robo, incendio, daños propios y asistencia en ruta.

Este seguro protege tu patrimonio. Si provocas un accidente y el otro conductor demanda reparaciones, la aseguradora responde por ti hasta el monto contratado. Lo mismo ocurre si te roban el auto o si un evento climático lo daña. Sin esta protección, cualquier imprevisto puede convertirse en una deuda considerable.

La importancia de contar con una protección integral en ruta

Pensar que con el SOAP ya estás cubierto es un error frecuente. La realidad es que este seguro obligatorio representa apenas el primer piso de protección, uno bastante básico considerando los costos reales de un accidente vehicular.

Ejemplos prácticos: cuando el SOAP se queda corto

Imagina que pierdes el control del auto en una curva y terminas impactando a otro vehículo estacionado. El SOAP cubrirá la atención médica si hay lesionados, pero el dueño del auto dañado puede exigirte el pago de las reparaciones. Estamos hablando fácilmente de un par de millones de pesos que saldrán directamente de tu bolsillo.

O considera un escenario todavía más complejo: un accidente con lesiones graves donde los gastos médicos superan los topes del SOAP. La diferencia también recae sobre ti como responsable.

Asistencias y daños a terceros: el valor del seguro privado

Más allá de las coberturas principales, los seguros automotrices suelen incluir beneficios que marcan la diferencia en el día a día. Grúa en caso de desperfecto mecánico, auto de reemplazo mientras reparan el tuyo, asistencia legal ante disputas por accidentes. Son servicios que difícilmente valoramos hasta que los necesitamos.

La cobertura de responsabilidad civil, en particular, resulta fundamental. Protege tu estabilidad financiera ante demandas de terceros y te permite circular con mayor tranquilidad.

Tu tranquilidad al volante comienza con una decisión responsable

Conducir implica asumir riesgos que no siempre podemos controlar. Lo que sí está en tus manos es elegir cómo enfrentar las consecuencias de un eventual siniestro. El SOAP cumple su función legal y humanitaria, pero deja demasiados flancos descubiertos.

Contar con un seguro automotriz que complemente al SOAP no es un lujo ni una exageración. Es, simplemente, la forma más sensata de proteger a quienes viajan contigo, tu vehículo y tu patrimonio personal. 

Antes de renovar tu Permiso de Circulación este año, tómate unos minutos para revisar tus coberturas actuales. Esa pequeña inversión de tiempo puede hacer toda la diferencia cuando más lo necesites.

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