El presidente de Colombia Gustavo Petro confirmó desde la Plaza de Bolívar de Bogotá que el salario mínimo vital para 2026 se mantendrá en el mismo valor fijado en el decreto de diciembre de 2025. «No nos echamos para atrás, afirmó ante la multitud.
Ante decenas de miles de ciudadanos congregados en la Plaza de Bolívar en Bogotá, el presidente de Colombia Gustavo Petro reafirmó su compromiso con el incremento del salario mínimo vital para la vigencia 2026, en medio de la controversia jurídica generada por la suspensión provisional ordenada por el Consejo de Estado.
El mandatario aprovechó la masiva movilización del 19 de febrero para enviar un mensaje claro tanto a los organismos judiciales como a los sectores económicos que han cuestionado la legalidad del aumento: el salario mínimo vital no se toca.
La concentración, que reunió a centrales obreras, movimientos sociales y trabajadores sirvió de escenario para que el jefe de Estado explicara los pormenores de la decisión gubernamental y respondiera las presiones para revertir el incremento.
Cabe recordar que hace unas semanas, el Consejo de Estado suspendió, de forma temporal. el decreto que aumentó el 23,7% del salario mínimo, rebautizado por el líder progresista como “salario vital”, situándolo en 2 millones de pesos colombianos. La decisión agitó el debate político y movilizó a miles en la Plaza de Bolívar, en Bogotá.
Desde la tarima principal, engalanada con banderas de Colombia y consignas alusivas a la defensa de los derechos laborales, Petro anunció que el salario mínimo vital para 2026 se mantendrá en $1.750.905 pesos, lo que representa un aumento de alrededor del 23% frente a 2025. Con el auxilio de transporte, fijado en $249.095 pesos, el ingreso total para los trabajadores que devengan este beneficio llegará a $2.000.000 mensuales.
Defensa de la constitucionalidad del incremento
Petro se remitió a la Carta Magna para justificar la legalidad y necesidad del incremento. El mandatario sostuvo que la decisión responde al mandato del artículo 53 de la Constitución Política de Colombia, que consagra la remuneración mínima vital y móvil como principio fundamental del trabajo, un precepto que cuestionó ha sido sistemáticamente ignorado por gobiernos anteriores.
“El salario mínimo vital debería ser de 2 millones 155 mil pesos. ¿Qué fue lo malo que hicimos? Cumplir la Constitución”, expresó ante los asistentes, sin embargo aclaro que quedará en $1.750.905 pesos sin incluir el auxilio de transporte, tal como lo anunció en diciembre de 2025, consignó Radio Nacional de Colombia.
La referencia al artículo 53 no fue casual. Durante su intervención, el jefe de Estado hizo mención a la falta de desarrollo legislativo de este precepto constitucional, que ordena al Congreso expedir el Estatuto del Trabajo, una norma que —según afirmó— no ha sido desarrollada en casi cinco décadas.
«Pasaron 48 años en ese Congreso y no pusieron en el decreto ‘salario vital'», señaló con evidente frustración, y agregó que si el Legislativo incumple la Constitución, sus integrantes deberían asumir responsabilidades políticas ante el país.

Llamado a defender el salario mínimo vital
En su alocución Petro fue enfático al asegurar que el nuevo decreto, ya firmado y entregado ante el Consejo de Estado, incorpora los ajustes solicitados sin modificar el monto establecido originalmente.
«El salario mínimo legal mensual vigente para el año 2026 es el mismo que decretamos en diciembre del año 2025. No echamos para atrás», afirmó.
El presidente explicó detalladamente cómo quedará configurado el salario mínimo tras la suspensión temporal y los pasos que ha seguido el Ejecutivo para cumplir con los requerimientos judiciales.
«No nos echamos para atrás, firmamos y se entrega al Consejo de Estado, cumpliendo sus órdenes, acatando y poniendo los estudios técnicos», afirmó el jefe de Estado, y agregó que el próximo ajuste deberá basarse en datos de productividad más completos.
Al respecto, destacó que la productividad laboral ha crecido por encima del salario mínimo en los últimos años, una situación que ha provocado una reducción de la participación de los trabajadores dentro del ingreso nacional.
“En porcentaje da que recibíamos un 42 %; bajó. Los trabajadores dejaron de recibir 656 billones de pesos. Estamos recuperando lo que se producía hace 15 años”, aseveró.
Explicó que en el momento en que la productividad aumenta y los salarios no lo hacen en igual proporción, se produce un fenómeno de “sobreexplotación”.
En su discurso Petro fue enfático en asegurar que el salario mínimo deberá seguir avanzando en 2027, incluso cuando el no esté a cargo de la Presidencia de Colombia y advirtió que podrían presentarse nuevas presiones para revertir el decreto, por lo que extendió un llamado a la ciudadanía a defenderlo.
“El pueblo debe hacerlo respetar”, afirmó.

