Al menos ocho personas muertas dejó un nuevo ataque del ejército de Israel contra los refugiados palestinos que se encuentran en el Líbano.
Según consignaron medios locales, el primer ataque, realizado con al menos tres misiles, fue dirigido contra el campamento Ain el Helweh, dejando como saldo 2 fallecidos. La agresión fue confirmada por el mando militar israelí, quien aseguró -sin dar ninguna prueba- que se trató de un ataque contra un «centro de mando» del movimiento Hamás.
Sin embargo, corresponsales internacionales en el lugar informaron que se trataba de un inmueble que había sido alquilado recientemente como cocina para la distribución de ayuda alimentaria a los mismos refugiados.
Luego vino un segundo ataque, esta vez en el valle del Bekaa, en el este del Líbano, el cual dejó -según el balance inicial- 6 muertos y más de 25 heridos, informó la agencia estatal libanesa de noticias. Desde el ejército israelí, en tanto, se informó en un comunicado que con esta acción se había «golpeado a un centro de comando de Hezbolá», pero nuevamente, no se entregó prueba alguna de aquello.
Vulneración del alto al fuego
En los últimos meses, Israel ha llevado a cabo decenas de ataques aéreos en territorio del Líbano, a pesar del alto el fuego acordado en noviembre de 2024.
Israel señala en ese sentido que sus acciones militares se dirigen contra actividades de Hezbolá y que, por lo tanto, no vulneran el acuerdo. Pero, tanto el gobierno libanés como la milicia chií rechazan esta versión, al igual que Naciones Unidas.
Recordemos que el acuerdo de alto al fuego -alcanzado tras meses de enfrentamientos- establecía que tanto Israel como Hezbolá debían retirar sus fuerzas del sur de Líbano, lo cual no fue cumplido por el ejército israelí que mantuvo 5 posiciones en el territorio libanés, realizando múltiples ataques.
El Ciudadano
