Estudio independiente eleva a más de 75.000 los asesinados por ataques de Israel en Gaza; la mayoría son mujeres y niños

Un estudio independiente publicado en The Lancet, basado en una encuesta de hogares representativa, estima 75,200 muertes violentas en Gaza entre octubre de 2023 y enero de 2025, superando en un 34,7% la cifra oficial del Ministerio de Salud. Mujeres, niños y ancianos representan el 56,2% de las víctimas. La investigación también calcula 8.540 muertes no violentas en exceso.

Estudio independiente eleva a más de 75.000 los asesinados por ataques de Israel en Gaza; la mayoría son mujeres y niños

Autor: Seguel Alfredo

Estudio en The Lancet estima que las muertes violentas en Gaza superan en un 35% las cifras oficiales

Un 3,4% de la población de la Franja ha fallecido a causa de la violencia entre octubre de 2023 y enero de 2025, según la primera encuesta de hogares independiente realizada durante el conflicto.

Un innovador estudio publicado hoy en la revista The Lancet revela que el número de muertes violentas en la Franja de Gaza como consecuencia de los ataques de Israel es significativamente superior a los informes del Ministerio de Salud local. La investigación, liderada por el profesor Michael Spagat de Royal Holloway, Universidad de Londres, y un equipo internacional de académicos, estima que 75.200 personas (IC 95%: 63.600 – 86.800) perdieron la vida por causas violentas entre el 7 de octubre de 2023 y el 5 de enero de 2025. Esta cifra representa aproximadamente el 3,4% de la población gazatí anterior al conflicto, estimada en 2,2 millones de personas.

La Encuesta de Mortalidad de Gaza (GMS), que constituye el primer esfuerzo de este tipo con una metodología representativa de la población durante la guerra actual, contrasta directamente con los datos del Ministerio de Salud, que para el mismo período reportó 49.090 muertes violentas. La estimación del estudio supera la cifra oficial en un 34,7%, situándose incluso por encima del límite superior de los intervalos de confianza de estudios previos de captura-recaptura. Los autores subrayan que esta discrepancia no implica una falta de fiabilidad del Ministerio, sino que, por el contrario, sus registros son «conservadores y fiables» dadas las «limitaciones extraordinarias» bajo las que operan, y la composición demográfica de las víctimas reportada por el Ministerio coincide con los hallazgos del estudio.

El perfil demográfico de las víctimas es uno de los datos más estremecedores del informe. Según el estudio, las mujeres, los niños (menores de 18 años) y las personas mayores (mayores de 64 años) constituyen el 56,2% (IC 95%: 50,4–61,9) de las muertes violentas, lo que equivale a 42.200 fallecidos (IC 95%: 33.100–51.300). El análisis desglosa que 22.800 eran niños, 16.600 eran mujeres de 18 a 64 años y 2.870 eran ancianos. Estos datos, obtenidos a través de entrevistas a 2.000 hogares que representaban a 9.729 personas, ofrecen una imagen sin precedentes del coste humano del conflicto, validando la información demográfica del Ministerio de Salud con una metodología independiente.

Más allá de las muertes por violencia directa, la investigación aborda por primera vez con datos empíricos el exceso de mortalidad no violenta, un aspecto a menudo relegado a proyecciones. El estudio estima un total de 16.300 muertes no violentas, de las cuales 8.540 (IC 95%: 4.540–12.500) constituyen un exceso por encima de la mortalidad basal esperada para el período. Este hallazgo contradice proyecciones alarmistas previas que sugerían que las muertes indirectas podrían cuadruplicar a las violentas. «Nuestros datos muestran que, al menos hasta enero de 2025, las muertes violentas superaron en número a las no violentas», afirma el estudio, contextualizando así el impacto de la crisis humanitaria en un marco de violencia generalizada.

La solidez metodológica de la encuesta, que contó con una tasa de respuesta del 97,2% y un seguimiento GPS de los encuestadores, demuestra la viabilidad de realizar una vigilancia rigurosa de la mortalidad incluso en zonas de conflicto activo. Los investigadores recopilaron datos en zonas accesibles del centro y sur de Gaza, donde se había desplazado la mayoría de la población del norte y la ciudad de Gaza. Aunque los autores reconocen limitaciones, como la imposibilidad de acceder a algunas zonas del norte, los análisis de sensibilidad sugieren que, bajo escenarios plausibles de alta mortalidad en esas áreas, las estimaciones globales podrían ser incluso más elevadas. El estudio fue financiado por el Consejo Europeo de Investigación y otras instituciones.

Acceder al estudio completo en siguiente enlace:

Violent and non-violent death tolls for the Gaza conflict: new primary evidence from a population-representative field survey

Suscríbete
|
pasaporte.elciudadano.com

Reels

Ver Más »
Busca en El Ciudadano