Por Álvaro Bustos Barrera
Roberto del Pozo Vera, tiene 48 años y gran parte de su vida la ha pasado trabajando en el popular Persa Biobío. Se mueve con propiedad por su local de nombre Donde Robert, en el que ofrece hace 25 años distintos tipos de enjundiosos sánguches en marraqueta o pan frica, churrascos, lomitos, mechadas, completos y empanadas fritas con gran variedad de rellenos, uno más apetitoso que el otro, además de bebidas, juguitos naturales, batidos y hasta café.

Cada tanto, Robert, como cariñosamente le dicen en el barrio, recibe el afectuoso saludo de su fiel clientela y vecinos locatarios del sector de Franklin #602, local 417, entre San Isidro y la calle Ingeniero Obrecht.
Un sábado aún caluroso de febrero, me dirigí como tantas otras veces al persa Biobío con la intención de conocer el local donde semanas antes había estado el carismático músico estadounidense Mike Patton, compositor, productor, letrista, actor y vocalista de exitosas bandas como Faith no More, Mr. Bungle, Lovage, Fantomas, entre otras agrupaciones.
Llegar no es nada complejo y el penetrante aroma a carne asada hace aún más fácil encontrar el negocio. La plancha hierve durante largas horas y tras ella, se puede ver a Roberto, que con maestría y pericia, logra cocinar rápidamente distintos tipos de sánguches que luego son devorados por ansiosos comensales que, como si fuese un ritual, visitan una de las ferias libres más populares del país.

Me acomodé en una de las mesitas disponibles y en un santiamén llegó a mi lado el propio Roberto del Pozo, el mismo que pude ver en distintos videos virales que lo mostraban compartiendo con el músico estadounidense, que goza de un gran afecto y cariño en nuestro país. “Buen día”, me lanzó a modo de saludo de bienvenida a la vez que daba instrucciones a parte de su equipo.
Respondí con cortesía y en un acto reflejo le rogué por una limonada menta jengibre y harto hielo para capear los casi 34 grados de calor que se habían pronosticado en los distintos espacios de la TV a color.
La oferta es tentadora por donde se le mire y cuesta no sentirse atraído por el olor a carne a la plancha bien sazonada, pero lo que llamó mi atención y el deseo de visitar este palacio del sabor, era la historia detrás de cómo llegó Mike Patton al local de Roberto.

Hice un guiño al hombrón y le solicité unos minutos para conversar, sin antes pedirle que pusiera sobre la mesa un Mike Paltton, lomito italiano que se incorporó a la carta hace unas semanas, en honor a la visita del músico y que se ha transformado en uno de lo más pedidos por la gente que pasea por el sector de Biobío.
“El viernes 23 de enero, un día antes que Patton tocara con su banda Mr. Bungle en el Bicentenario de La Florida, estaba a punto de cerrar el negocio, eran cerca de las 18:00 horas. Andaba poca gente y de pronto, vi pasar a unos tipos chascones, con tatuajes, que claramente tenían pinta de rockeros. Luego se devolvieron y los invité a sentarse en una de las mesas sin saber quiénes eran”, cuenta Roberto, sin creer luego de unos minutos, que en su local estaba el mítico músico y parte de su staff.
Mientras escuchaba el relato, mordisqueaba el sánguche con ahínco y saboreaba cada uno de sus ingredientes, donde resalta la mayonesa casera con un toque a ajo que perdura, pero no incomoda.

“Les dije que se sentaran y les junté unas mesitas. Me acerqué para tomar el pedido, nos pusimos a conversar y por suerte uno de ellos hablaba español. Andaba Mike Patton, un productor, un músico de otra banda, Dave Lombardo y un guardaespaldas. Pensé que de otros locales se darían cuenta de la presencia del grupo, pero nadie cachó (ríe)”.
Con casi la totalidad de mi Mike Paltton terminado, continuaba escuchando el relato de quien más tarde, al día siguiente, estaría en el concierto de Mr. Bungle, gracias a las 6 entradas dobles de 170 lucas que le había prometido el mismísimo cantante que es reconocido por su gran rango vocal.
“Fueron muy simpáticos, nos sacamos algunas fotos, grabamos un video que luego se hizo viral y alcanzó en pocos días más de un millón de visitas. Me pidieron una comanda y ahí escribieron mi nombre para ponerme en la lista de invitados especiales. Pidieron algunos sánguches y jugos naturales, comieron, dieron las gracias, fueron felices y se marcharon”,recuerda.

Para Roberto hay un antes y un después luego de la visita de Mike Patton a su local Donde Robert. Las ventas han subido, el público se acerca al negocio y se saca fotos en los pendones donde aparece sonriente el multifacético cantante y ya se encuentra en la carta el lomito Mike Paltton, pero ojo, me recalca el locatario: “se vienen algunas sorpresas y nombres de sánguches asociados a la figura del artista estadounidense, como el Don Corleone, Te Amo Miriam, A la Chucha y Don Chanchisco, entre otros”, cuenta.
Evaluación: Muy bueno.
