Museo de la Memoria y los Derechos Humanos revela cómo el Festival de Viña fue vitrina internacional de la dictadura
En una reciente publicación en redes sociales, el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos difundió un extracto audiovisual que analiza el uso del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar como vitrina política durante la dictadura. El registro corresponde al episodio 2 de “TVN 40 años: Tu historia es mi historia”, donde se revisan hechos ocurridos entre septiembre de 1973 y febrero de 1978, incluyendo el rol de programas de entretención como el certamen viñamarino.
El Museo recuerda que el Festival, iniciado en los años 60, se masificó a partir de 1971 cuando sus derechos de transmisión fueron otorgados a Televisión Nacional de Chile, alcanzando cobertura nacional. En ese contexto, la tensión política también se hizo presente en la elección de artistas y en la recepción del público, transformando el escenario de la Quinta Vergara en un espacio donde el clima país se filtraba inevitablemente.
Según la publicación, desde 1974 las autoridades militares buscaron proyectar al mundo una imagen de normalidad, utilizando el Festival como escaparate internacional “donde no existieran críticas ni oposición”. Mientras la televisión justificaba las acciones de los organismos de seguridad, pequeños grupos intentaron visibilizar la situación de detenidos desaparecidos y víctimas del régimen, aunque sin lograr mayor notoriedad mediática.
Algunos episodios reflejan ese clima. En 1974, el humorista Bigote Arrocet interpretó “Libre” de Nino Bravo frente a Augusto Pinochet, enfatizando versos como “Libre, como el ave que escapó de su prisión”, mientras el mandatario y Lucía Hiriart observaban en primera fila, aunque el artista negó inicialmente relación directa y señaló que se trató de un homenaje a Nino Bravo, posteriormente dio cuenta de su cercanía al dictador. En 1975, Roberto Carlos saludó con cercanía y en 1976 Mary Trini le obsequió una rosa.
El Festival de Viña del Mar de 1981
Una publicación de la Sexta.com en 2023, relata sobre el Festival de Viña del Mar de 1981: “Lo hizo en el Festival de Viña del Mar de 1981. Aunque el dictador llevaba años usando el festival como elemento de distracción y pantalla de buena imagen del país hacia el exterior. Ese año contrató a los mejores. Y el mejor en aquel momento era: Camilo Sesto, que fue el primero en actuar y en llevarse la gaviota de Plata. Pero no fue el único. Pinochet invirtió mucho dinero en aquella edición. Se aprovechó de un cambio ventajoso del dólar y el peso chileno para permitirse a estrellas internacionales como José Luís Rodríguez, más conocido como el Puma, o Miguel Bosé, que apareció en el Viña del Mar con una estética moderna (…) En la edición de aquel año, también se encontraba Julio Iglesias. Que no solo fue invitado a cantar. Le dieron un programa en la televisión nacional para que hiciese entrevistas y actuaciones durante el festival. Pero no lo hizo gratis. El cantante español cobró por aquello 25.000 dólares, seis veces más de lo cobraron los artistas nacionales (…) El dictador Pinochet consiguió su cometido. Se habló del Viña del Mar en todo el mundo. Rompió las barreras de Chile. En esa edición como en las anteriores había muchos artistas chilenos censurados, pero el presupuesto era tan grande que llegaba como para sustituirlos por artistas norteamericanos como: K.C. and the Sunshine Band y Ray Conniff. El festival, considerado como el mejor de la historia del Viña del Mar, duró seis días y copó toda la información chilena hasta el cierre. Sin embargo, solo un año después Chile se encontraba sumido en una gravísima crisis económica, que ni los mejores shows consiguieron distraer a los chilenos.
Revisar el video completo en los siguientes enlaces de redes sociales:
Mira el video en Instagram
Mira el video en Tik Tok

