Laura Arroyo: «Kast fue a besar el anillo de Trump» y en Chile «hoy gobierna el imperio»
La analista internacional y comunicadora política ofreció un contundente análisis en la editorial «El Tablero» de Diario Red, donde cuestionó el primer mensaje político del presidente electo chileno, emitido desde Miami antes que desde La Moneda, y advirtió sobre un gobierno de emergencia que calificó como «palabra baúl» para justificar violaciones de derechos.
En la editorial transmitida para Diario Red, la periodista y analista internacional peruana Laura Arroyo Gárate se refirió a la reciente visita de José Antonio Kast a Estados Unidos, a días de asumir la presidencia de Chile, para participar en la cumbre «Escudo de las Américas» convocada por Donald Trump.
Arroyo inició su análisis situando el contexto geopolítico: «En el sur global se libran las disputas geopolíticas de época y sobre todo las ideológicas. Hace unas horas Chile ha entrado en esa disputa. El recién juramentado José Antonio Kast no ha dejado nada para la interpretación».
La comunicadora política enfatizó la oportunidad del mensaje del mandatario electo: «Ayer José Antonio Kast dio su primer mensaje formal como presidente en Chile, pero el primer mensaje real no fue el de ayer desde el balcón de La Moneda. Su primer mensaje lo dio en Miami el sábado y fue un mensaje privado porque es un mensaje grave. Fue la certificación de su condición de súbdito en este nuevo desorden mundial trumpista«.
En ese sentido, Arroyo fue directa al calificar el gesto del político chileno: «Kast fue a besar el anillo de Donald Trump y aceptar su mandato. En Chile no gobierna un chileno, en Chile hoy gobierna el imperio. Y aunque el rostro parezca más amable que el de su vecino Milei, a veces hay que temerle más a quien parece menos bestia pero sigue el mismo guión».
La periodista peruana también puso énfasis en el concepto de «gobierno de emergencia» planteado por Kast. «¡Cuidado! Nadie puede decir que no nos ha advertido. Para los autoritarios de la mano dura, para los que nunca negaron las dictaduras como Kast con Pinochet, emergencia es una palabra baúl que incluye cualquier tipo de afrenta«, señaló.
Arroyo describió la estrategia que atribuyó al nuevo mandatario: «Primero construyes un contexto que te permita justificar la violación de los derechos y el recorte de las libertades. Por ejemplo, que hay una guerra, que hay un adversario muy malvado que pone en jaque la seguridad, el orden, el crecimiento económico. Luego le pones rostro a ese adversario, le pones un nombre y si puedes también le pones una bandera».
La analista cuestionó el discurso sobre seguridad y migración, y planteó una serie de interrogantes sobre la situación en Chile: «¿Es seguro un país donde el responsable de dejar ciego de tres disparos de perdigones a Gustavo Gatipka, Claudio Crespo, es absuelto y no pasa nada? ¿Es seguro un país donde en 2019 hubo 23 muertos en 24 días de estallido social? ¿Es seguro un país donde más de 100 dirigentes mapuches fueron encarcelados durante un gobierno progresista?».
Arroyo también alertó sobre las implicancias del respaldo anunciado a Carabineros: «¿Es seguro un país donde, como ha dicho su flamante presidente José Antonio Kast, los carabineros van a contar con todo el apoyo y los recursos del Estado para combatir la violencia? ¿Cuál violencia? ¿Protestar será considerado violencia? ¿Quejarse será considerado violencia? ¿Militar en un partido impugnador o colectivos sociales antiimperialistas será considerado violento?».
La periodista profundizó en el significado del viaje a Estados Unidos: «Porque la pregunta realmente importante es la siguiente, ¿es seguro un país donde el presidente da su primer mensaje a Donald Trump, el presidente estadounidense, antes que a su propio pueblo en un momento de invasión estadounidense en la región, como pasó con Venezuela, o de bloqueo como pasa con Cuba, o de intervención electoral como pasó con Honduras, o de amenazas públicas como pasa con Colombia y México? ¿Es seguro un país donde gobierna un sujeto que es el embajador del emperador?».
Arroyo interpretó las declaraciones de Kast sobre el estado del país: «José Antonio Kast ha dicho claramente que recibe un país peor de lo que pensaba. ¿Qué te está diciendo el presidente de Chile? Que no hay excusa que valga, que no hay tiempo que perder, que las reformas serán feroces. Si Milei tiene una motosierra, Kast tendrá también un artilugio de crueldad y lo usará con toda la voracidad propia de un heredero de la peor tradición chilena, esa dictadura militar».
La analista estableció paralelismos históricos: «El pinochetismo no necesita ser estéticamente el mismo para ser ideológicamente igual. Pinochet como Fujimori en Perú o como Vidal en Argentina no fueron gobiernos dictatoriales con el único fin de destrozar nuestros países y a sus gentes, tuvieron otro mandato. La vía fue la dictadura, el asesinato, la desaparición, la tortura, las esterilizaciones forzadas, pero el objetivo no fue ese. La estrategia buscaba otra cosa, la imposición de un modelo que permitiera el gobierno de los grandes capitales y el dominio del imperio estadounidense en nuestros territorios».
En ese marco, definió a Kast como «una versión actualizada de ese mismo imperialismo que hoy se ha bestializado. Su objetivo no es la mano dura porque sí, Kast usará la mano dura para imponer el giro de tuerca de ese modelo que Boric no tocó y que por eso nos trajo hasta aquí».
Arroyo vinculó la postura del mandatario electo con intereses geopolíticos mayores: «Si los capitales privados lo tienen todo en esta nueva fase del imperio, del nuevo desorden mundial, ¿necesitan algo más? No basta con tener el poder y el lucro, ahora necesitan garantizar que no entre ningún otro competidor comercial de los Estados Unidos. A China hay que mantenerla a raya y la integración regional es también un problema. Lo que quiere Trump es súbditos, no un bloque articulado en el sur y Kast se va a encargar de hacer ese trabajo sucio. No lo digo yo, lo dice él».
La comunicadora concluyó su análisis con una mirada crítica al gobierno saliente y un llamado a la resistencia: «Aprendamos las lecciones, si la izquierda no lo es, las bestias se las come. Kast se comió a una izquierda incapaz de entender esto mientras estuvo en el gobierno. Pero aprendamos también las lecciones de los pueblos que resisten, desde Gaza hasta Minnesota, pasando por la Patagonia o Tabalo o Puno. En Chilito habrá resistencia y se volverán a abrir las grandes alamedas. Es solo cuestión de tiempo y de lucha. Frente a Kast, pueblo antifascista. Mucha suerte Chile. Hasta mañana».
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