La aprobación ciudadana al desempeño del Presidente José Antonio Kast volvió a experimentar un nuevo descenso, Según la última edición de la Agenda Criteria, su respaldo se redujo al 32%, lo que supone una caída de tres puntos porcentuales en relación con el estudio anterior mientras retroceden sus promesas de seguridad y economía
Este resultado marca el nivel más bajo para su administración desde que el ultraderechista llegó a La Moneda y marca una fuerte tendencia a la baja. La aprobación a Kast era del 39% a finales de junio y del 35% a principios de julio; en paralelo, e el rechazo de la población a su gestión trepó dos puntos y se estableció en el 55%, alcanzando así su cota más negativa desde mediados de marzo.

Se cae el relato de las promesas de seguridad y economía
El estudio de opinión publicado el domingo —que contó con una muestra total de 801 casos, correspondientes a mujeres y hombres de 18 o más años de los niveles socioeconómicos ABCD, residentes de todo el país—también reveló que todos los atributos del mandatario han sufrido deterioros desde su última medición de mayo y el que más cayó fue «ser el líder que el país requiere», con un desplome de 8 puntos (del 42% al 34%).

La Agenda Criteria evaluó la percepción de las y los ciudadanos hacia la administración de Kasy y reveló un retroceso en dos pilares de su relato: la capacidad para hacer crecer la economía, que se ubicó en 48%, experimentando una baja de 6 puntos y de dar seguridad al país, que se situó en 42% , lo que supone una reducción de 6 puntos. En la misma línea, la evaluación sobre si su gobierno sabe enfrentar la delincuencia retrocedió de 44% a 39%.
Megarreforma favorece a las grandes empresas
El sondeo correspondiente al 12 de julio y realizado a través de panel online también consultó a los encuestados respecto a su opinión sobre la megarreforma económica -tributaria impulsada por el ultraderechista y un 37% considera que sus efectos serán «más bien positivos para el país», un punto menos que en la medición anterior.
En paralelo, la percepción negativa escaló a 35%, dos puntos más que en el sondeo previo, mientras que quienes no tienen una postura clara se sitúan en 28%.

Con relación a quiénes serían los principales beneficiarios de esta cuestionada iniciativa, que ese tramita en el Congreso un 47% considera que la ley está orientada principalmente a favorecer a las grandes empresas y a las personas de mayores ingresos. Por su parte, un 35% señala que puede favorecer la creación de empleo, mientras que un 18% no se decanta por ninguna de esas dos posturas.

