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Hoy queremos darte una recomendación, por favor tómala: cuando tengas hijos, analiza muy bien cómo le vas a poner. Una vez que tengas un nombre piensa bien si queda con los apellidos, si rima o si el conjunto de los nombres hará que tu primogénit@ sufra bullying por el resto de su vida.
¿Quieres un ejemplo? Ok, digamos que tienes una hermosa niña y la bisabuela de tu tatarabuela se llamaba Mónica, entonces quieres honrar su memoria nombrando a tu bebé de la misma manera. Es un hermoso nombre, cierto; pero si tu apellido es, digamos, Galindo… ¡NO SE TE OCURRA PONERLE MÓNICA!
Y, aunque no lo creas, casos como este hay muchísimos:
1. No te hagas el…
2. Un nombre muy infortunado
3. Si no lucho por tu corazón…
4. “Ya no quiero vivir, por favor”
5. ¿Quién le puso ese nombre?
6. Ok, te perdonamos
7. Quiero salir, pero ando…
8. “Como tú te llamas…”
9. Cuando le hablas a la chica que te gusta
10. “Mamá, ¿qué hay de comer?”
11. Sale, nosotros te hablamos
12. Si quieres un taquito…
13. ¿De qué va a llevar su pay?
14. No, joven, ya no hay pera pero…
15. “¿Pizzería? ¿De qué tiene?”
16. Y decían que no tenía futuro
17. Completa la frase: ya estoy…
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