El Colegio de Profesoras y Profesores de Chile convocó a una movilización nacional para este lunes 30 y martes 31 de marzo, en respuesta al crimen de una inspectora de un establecimiento educacional en Calama, hecho que ha generado consternación en el sector y reavivado el debate sobre la seguridad dentro de los recintos escolares.
El hecho se registró el pasado viernes cuando un estudiante de cuarto medio habría ingresado al Instituto Obispo Silva Lezaeta portando un arma blanca, con la que agredió a tres alumnos y a dos inspectoras. Producto de la agresión, una de las funcionaria, de 59 años, falleció y los demás resultaron heridos.
Ante esta situación, el gremio docente decidió movilizarse, no solo para honrar la memoria de la trabajadora, sino también presionar por cambios estructurales que garanticen la integridad física de quienes forman parte de la comunidad educativa.
“Como trabajadores de la educación tenemos que levantar la voz, que no sea en vano esta terrible muerte de una compañera en su lugar de trabajo. Esto tiene que parar”, señaló el presidente del Colegio de Profesoras y Profesores, Mario Aguilar
El dirigente exigió garantías de seguridad tanto para los funcionarios como para los estudiantes debido a la recurrencia de episodios violentos en contextos escolares.
Movilización nacional
Ante la magnitud de la tragedia, el Directorio Nacional del gremio decidió adherir a las movilizaciones que se estaban desarrollando en las comunas de Calama, San Pedro de Atacama y Tocopilla y la convocatoria se extendió de a cada liceo, escuela y colegio de Chile.
El plan de acción propuesto por el gremio contempla una serie de medidas entre las que figuran un minuto de silencio al inicio de cada jornada escolar, como un acto de respeto y memoria hacia la inspectora fallecida. Asimismo, se convocó a los funcionarios de la educación a asistir con vestimenta de luto —es decir, utilizando ropa negra— en señal de duelo.
Además, el gremio instruyó la instalación de globos negros en los frontis de los establecimientos educacionales, como un símbolo de respeto y la realización de manifestaciones pacíficas en las afueras de las unidades educativas durante la mañana.
“Queremos seguridad en nuestros lugares de trabajo y para nuestras niñas y niños”
A pesar del carácter imprevisto de la convocatoria tomando en cuenta la cercanía del crimen de la inspectora, los dirigentes confían en el compromiso histórico de los docentes para expresar solidaridad con la comunidad escolar de Calama e instar a no normalizar la violencia como elemento cotidiano de convivencia, consignó Diario U de Chile.
“Queremos seguridad en nuestros lugares de trabajo y seguridad para nuestras niñas y niños”, sentenció Aguilar, quien señaló que lo ocurrido en el norte del país no es un hecho aislado, sino el ejemplo de una crisis que el gremio venía advirtiendo.
La movilización nacional se produce en un contexto de alta tensión, coincidiendo con las recientes visitas de las ministras de Educación, María Paz Arzola, y Seguridad, Trinidad Steinert a la zona norte del país. El crimen en Calama, sin embargo, ha puesto en el centro del debate la necesidad de impulsar cambios estructurales en los protocolos de protección y convivencia escolar a nivel nacional.
Con los dos días de movilización, el gremio espera que el impacto del crimen de la inspectora de Calama se traduzca en políticas concretas que eviten que la tragedia vuelva a repetirse en cualquier otro rincón del país.
