1.115 instituciones europeas financian con 310.000 millones de dólares el genocidio sionista de Israel en Gaza
Una coalición de 24 organizaciones y sindicatos europeos y palestinos, agrupados bajo el nombre: Don’t Buy Into Occupation Coalition (DBIO). “No te dejes engañar por la ocupación”, ha hecho público un informe que revela los masivos vínculos financieros de instituciones europeas con 104 empresas que facilitan las operaciones israelíes en Gaza y los territorios ocupados palestinos. El documento, titulado «Los actores privados detrás de la economía de la ocupación y el genocidio», identifica a corporaciones clave de los sectores militar, tecnológico, de construcción y finanzas, incluyendo a Airbus, Lockheed Martin, Google y Cisco, entre otras.
El informe detalla que 1.115 instituciones financieras europeas, entre bancos, aseguradoras, gestoras de activos y el Banco Europeo de Inversiones, sostienen relaciones financieras críticas con estas empresas. Según los datos recabados, entre enero de 2023 y agosto de 2025, estas entidades concedieron más de 310.000 millones de dólares en préstamos y garantías. Además, los inversores europeos poseían más de 1,5 billones de dólares en acciones y bonos de las compañías implicadas, con bancos como BNP Paribas, Deutsche Bank y Barclays como principales acreedores.
La coalición DBIO afirma que este apoyo financiero es fundamental para sostener lo que califica como “ocupación ilegal, apartheid y genocidio” por parte de Israel. “Sin este apoyo, Israel no podría sostener su régimen de opresión”, declaró el grupo, acusando a las instituciones europeas de incumplir sus responsabilidades en materia de derechos humanos y obligaciones legales derivadas del derecho internacional. Estas revelaciones surgen en un contexto donde, a pesar de los altos al fuego, la violencia persiste, con un saldo de al menos 69.785 palestinos muertos según el Ministerio de Salud de Gaza.
La Relatora Especial de la ONU sobre los territorios palestinos ocupados ha criticado la inacción de las instituciones europeas para exigir responsabilidades a Israel, en medio de una profunda crisis humanitaria.
El informe del DBIO sitúa así a la comunidad financiera europea en el centro del debate sobre la financiación de un conflicto que continúa cobrándose un alto costo humano.


