Un análisis crítico en territorio zapatista advierte que el retorno de la derecha fascista en LATAM es «en gran medida como consecuencia de los errores e incompetencia de gobiernos progresistas de izquierda».
En el marco del 32 aniversario del alzamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), analistas reunidos en el encuentro semillero “Pirámides, de historia, de amores y, claro, desamores” lanzaron una severa advertencia: el resurgimiento de gobiernos de derecha “fascistas” en América Latina es, en gran medida, consecuencia de los errores y limitaciones de los gobiernos progresistas que les precedieron.
Como reportó La Jornada de México, esta tesis central fue desarrollada por especialistas quienes argumentaron que, pese a las promesas de cambio, el modelo económico capitalista no fue cuestionado de fondo.
El doctor Carlos Aguirre Rojas, economista de la UNAM, ofreció un demoledor balance de los proyectos progresistas recientes. Señaló que, desde Hugo Chávez hasta Claudia Sheinbaum, incluidos a los de Chile, Brasil, Argentina, Bolivia y otros, “ninguno rasguñó a la pirámide capitalista”. En su intervención, citada por La Jornada, Aguirre Rojas afirmó: “Esa pirámide capitalista siguió existiendo, creció, se fortaleció, sigue tan campante y tan rozagante como siempre”. Criticó la persistencia de abusos contra pueblos indígenas y clases populares, y advirtió que el “entreguismo” a Estados Unidos podría pavimentar el retorno de la derecha al poder en México.
Por su parte, Raúl Romero, sociólogo y colaborador de este diario, analizó el uso político de la historia como herramienta de dominación, incluso por parte de “auto proclamados de izquierda”. Subrayó que la lucha de los pueblos oprimidos por recuperar su memoria es vital, pues “cuando uno ignora su historia pierde identidad y un pueblo sin identidad es fácilmente dominado”. Según la cobertura de La Jornada, Romero vinculó esta manipulación histórica con crímenes actuales, desde Gaza hasta Ayotzinapa, y alertó sobre narrativas, como las de Donald Trump, que buscan fortalecer el imperialismo y prepararse para un conflicto mayor.
Como contrapunto y horizonte, el Subcomandante Insurgente Moisés, en la clausura de las actividades, llamó a la organización desde abajo. “Nosotros nos aferramos [a] que solamente en común podemos en la lucha política pacífica, demostrarle al capitalismo que sí nos vamos a defender”, afirmó. E
l encuentro concluyó planteando que la alternativa no está en reciclar viejas fórmulas políticas, sino en construir desde “lo común”, una idea zapatista que resurge como crítica y posible respuesta a la crisis de los proyectos de izquierda en la región y al fantasma de una derecha fortalecida.
Ver video sobre dicho encuentro (La Jornada de México)


