«Existimos, resistimos y exigimos justicia»: Red de Mujeres Mapuche
En el marco del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, la Red de Mujeres Mapuche ha emitido una potente declaración que denuncia la sistemática invisibilización de la mujer indígena en la historia oficial y en las luchas presentes. El texto, difundido este 8 de marzo, recuerda que las mujeres de Abya Yala siempre han sido protagonistas como cacicas, weychafe (guerreras) y guardianas del territorio, aunque sus nombres hayan sido omitidos de los libros o distorsionados por una mirada colonial.
La declaración subraya que la colonización no solo usurpó tierras, sino que también se ejerció sobre los cuerpos y la identidad de las mujeres, buscando cortar la transmisión de la lengua y el conocimiento ancestral a través de la imposición religiosa y educativa. «Hablar de mujeres indígenas no es solo un ejercicio de memoria, es reconocer que seguimos aquí, sosteniendo la lengua, la cultura y la vida de nuestros pueblos», afirma el comunicado.
El documento también pone el foco en la realidad contemporánea, donde la mujer indígena enfrenta una triple discriminación por género, etnia y condición socioeconómica, evidenciando brechas persistentes en salud, educación y trabajo.
La Red de Mujeres Mapuche denuncia que, incluso dentro de las demandas de los propios pueblos originarios, su voz ha sido relegada. Como símbolo doloroso de esta lucha vigente, el comunicado exige verdad y justicia por el caso de Julia Chuñil, defensora del territorio mapuche desaparecida, cuya búsqueda se ha convertido en un emblema de la resistencia. «¿Cew mvley Julia Chuñil? ¡Amulepe taiñ weychan!» (¿Dónde está Julia Chuñil? ¡Que siga nuestra lucha!), concluye la declaración, reafirmando que mientras exista una mujer indígena defendiendo su territorio, la historia de resistencia seguirá viva.
Ver a continuación, declaración completa de la Red de Mujeres Mapuche:
DECLARACION RED DE MUJERES MAPUCHE
8 de marzo Dia Internacional de la Mujer Trabajadora
La invisibilización de la mujer indígena
En la historia oficial casi nunca se nos menciona como lideresas, sin embargo, las mujeres indígenas hemos estado presentes en todas las luchas de nuestros pueblos: defendiendo la tierra, la cultura y la vida, cacicas, mama t’allas, toki, weychafe y guerreras habitaron los procesos de resistencia de Abya Yala frente a la invasión colonial, Pero sus nombres quedaron fuera de los libros de historia.
Cuando la historia habla de mujeres mapuche en textos como La Araucana, lo hace desde una mirada colonial: como figuras salvajes, pasionales o secundarias. Se menciona a Fresia o a Wakolda, pero no como mujeres que resistían y combatían, sino como personajes que encajan en relatos construidos por otros.
La colonización también se ejerció sobre los cuerpos de las mujeres indígenas, muchas fueron capturadas, esclavizadas y sometidas a trabajos forzados en minas o labores domésticas. Aun así, nunca dejaron de intentar volver a sus territorios y a sus lof, sosteniendo la memoria y la resistencia de sus pueblos.
Con la imposición de la religión en las escuelas misionales, también se buscó cortar la transmisión de nuestra cultura. Las mujeres mapuche, que históricamente hemos sido las principales transmisoras de la lengua y del conocimiento ancestral, fueron incorporadas después que los hombres mapuche al sistema educativo, con ello se pretendía reemplazar sus saberes por los de la cultura dominante y porque asimilando a la mujer se atenta contra la existencia de un pueblo.
Actualmente la mujer indígena sigue siendo uno de los sectores más vulnerables de la sociedad, las cifras muestran brechas persistentes en educación, salud y acceso al trabajo. A ello se suma una triple discriminación: por ser mujer, por ser indígena y muchas veces por vivir en condiciones de pobreza.
Incluso dentro de las propias demandas indígenas, la voz de las mujeres ha sido históricamente invisibilizada. Aunque desde hace décadas levantamos demandas por participación, derechos y reconocimiento, los cambios estructurales son una deuda pendiente.
La historia reciente también nos recuerda que la defensa del territorio sigue teniendo un costo para las mujeres indígenas. El caso de Julia Chuñil, mujer mapuche defensora de la Mapu desaparecida en circunstancias que aún exigen verdad y justicia, es una señal dolorosa de que esta violencia no pertenece solo al pasado.
Hablar de mujeres indígenas no es solo un ejercicio de memoria, es reconocer que seguimos aquí, sosteniendo la lengua, la cultura y la vida de nuestros pueblos.
Defendiendo la Mapu… Y exigiendo justicia.
Porque mientras exista una mujer indígena defendiendo su territorio, la historia de resistencia de nuestros pueblos seguirá viva
¿Cew mvley Julia Chuñil?
¡AMULEPE TAIÑ WEYCHAN!
Santiago 8 de marzo de 2026


