El «hombre de paz» que ha bombardeado siete países: El año bélico de Trump
Imágenes: Spanish Revolution
La narrativa que llevó a Donald Trump de vuelta a la Casa Blanca el 20 de enero de 2025 se sostenía sobre una promesa clara y repetida: poner fin a las «guerras interminables» y anteponer los intereses de Estados Unidos a los de «policía del mundo».
El hecho era recordado el 2025 por Canal 26 de Argentina: “No voy a empezar ninguna guerra, voy a pararlas», prometía DONALD TRUMP en su campaña”
Sin embargo, al cumplirse un año de su segundo mandato, los datos duros ofrecen una realidad radicalmente opuesta. Según un análisis de Spanish Revolution, Estados Unidos ha lanzado operaciones militares contra al menos siete países en tres continentes: Irán, Yemen, Siria, Irak, Somalia, Nigeria y Venezuela . Lejos del aislacionismo prometido, la administración Trump ha intensificado el intervencionismo, incluyendo la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro en enero de 2026 y una campaña de 44 bombardeos en el Caribe que ha dejado 150 fallecidos .
El punto álgido de esta escalada es la guerra abierta contra Irán, iniciada el 28 de febrero de 2026. Lo que la administración justificó como una respuesta a una «amenaza nuclear inminente» ha resultado carecer de respaldo según fuentes oficiales. Responsables del Pentágono informaron al Congreso de que no existía inteligencia que indicara un ataque inminente por parte de Teherán, una contradicción que quedó plasmada cuando el propio Trump desmintió a sus secretarios de Estado y Defensa en menos de 48 horas, cambiando la justificación de «agravios históricos» a una decisión personal preventiva . «Cualquier gobierno mínimamente competente responde a una pregunta elemental antes de lanzar misiles: cuál es el objetivo. Trump nunca lo hizo», señala el análisis de Spanish Revolution, subrayando la improvisación como sello de la política exterior de la Casa Blanca.
Las consecuencias humanitarias y económicas del conflicto son ya devastadoras y contradicen la imagen de un líder enfocado en la paz. En los primeros 12 días de la operación «Epic Fury», más de 1.200 civiles iraníes han muerto y 3,2 millones de personas han sido desplazadas internamente, mientras que en Líbano la cifra de desplazados supera los 300.000 . El costo para el tesoro estadounidense asciende a 16.500 millones de dólares en este breve periodo, y 13 soldados estadounidenses han muerto . Paralelamente, la amenaza de Irán de interferir en el tráfico del estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial, ha disparado los precios del crudo por encima de los 100 dólares por barril y amenaza con una crisis global de alimentos y fertilizantes, según alertó el Congressional Research Service .
Mientras la comunidad internacional observa con creciente preocupación, la respuesta del inquilino de la Casa Blanca se mantiene fiel a su estilo. Trump ha exigido la «rendición incondicional» de Irán y, cuestionado sobre su desempeño en el conflicto, se autoevaluó con un «15 sobre 10», una muestra del «cinismo imperial» que denuncia Spanish Revolution al recordar que «el presidente que se presenta como un hombre de paz gobierna el mayor aparato militar del planeta y lo utiliza con la misma frecuencia que sus predecesores». Incluso dentro de sus filas surgen críticas; el senador Rand Paul se ha opuesto a financiar la guerra y figuras como Tucker Carlson advierten contra un conflicto prolongado, mientras que el 74% de los estadounidenses se opone al envío de tropas terrestres, según encuestas de Quinnipiac .

