La temporada 2026 del Teatro del Puente arranca con «Hay adiós sin despedida», una propuesta que sitúa el dolor y la memoria en el centro de la escena. Por tercer año consecutivo, este espacio cultural dedica el inicio de su programación a los proyectos de egreso y festivales universitarios más destacados, otorgando un lugar privilegiado al talento emergente. En esta ocasión, la pieza seleccionada para abrir los fuegos es un relato que explora cómo la ausencia de un ser querido altera irreversiblemente lo cotidiano.

Bajo la dirección y dramaturgia de Sofía Contreras, junto a la codirección de Gabriela Grandy, la obra plantea interrogantes incómodas sobre la legitimidad de los afectos. La narrativa se desprende de la necesidad de entender el duelo no como un evento privado, sino como un fenómeno que atraviesa lo colectivo. A través de una puesta en escena fragmentaria, los asistentes son invitados a transitar por un territorio donde el recuerdo y la realidad se cruzan sin jerarquías claras.
Una mirada colectiva sobre la pérdida y la identidad
El proyecto destaca por una propuesta escénica innovadora donde la identidad se presenta como algo fluido y múltiple. En lugar de interpretaciones lineales, diversos actores y actrices encarnan a un mismo personaje, tensionando la idea de una esencia fija. Este recurso busca demostrar que una experiencia traumática, como la muerte de un pilar familiar, es percibida y habitada de formas muy distintas por quienes permanecen en este plano.

La trama se sumerge en las complejidades de los vínculos que muchas veces quedan fuera de los marcos legales o los modelos tradicionales de familia. Se aborda la realidad de las maternidades no normativas y el vacío que enfrentan aquellos que, a pesar de sostener una relación afectiva profunda, no siempre son reconocidos por las estructuras sociales vigentes. Es una invitación a mirar de frente las contradicciones y los deseos que conviven en el proceso de despedida.
El desafío de perdonar a quienes ya no están
En el corazón del montaje residen preguntas fundamentales sobre la supervivencia emocional. Personajes como Maite, cuya partida detona el conflicto, o Mónica, quien debe redefinir su rol de madre en la ausencia, enfrentan la difícil tarea de soltar el pasado. La obra cuestiona si es posible escapar del dolor del duelo o si, por el contrario, el ser humano necesita aferrarse a la pena como una herramienta para combatir el olvido definitivo.
A través de figuras como Elena y Natalia, la pieza examina el derecho a la maternidad y la humana necesidad de encontrar un cierre ante lo inesperado. «Hay adiós sin despedida» es una experiencia íntima que transforma lo político en emocional, convirtiendo el escenario en un espacio donde los recuerdos se activan y se contradicen permanentemente, recordándonos que lo que nos perteneció nunca termina de irse del todo.
Coordenadas

• Obra «Hay adiós sin despedida».
Funciones 5, 6, 7 y 8 de marzo de 2026. Jueves a domingo a las 20:00 horas.
Teatro del Puente, Parque Forestal s/n, Santiago.
Entradas solo en venta digital.
