«Minga» es una intervención artística flotante en los ríos de la ciudad de Valdivia que, inspirada en las prácticas de cestería local y la fiesta popular, invita a celebrar la colaboración y la reciprocidad en tiempos de incertidumbre.
El sábado 28 de marzo, esta alegoría fluvial se lanzará en silencio por los ríos valdivianos, invitando a reflexionar sobre una visión de la naturaleza vinculada intrínsecamente a la política y la vida en común, y convirtiendo este hábitat fluvial en una extensión del espacio vital y emocional de la ciudadanía.
Así, desde su reflexión sobre el habitar fluvial, el artista visual Pablo Schalscha se plantea una intervención que no solo honra el pasado del territorio, sino que desafía su presente, convocando a la comunidad a convertirse en actora de su hábitat desde sencillas prácticas artesanales.
«Los diversos territorios de la Región de Los Ríos son reconocidos mundialmente por su riqueza en patrimonio natural y cultural, epicentro del mayor terremoto de la historia y de crisis ambientales emblemáticas que han empoderado una ciudadanía activa en la conciencia, protección y conservación de la naturaleza», comentó al respecto Pablo Schalscha.
Obra participativa
Durante meses y con colaboración de muchas personas y organizaciones, miles de hojas de Ñocha fueron cosechadas y desfibradas a mano, una por una, conformando esta escultura que se desplazará sobre el agua concentrando el tiempo, la memoria, y el trabajo de muchos habitantes y participantes del proceso, conformando esta alegoría efímera que apuesta por visibilizar las fuerzas de la colaboración.
De esta manera, «Minga» atraviesa la idea de arte o espectáculo, deseando instalarse como fiesta cívica, poética y ecológica en el corazón fluvial de la ciudad, precisa el artista, quien obtuvo financiamiento para esta iniciativa a través del Fondart Nacional, línea Creación Artística, Artes Visuales.

En paralelo al desarrollo de esta intervención fluvial y producto de la investigación, Pablo Schalscha ha desarrollado un libro de artista que documenta las distintas etapas de este proceso, creando un objeto que atesora cartas, fotografías, ilustraciones, recortes periodísticos, planos constructivos, bocetos y dibujos.
Titulada «Minga. Tecnología ritual, alegoría fluvial», esta publicación es una obra de arte en sí misma: su diseño, con una predominantemente propuesta visual, y con una forma de libro experimental, reflejan y atesoran el carácter procesual y efímero de la intervención.
El libro contará con 100 copias en risografía/laser y encuadernadas artesanalmente. La edición está a cargo de Almacén Editorial de la ciudad de Concepción y su lanzamiento se realizará en la librería valdiviana Gato Caulle, siendo posible gracias a los fondos Conarte 2025.
Una historia flotante jamás escrita
El río como «escenario» es el mito que se invita a recordar y el rito que se invita a crear colectivamente. Para ello, se invita a toda la comunidad a participar activamente este sábado 28 de marzo.
Se puede seguir el recorrido completo, o en ciertos puntos como espectadores, incluso acompañando desde las aguas en kayak, sup u otro tipo de embarcación, para lo cual se ha dispuesto un breve formulario de inscripción en el perfil de Instagram del artista: @pabloschalscha
«A partir de las 10 de la mañana inicia el recorrido, cuyos principales hitos son un chapuzón fluvial en la playa de Collico, con lectura poética de Javier Milanca, regresando a las 16 horas hacia el sector Costanera Cultural Parque Prochelle (costado del Puente Pedro de Valdivia, por Isla Teja), para un encuentro y apertura a las 18 horas, que incluye saludos de autoridades locales e intervención musical de María Segú (María y los Templos). Finalmente la escultura flotante pasará la noche fondeada e iluminada en el sector Costanera Cultural Parque Prochelle», explicó Pablo Schalscha.
El Ciudadano
