Valparaíso despide a Álvaro Peña, «primer punk y personaje mítico» de la música chilena

En el puerto, Álvaro Peña siempre tuvo grandes amigos y realizó también excelentes colaboraciones musicales, como aquella registrada con el grupo Fatiga de Material, una de las sesiones de rock chileno más potentes y luminosas en lo que va del siglo.

Valparaíso despide a Álvaro Peña, «primer punk y personaje mítico» de la música chilena

Autor: Absalón Opazo

Este jueves 8 de enero se confirmó la partida física de Álvaro Peña, «primer punk y personaje mítico» de la música chilena, quien falleció a los 82 años en Alemania.

El artista, nacido en Valparaíso en 1943, se exilió en el Reino Unido tras el Golpe de Estado de 1973. Allí se involucró con la naciente escena punk, fundando la banda The 101’ers junto a Joe Strummer, quien posteriormente sería líder de The Clash.

Sin embargo, Álvaro Peña siempre hizo su propia música, con un sello reconocible para quienes son sus oyentes, que no son pocos, sobre todo en su puerto natal, donde se sintió fuerte la partida de uno de sus artistas más queridos.

«Chile ha perdido a uno de sus músicos más grandes e incomprendidos de la segunda mitad del siglo 20», escribió el periodista René Cevasco, conductor del programa Rockceanía de la radio Valentín Letelier, uno de los primeros en informar sobre la partida de Álvaro Peña.

Desde ese momento, tarde en la noche, las reacciones empezaron a llenar las redes sociales, especialmente en Valparaíso, donde Peña siempre tuvo grandes amigos y realizó excelentes colaboraciones musicales, como aquella con el grupo Fatiga de Material en 2011, una de las sesiones de rock chileno más potentes y luminosas en lo que va de siglo.

El escritor e investigador popular Víctor Rojas Farías fue uno de los que compartió su sentir: «¡¡La concha de la Pachamama y de la Ñuquemapu juntas!! Alvaro Peña, el primer punk y personaje mítico, justo cuando murió Luis Alberto Martínez, su antípoda. Nunca olvidé esa actuación santiaguina en que todos los punketas lo escupían, por homenaje. O cuando tenía ese magnífico conjunto de apoyo, con Toto Alvarez, que Alvaro disolvió porque sonaba muy bien».

Sigue recordando Víctor Rojas Farías: «O cuando en un local repleto salió adelante, se sentó en el piano y dijo -lo cumplió- ‘voy a cantar a capela una sola canción en versión larga larga: Qué Grande que Viene el Río’. Una hora (…) un músico groso y sin etiquetas».

El escritor porteño también compartió un consejo que Álvaro Peña le dio: «Hay que decir las cosas antes de que la gente se muera. ¿Me prestas el teléfono?, dijo una vez y empezó a llamar a personajes: -usted es lo más fome que hay (…)».

Otro que expresó su admiración y cariño fue el pintor Gonzalo Ilabaca, quien escribió en sus redes sociales: «Después de la Violeta viene Álvaro. Ambos con una voz áspera, letra rotundamente personal, apenas necesitaban un pequeño acompañamiento musical. Violeta es el arraigo, lo femenino, la geografía rural ancestral, lo colectivo. Álvaro es lo masculino, el desarraigo, la mezcla de todo con todo en un laberinto individual. AMBOS SE ARRANCARON CON LOS TARROS».

En tanto, el periodista y escritor Francisco Núñez recordó aquella ocasión en que Álvaro Peña llegó en persona a apoyar a los trabajadores en huelga de El Mercurio de Valparaíso.

«Gracias a Eduardo Nuñez Valdes por enviarme esta foto de Álvaro Peña solidarizando con nosotros, periodistas, reporteros gráficos y diseñadores, que estábamos en huelga por las miserables condiciones que nos quería imponer la gerencia de El Mercurio de Valparaíso. Un fotón», escribió Núñez junto al registro, que compartió privadamente.

Álvaro Peña y parte de su obra. Foto compartida por Gonzalo Ilabaca.

Finalmente, desde las Escuelas de Rock del Ministerio de las Culturas compartieron en sus redes algunas de las veces que Álvaro Peña dijo presente tanto en el Rockódromo como en los conciertos de Escuelas de Rock y Música Popular. Los videos están en la red social X (hilo):

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