Han pasado 35 minutos y la tragedia está desatada. El balneario Rocas de Santo Domingo, construido en 1971 como parte del programa de Salvador Allende para incentivar el turismo de los sectores populares, fue tras el Golpe de Estado clausurado y convertido en un centro de detención clandestino donde se torturó a presos políticos.
La silla de playa en medio del escenario se convierte entonces, de un momento a otro, en una silla de tortura y la mujer sentada allí, ahora con los ojos vendados, es presa y torturada de la dictadura de Pinochet. La música alegre de la Nueva Ola que hasta ese momento había alegrado la puesta en escena, desaparece y queda solo una melodía lenta, oscura y perversa.
Así, entre la sátira y el horror deambula País Costra, montaje producido por el Teatro Camilo Henríquez, que gracias a los testimonios y al apoyo entregado por el Sitio de Memoria Rocas de Santo Domingo, regresa a ese escenario como parte del ciclo “¿Dónde habita la memoria?” que se inició el 21 de agosto con el exitoso estreno de La Fundación. Negacionismo y disputa de la verdad en Chile, una creación de Teatro en Casa escrita y dirigida por Nicolás Fernandois.
Ahora, del 4 al 13 de septiembre, Fernandois junto a Marcelo Salinas dirigen País Costra, que retrata la brutalidad y naturalización con que se daba la violencia perpetrada por el aparato del Estado durante la dictadura cívico militar. Las entradas ya están disponibles a través del sistema Ticketplus.

Talleres con jóvenes creadores
La obra fue estrenada en el Festival Santiago Off en enero de 2025, y se construyó a partir de una serie de talleres con jóvenes creadores dentro del Proyecto 73/24, iniciativa del Teatro Camilo Henríquez para conectar a las nuevas generaciones con la historia reciente del país y el valor de la defensa de los Derechos Humanos.
“Fue un trabajo colectivo de investigación que partió del propio interés de los talleristas de adentrarse en la historia de este ex balneario popular que funcionó como centro de tortura, ejecución y desaparición en dictadura. Nos interesaba conocer el punto de vista de jóvenes que si bien no nacieron ni vivieron en esos años, sí tienen una opinión y pueden hacer una lectura muy interesante desde el presente de lo que ocurrió”, afirma Marcelo Salinas, codirector de la obra.
Hasta 1976 el cuartel Rocas de Santo Domingo todavía funcionaba como campo de concentración. Ese año pasó a ser espacio de veraneo para los agentes de la DINA, siendo administrado por el Ejército hasta el 2013, cuando el alcalde UDI Fernando Rodríguez Larraín ordenó demolerlo, argumentando una plaga de ratones.
Luego, gracias a la organización social de expresos del lugar y de Miguel Lawner, arquitecto del proyecto original, el lugar fue declarado Monumento Nacional en noviembre de 2014, lo que ahora impide cualquier intervención o nueva edificación en esos terrenos.
En ese sentido, otra figura importante en la obra es la de Álvaro Corbalán, militar y exjefe de la Central Nacional de Información (CNI) quien torturaba y asesinaba de día, y de noche se iba de fiesta, tocaba la guitarra y salía con mujeres atractivas como la conocida vedette española Maripepa Nieto. Lejos del perfil de agente de inteligencia, Corbalán era un rey sin corona de la farándula en dictadura, a quien los medios de comunicación le hacían la vista gorda.
De esta manera, con una puesta en escena que combina un lenguaje visual contemporáneo y onírico, País Costra va relatando los hechos a partir de testimonios no lineales de las y los presos, contrastados con la que sería la voz de los torturadores, y mostrando el rol de los medios como encubridores.
“Tal como en La Fundación. Negacionismo y disputa de la verdad en Chile, usamos como estrategia visibilizar también los discursos del fascismo, de los dictadores y generales que participaron, lo que es muy impactante, porque son discursos que escuchamos hasta hoy. Vivimos en una reivindicación a la figura de Pinochet que nos parece intolerable”, dice Nicolás Fernandois.
Coordenadas
El ciclo “¿Dónde habita la memoria?”, que se extenderá hasta el 4 de octubre, es presentado por el Teatro Camilo Henríquez, sala perteneciente al Círculo de Periodistas de Santiago y que está cumpliendo 70 años de vida.
-Teatro Camilo Henríquez, Amunátegui 31, Santiago (Metro La Moneda)
-Entradas a la venta en boleterías del teatro 1 hora antes de la función y por sistema Ticketplus.cl
-Valores: $10.000 para público general online y $8.000 en boletería, $5.000 estudiantes, $7.000 personas con movilidad reducida, $4.000 preventa, $2.500 Tercera edad y $3.000 para los estudiantes de escuelas de teatro, danza y periodismo de todo el país. La función Matiné tendrá un valor general de $6.000, 2×1 y comunidad migrante $6000, 2×1 en todas las funciones.
El Ciudadano