Un cierre de año con alivio para los bolsillos: el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en diciembre una variación de -0,2%, informó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Con ese dato, la inflación de 2025 acumuló 3,5% (y 3,5% a doce meses), su nivel más bajo desde 2020 —año en que el indicador cerró en 3,0%—, en una señal de menor presión de precios al terminar el año
Baja de la inflación: qué explica el IPC negativo de diciembre
El INE detalló que en diciembre siete de las 13 divisiones de la canasta aportaron incidencias negativas. Entre las bajas, destacaron vestuario y calzado (-3,2%) y alimentos y bebidas no alcohólicas (-0,4%), dos ítems sensibles para el gasto cotidiano. En vestuario, por ejemplo, la caída se relacionó con retrocesos en productos como pantalones y camisas/poleras de hombre. En alimentos, bajaron con fuerza algunos productos frescos, como los tomates (-12,4%) y las frutas de estación (-5,5%).
También hubo descensos relevantes en servicios: el transporte aéreo internacional cayó 15,9%, mientras que el pack de telecomunicaciones bajó 4,8%, ambos con incidencias a la baja en el indicador general.
Baja de la inflación: dónde subieron los precios y qué mirar en enero
No todo fue descenso. La división restaurantes y alojamiento subió 0,6%, empujada por alzas en consumos en restaurantes, cafés y similares. Además, el transporte aéreo nacional aumentó 18,8% en el mes, recordando que algunos precios pueden moverse con fuerza por estacionalidad.
De todas formas, el dato de diciembre —con caída mensual y un 2025 cerrando en 3,5%— instala una señal positiva: la baja de la inflación empieza a sentirse en varios rubros, especialmente en alimentos frescos, vestuario y algunos servicios. El desafío, hacia adelante, es que ese alivio se refleje en el costo de vida de hogares de distintos ingresos, en todo el país.

