Hungría, país al cual viajó recientemente el presidente electo de Chile José Antonio Kast para «tomar lecciones», se mantuvo por cuarto año consecutivo como el país más corrupto de la Unión Europea, de acuerdo al informe anual -correspondiente a 2025- de Transparencia Internacional (TI).
De acuerdo al reporte, la corrupción en dicho país, gobernado por el ultraderechista Viktor Orbán (en la foto junto a Kast y su señora), es «de carácter sistémico y está profundamente arraigada a nivel institucional».
Según Transparencia Internacional, una de las razones principales de este panorama sería el bloqueo de Orbán, uno de los referentes mundiales de Kast, a las reformas anticorrupción.
En una rueda de prensa, consignada por varios medios internacionales, József Péter Martin, director de la oficina húngara de TI, planteó que «el nivel de la corrupción sistemática que se ha desarrollado en Hungría es único en la Unión Europea».
El personero resaltó en ese sentido que el Gobierno de Orbán, en el poder desde 2010, «no ha ejecutado las reformas pactadas con la Unión Europea para luchar contra la corrupción», recordando que esta es una de las causas por las que la Comisión Europea ha bloqueado a Hungría alrededor 20.000 millones de euros de diferentes fondos.
Asimismo, Martin afirmó que la corrupción sistemática en Hungría «solo podrá ser combatida con la restauración del Estado de derecho», lo cual, indicó, «es inimaginable» dentro del actual sistema liderado por Viktor Orbán.
El Ciudadano
