La Corte de Apelaciones de Santiago declaró inadmisible y desechó el recurso de protección presentado por el alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, en contra de la Delegación Presidencial Metropolitana, debido a los cierres de calles realizados por el concierto de Bad Bunny en el Estadio Nacional.
La información, consignada por La Tercera, señala que la Corte apuntó a que la acción cautelar «perdió oportunidad» debido a que «terminó el acto que originó la interposición».
El mismo medio, en tanto, informó que Sichel interpuso a nombre del municipio de Ñuñoa, una segunda acción judicial, esta vez en contra del Instituto Nacional del Deporte, por ser administradores del Estadio.
Recordemos que, desde la contraparte, esto es la productora Bizarro a cargo de la organización del concierto de Bad Bunny, respondieron a Sichel asegurando que «tuvimos más de tres reuniones con su equipo, en la Delegación Presidencial, y más que hablar sus funcionarios, hablaba una señora que representaba una concesión de estacionamientos», afirmó el gerente de la productora, Daniel Merino.
«Yo personalmente me reuní con la administración pasada de su Municipio y con la actual, ofrecimos pagar un sistema de enrolamiento de vecinos del Estadio, emitiéndoles una credencial permanente que les permitiera circular libremente por las calles sin que fuesen detenidos en los cierres. Lamentablemente nunca recibimos respuesta de aquello», indicó Merino.
«Empatizo profundamente con los vecinos del Estadio, pero los cierres son muy necesarios, para que incidentes graves de seguridad que tuvieron lugar en el pasado no se repitan, por supuesto que estos tienen un impacto negativo en quienes viven o trabajan en el sector, pero no hay otra forma de protegernos de las mafias de revendedores y comercio ambulante que busca reventar las puertas del evento», recalcó el gerente de Bizarro.
Seguiremos informando.
