Por Alejandro Navarro Brain

Umberto Eco, en su libro “Construir al enemigo”, señala las bondades de tener siempre a mano un enemigo en quien descargar nuestras debilidades o faltas, y, si ese enemigo no existe, habrá que crearlo.
Así hoy en Venezuela, la CIA intenta, en una campaña abierta, a veces sutil e indirecta, las más de las veces descarada y abrumadora, o en la propia boca de Marco Rubio y la retórica displicente de Donald Trump, hacer aparecer a Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Venezuela y actual Presidenta Encargada, como “una amiga”. Así como son capaces de construir enemigos para destruirlos, también son capaces de “construirse amigos” para también destruirlos, e insinuar que debería dirigir una “transición democrática“, con la supervisión directa del propio Trump, cuya principal preocupación es cómo “recuperar el petróleo que nos arrebataron“, porque les importa un comino la democracia y el pueblo venezolano.
Esta es una campaña obscena, perversa y mentirosa, elaborada en los laboratorios de psicología de masas del Pentágono para el control social y comunicacional, presentando la “duda de la traición“.
Quienes conocemos a Delsy y a Jorge Rodríguez podemos denunciar esta infamia histórica que solo quiere debilitar el legítimo derecho del pueblo venezolano a resistir esta agresión política y militar.
Jorge ha sido vicepresidente de Venezuela, alcalde de Caracas entre 2008 y 2017 y luego ministro de Comunicación e Información de Venezuela, y hoy es el Presidente de la Asamblea Nacional, cámara única del Parlamento.
Delcy Rodríguez, actual presidenta encargada de la República, fue ministra de Comunicaciones e Informaciones, ministra de Hidrocarburos, Vicepresidenta de Finanzas, presidenta de la Asamblea Constituyente y ministra de Relaciones Exteriores, y posee una larga trayectoria junto al Presidente Hugo Chávez y Nicolás Maduro.
Se convierte en la primera mujer en la historia de Venezuela en asumir la jefatura del Estado, aunque sea de manera interina. El fallo del TSJ establece que ejercerá todas las atribuciones, deberes y facultades inherentes al cargo mientras se mantenga la ausencia de Maduro.
Pese a su nombramiento, ha insistido públicamente en que Nicolás Maduro sigue siendo el único presidente legítimo de Venezuela. En un mensaje transmitida por radio y televisión, exigió la “inmediata liberación” del mandatario y de su esposa, Cilia Flores.
Pese a su nombramiento, ha insistido públicamente en que Nicolás Maduro sigue siendo el único presidente legítimo de Venezuela. En un mensaje transmitida por radio y televisión, exigió la “inmediata liberación” del mandatario y de su esposa, Cilia Flores.
Ambos hijos de Jorge Antonio Rodríguez, quien fue arrestado y murió bajo tortura mientras era interrogado por la Dirección de Servicios de Inteligencia y Prevención (DISIP). La autopsia reveló «siete costillas rotas, tórax desplomado e hígado desprendido». Murió a los 34 años, cuando sus hijos, tenían diez y siete años respectivamente.
Pretender encubrir su ofensiva militar contra Venezuela, que viola la Carta Fundamental de las Naciones Unidas y termina de destruir la Declaración Universal de los DDHH, con un montaje comunicacional para ocultar a toda costa esta acción de bombardeo militar a Caracas y el secuestro de su Presidente constitucional, parece un guion cinematográfico, pero es una dura realidad.
Se terminó el Orden Diplomático Mundial. Si un país puede bombardear, secuestrar y arrebatar los recursos naturales, petróleo, oro, gas y muchos más, de otro país, acusando absurda y vilmente de delitos inexistentes, como lo es la acusación de narcotráfico a Nicolás Maduro y la confesada opción del equipo de halcones dirigida personalmente por Trump, quien aun desafiando al Congreso estadounidense insiste y anuncia un segundo ataque a Venezuela si no se siguen sus instrucciones y anuncia que “manejarán el país“.
Conozco a Delcy Rodríguez desde hace 20 años y he compartido su amistad y la valoración de su abnegación por su patria, su capacidad de liderazgo y su férrea convicción de la autodeterminación de los pueblos y del inevitable Nuevo Mundo Multipolar que deja atrás al viejo orden unipolar que representa los EEUU.
Las afirmaciones de “encargada de transición“ de Trump y Marco Rubio son una mentira de quienes tergiversan la realidad y la verdad a su antojo. Mintieron en Irak, mintieron en Afganistán, mintieron en Irán, mintieron en Nigeria, mintieron en Palestina, mintieron en Siria, mintieron en Yemen y mienten en Venezuela.
En solo un año Donald Trump ha bombardeado siete países en tres continentes.
En solo un año Donald Trump ha bombardeado siete países en tres continentes.
Mienten en las redes sociales y muchas personas de buena fe repiten o retuitean estas fake news (noticias falsas) y se hacen parte de esta conspiración de un país que cree ser dueño de toda América, reverdeciendo la “Doctrina Monroe“, y ha presentado la nueva doctrina Trump: “Si no me lo das, lo tomo“ en pleno siglo 21 y en una Zona de Paz, como es el Caribe y América Latina.
La Constitución venezolana, aprobada en una Asamblea Constituyente con más del 70% de los venezolanos, establece la sucesión en caso de inhabilitación del Presidente en la Vicepresidencia ejecutiva, es decir Delcy Rodríguez.
Quienes como Trump o Marco Rubio implementan desde la vocería de la Casa Blanca una estrategia de secuestrar a un Presidente de la República y mienten patológicamente para socavar la autoridad de la Presidenta Encargada merecen el desprecio y condena de quienes reflexionan y logran ver no solo la realidad sino que también la causalidad.
Trump, aun con su disminución mental, entiende -y con razón- que no podrá dominar al chavismo por cuanto no se trata de una estructura política elitista con la cual pudiera negociarse.
Asi entonces, Trump falla en creer que Delcy Rodríguez, o los líderes chavistas más renombrados le entregarán la soberanía, la dignidad… y el petróleo.
Delcy es abogada laboralista, formada en Reino Unido y Francia, es la primera mujer en ejercer la Presidencia de la República en la historia de Venezuela; por ello tengo la convicción y certeza de que está preparada para asumir como un deber histórico no buscado, como lo hizo Bolívar en su época, la defensa de la soberanía de Venezuela.
Trump amenaza a Delcy con un segundo ataque, es decir, secuestrarla también si no obedece sus mandatos.
Está muy claro que NO la conoce.
Por Alejandro Navarro Brain
Ex senador de la República de Chile.
Domingo 4 de enero de 2026
Fuente fotografía
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