El 9 de febrero de 1900 no hubo pelotas volando ni gradas repletas, pero sí nació una de las ideas más influyentes en la historia del deporte de la raqueta: la Copa Davis. Un torneo que transformó el tenis -hasta entonces eminentemente individual- en una competencia colectiva, cargada de identidad nacional, épica y rivalidad.
Detrás de esa intuición estaba Dwight F. Davis, un joven tenista estadounidense y estudiante de Harvard que imaginó algo inédito para su época: enfrentar a países, no solo a jugadores.
Una idea simple que cambió el juego
A fines del siglo XIX, el tenis era un deporte de élites, practicado en clubes privados y con escaso espíritu competitivo internacional. Davis propuso un desafío directo entre Estados Unidos y las Islas Británicas, cuna histórica del tenis. No solo diseñó el formato del torneo, sino que financió de su propio bolsillo el trofeo, una enorme ensaladera de plata que con el tiempo se convertiría en uno de los símbolos más reconocibles del deporte mundial.
El primer enfrentamiento se disputó ese mismo año en Boston. Estados Unidos derrotó a Gran Bretaña y, casi sin saberlo, inauguró una tradición que más de un siglo después sigue viva.
Mucho más que tenis
La Copa Davis introdujo elementos que hoy parecen obvios, pero que en 1900 eran revolucionarios:
- Competencia por equipos, con singles y dobles.
- Localía y visitante, donde la superficie y el público importan.
- Orgullo nacional, camisetas, himnos y presión colectiva.
Para muchos jugadores, ganar la Copa Davis significó algo distinto —y a veces más profundo— que levantar un título individual. No era solo vencer: era representar a un país.
Un torneo que sobrevivió a todo
Guerras mundiales, cambios en el calendario, disputas con el circuito profesional, boicots y reformas estructurales. La Copa Davis atravesó el siglo XX y llegó al XXI adaptándose, pero sin perder su esencia: la del tenis como relato épico y coral.
Por sus pistas pasaron leyendas absolutas del deporte, y para países sin tradición dominante fue, muchas veces, la puerta de entrada al mapa grande del tenis internacional.
