71.386 palestinos y palestinas han sido asesinados por las Fuerzas de Ocupación Israelíes (FOI) en la Franja de Gaza desde el 7 de octubre de 2023, según los registros del Ministerio de Salud Palestino y el Buró Central de Estadísticas de Palestina (PCBS). Entre ellos, 20.200 son niños y niñas, un dato corroborado por UNICEF que evidencia el carácter indiscriminado de la agresión.
A este genocidio se suman más de 10.700 heridos y el martirio de más de 1.102 palestinos en Cisjordania ocupada y Jerusalén en este en el mismo período, reveló un reporte realizado por la Embajada del Estado de Palestina en Chile.
El alarmante panorama, enfrenta ahora una nueva y peligrosa escalada, el Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados denunció que Israel ha decidido revocar las licencias de 37 organizaciones no gubernamentales internacionales que operan en Gaza y Cisjordania, suspendiendo sus actividades en un plazo de 60 días. Esta medida, calificada de «draconiana e ilegal», afecta a actores humanitarios cruciales que prestan servicios de salud, refugio, agua y protección.
En un comunicado oficial, el despacho planteó que «Israel no tiene soberanía sobre el Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén, y el Estado de Palestina acoge con satisfacción la labor de estas instituciones reconocidas a nivel nacional e internacional». La cartera sostiene que la decisión «busca agravar una crisis humanitaria ya crítica, aumentar el sufrimiento de la población civil y obstaculizar el acceso a ayuda vital», violando flagrantemente el Derecho Internacional Humanitario.
Un genocidio que no cesa: 421 asesinatos tras el cese al fuego
La agresión militar por parte de Tel Aviv continúa activa y a 88 días de la implementación del último alto el fuego, las FOI han asesinado a 421 palestinos más en Gaza, en reiteradas violaciones del acuerdo.
De este modo, los ataques israelíes y el fuego de artillería han persistido en el norte de Gaza y Khan Younis, cobrándose vidas de civiles, incluidos niños y pescadores. Esta violencia se combina con una crisis climática severa: un invierno extremo ha provocado el colapso de 18 edificios residenciales ya dañados y casi el 90% de las tiendas de campaña para desplazados han sido arrastradas por el viento o inundadas, dejando a miles de familias a la intemperie. Solo en diciembre, 25 palestinos, entre ellos 6 niños, murieron por las condiciones climáticas extremas.
«Los civiles desplazados continúan soportando penurias inimaginables en refugios improvisados e inundados, mientras las condiciones de vida se deterioran aún más en medio de fuertes lluvias, vientos fuertes y tormentas severas», detalló el reporte.
Ataque sistemático a la infraestructura en Palestina
El informe «Efectos de las agresiones israelíes en Palestina», que sintetiza datos del Ministerio de Salud Palestino, Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados del Estado Palestino, la Oficina Central de Estadísticas de Palestina (PCBS por sus siglas en inglés), la Sociedad de Prisioneros Palestinos, UNICEF, la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA por sus siglas en inglés), y otras agencias de la ONU, detalla un colapso sistémico orquestado:
-Catástrofe demográfica: La población de Gaza se redujo en un 10.6% en dos años, una pérdida de 254.000 personas por asesinatos, desplazamientos y deterioro de las condiciones. El total de mártires en toda Palestina supera los 72.000.
-Destrucción sanitaria y del acceso al agua: El 94% de las instalaciones de salud en Gaza están dañadas; solo 18 de 36 hospitales funcionan parcialmente. El 96% de los hogares sufre inseguridad hídrica y el 95% carece de acceso a agua segura, afectando a 60.000 mujeres embarazadas.
-Aniquilación de la educación: UNICEF alerta que el 98% de las escuelas en Gaza han sido destruidas o dañadas gravemente, dejando sin plaza escolar a 638.000 niños. Cerca de 1.000 docentes y 20.000 estudiantes han sido asesinados. Además, 179 escuelas gubernamentales y 63 edificios universitarios fueron destruidos totalmente.
-Parálisis económica: La economía de Gaza se contrajo un 84%. El desempleo alcanza un catastrófico 78% en la Franja y un 46% a nivel nacional, dejando a 650.000 personas sin trabajo.
Legislación israelí contra la ayuda: el caso de la UNRWA y las ONG
En un movimiento paralelo, la Knesset israelí aprobó una legislación específica contra la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA). La ley priva a las propiedades de UNRWA de agua, electricidad, combustible y comunicaciones, y autoriza a las autoridades de ocupación a confiscar sus tierras en Jerusalén ocupada.
El Ministerio de Asuntos Exteriores palestino condenó esta ley, enfatizando que «constituye una peligrosa violación del derecho internacional» y excluye explícitamente a la Agencia de las obligaciones que Israel tiene según la Convención sobre los Privilegios e Inmunidades de las Naciones Unidas.
Por su parte, organizaciones como Médicos Sin Fronteras (MSF) han denunciado la amenaza israelí de revocar su registro
A través de un comunicado, calificó la medida como «un intento deliberado de bloquear la ayuda humanitaria en Gaza y Cisjordania, en clara violación del derecho internacional», y refutó las acusaciones de emplear a personal vinculado a actividades militares. La organización advirtió que se le ha exigido entregar datos personales de su staff palestino, lo que representa un riesgo grave tras el asesinato de 15 de sus colegas.
Represión en Cisjordania y Jerusalén: desplazamiento y apartheid
La crisis no se limita a Gaza, ya que en Cisjordania, más de 12.000 niños viven en desplazamiento forzado debido a las operaciones militares israelíes en el norte, según UNRWA. Los colonos israelíes, con apoyo de las Fuerzas de Ocupación, están expulsando ahora a familias palestinas incluso de la «Zona B» (control administrativo palestino), como en Tarqumiyah, Hebrón.
Según el reporte, la agresión contra el norte de Cisjordania ocupada persiste y se registran «351 días
contra Jenín y su campamento de refugiados, 345 días contra Tulkarem y su campamento de
refugiados, y 332 días contra el Campo de Refugiados de Nour Al-Shams».
Asimismo, reveló que los colonos israelíes han cerrado varios caminos agrícolas al este de Nablus. Según fuentes locales, con sus excavadoras bloquearon rutas agrícolas con montículos de tierra en la llanura de Beit Furik, las cuales «son vitales para el acceso de los agricultores a sus tierras de cultivo» , quienes además, han sido atacados repetidamente por israelíes.
En Jerusalén Este, el Tribunal Supremo israelí confirmó órdenes de desalojo contra dos familias palestinas en el barrio de Batn al-Hawa, Silwan, en favor de la organización colonial Ateret Cohanim. Las decisiones afectan a más de 116 residentes. La Gobernación de Jerusalén las denunció como parte de una «política de limpieza étnica».
Sistema carcelario de tortura
Un informe de la Sociedad de Prisioneros Palestinos documenta que al menos 32 prisioneros murieron bajo custodia israelí en 2025, sumando más de 100 desde octubre de 2023. Casi la mitad de los aproximadamente 11.100 detenidos desde esa fecha (incluidos más de 350 niños y 49 mujeres) se encuentran bajo detención administrativa o la ley de «combatientes ilegales», sin cargos ni juicio. El informe describe tortura, inanición deliberada, denegación de atención médica y desapariciones forzadas como prácticas sistemáticas.
La combinación de masacre, destrucción total de los pilares de la sociedad, bloqueo humanitario, expansión colonial y represión judicial y carcelaria pinta el cuadro de lo que el Estado de Palestina, numerosos expertos en derecho internacional y organizaciones de derechos humanos han definido como un genocidio en curso, cuyas consecuencias demográficas, sociales y económicas afectan a miles de civiles.
Puedes ver el informe completo en este enlace.

