El mayor cónclave internacional sobre inteligencia artificial, el “AI Impact Summit 2026”, se celebró en Nueva Deli, reuniendo a representantes de más de 100 países, incluidas todas las naciones BRICS, y a líderes del sector tecnológico global.
IA como recurso común
El foro de Nueva Deli fue la cuarta cita global sobre desarrollo de inteligencia artificial, tras encuentros anteriores en el Reino Unido, Corea del Sur y Francia. India se convirtió en el primer país del Sur Global en acoger el mayor cónclave mundial de IA.
Desde el inicio, la delegación india destacó el lema central del evento: “IA para todos”. Este summit se diferencia de los tres anteriores por adoptar un enfoque centrado en las personas y promover la democratización de la IA, según declaró en exclusiva a TV BRICS la doctora Mansi Kumari, coordinadora del Centro de Estudios BRICS de la Universidad Amity. La especialista señaló que la inteligencia artificial no debe ser un privilegio de unos pocos, sino un derecho de todos.
«El principio de inclusión es la base del enfoque indio: la IA no debe monopolizarse por algunos Estados o corporaciones. Al igual que internet o el conocimiento científico fundamental, la inteligencia artificial debe estar al alcance de todos los pueblos del mundo para enfrentar desafíos globales, ya sea en salud, educación o modernización industrial», indicó Abed Amiri, experto en cooperación económica y tecnológica en el marco de los BRICS, transformación digital y uso de la IA en negocios
La quintaesencia de este enfoque fue el modelo marco MANAV, presentado por India, para la gestión de la inteligencia artificial centrada en el ser humano. Según MANAV, la inteligencia artificial debe basarse en principios éticos, seguir reglas transparentes, estar bajo control, respetar la soberanía nacional, no ser monopolio de nadie y contar con una base legislativa sólida.

Gestión de la IA
Se puso un énfasis especial en los temas de gestión de la IA y en la creación de un marco legal único a nivel internacional. Los especialistas consideran que desarrollar e implementar la inteligencia artificial dentro de un marco legal y ético es la forma más eficaz de simplificar radicalmente la vida de las personas. Sin embargo, ignorar las cuestiones de control y supervisión puede tener graves consecuencias, tanto para países individuales como para la humanidad en su conjunto.
«Se expresaron serias preocupaciones sobre los deepfakes, las amenazas a la ciberseguridad, el uso indebido de redes neuronales y la desestabilización del mercado laboral. La conclusión fue clara: la IA transforma y aporta beneficios, pero solo con el respaldo de una gestión sólida, iniciativas de reciclaje profesional y cooperación internacional», planteó Alexánder Titov, experto en economía digital y desarrollo tecnológico
Los Estados, de una u otra manera, tendrán que maniobrar y buscar un equilibrio entre la cooperación y la competencia en el ámbito de la inteligencia artificial. La cooperación es necesaria para abordar cuestiones éticas, medioambientales y legales; sin embargo, una regulación excesiva de este sector podría frenar el desarrollo de las redes neuronales en determinados países. Al proponer enfoques éticos y principios para el desarrollo de redes neuronales, India intenta, de hecho, asumir el papel de líder y coordinador global de la cooperación internacional en inteligencia artificial, según opinan los expertos.
«Lo más importante a destacar aquí es que India, siendo un mercado enorme y atractivo para el desarrollo de la inteligencia artificial, aún no ha consolidado una posición concreta en la agenda global. Por eso, actualmente el país está tratando activamente de encontrar esa posición. De hecho, se trata de un intento de asegurarse un papel en la cooperación transfronteriza, la confianza en la IA y la seguridad, independientemente de la rapidez con que el país pueda avanzar tecnológicamente en estas áreas», sostuvo Semión Teniaiev, experto en tecnologías de la información y negocios.
Sin embargo, la cooperación en la regulación de la IA no es solo un supuesto “nicho libre”, sino una necesidad real. Los expertos en redes neuronales y tecnologías llevan tiempo señalando la necesidad de crear no solo reglas, sino incluso un organismo o estructura global encargada de regular el desarrollo de la inteligencia artificial.
“Dicha institución debería garantizar que esta poderosa tecnología se desarrolle dentro de un marco ético y legal. De lo contrario, el uso descontrolado de la IA podría intensificar la polarización mundial y aumentar las ciberamenazas, poniendo en riesgo la seguridad global”, explicó Abed Amiri, experto en cooperación económica y tecnológica de los BRICS, transformación digital y uso de la IA en los negocios. Según su opinión, en ausencia de un organismo de control, el desarrollo de la IA se convertiría en una carrera entre países por el liderazgo en este campo, lo que podría acarrear consecuencias negativas.

La gran carrera de la IA y las oportunidades para el Sur Global
No obstante, incluso la creación de un organismo de este tipo no garantiza que todos los Estados sigan plenamente ciertas normas comunes de regulación de la inteligencia artificial, especialmente si estas contradicen los intereses de seguridad nacional o la protección de sus propios datos. Varios países, incluida Rusia, consideran que cada nación tiene el derecho soberano de definir por sí misma las reglas del juego en el desarrollo de la inteligencia artificial.
«La cuestión central, que hasta ahora no ha recibido respuesta a lo largo de la serie de cumbres, incluso tras cuatro cumbres, cuatro declaraciones y cuatro años, no es qué debe incluirse en el documento marco, sino quién tiene la autoridad para hacerlo obligatorio y qué medios existen para garantizar su cumplimiento en caso de incumplimiento. Mientras no se den respuestas a estas preguntas fundamentales, o no se cree un documento marco que haga vinculantes las promesas y responsabilice a los países o partes interesadas, y no se implemente un mecanismo de cumplimiento forzoso, será difícil medir cualquier resultado tangible», expresó Mansi Kumari, coordinadora del Centro de Estudios BRICS de la Universidad Amity.
Sin embargo, los conocimientos básicos, las metodologías y los programas de formación deben estar disponibles para todos los Estados en igualdad de condiciones. Esto también constituye una medida de seguridad global, ya que la concentración de tecnologías en manos de una sola empresa o país podría provocar un colapso. Este punto fue destacado de manera especial durante la cumbre “AI Impact Summit 2026”.
“La retórica sobre el ‘uso compartido de recursos’ oculta la realidad estructural, en la que unas pocas empresas controlan la infraestructura básica de la tecnología que gestionará la sanidad, la educación, el sistema judicial y el acceso a servicios financieros para aproximadamente 8.000 millones de personas. Una máquina con un único objetivo, sin guía ética, podría agotar todos los recursos globales para alcanzarlo. Esto ilustra por qué los sistemas de IA deben regirse por valores humanos claros y por qué la dirección siempre debe permanecer en manos de las personas”, subrayó Mansi Kumari.
La cuestión es que, en los últimos 10 años, la inteligencia artificial ha evolucionado de manera exponencial. Según los ponentes del encuentro, el momento en que las máquinas superen las capacidades humanas podría llegar en solo unos años. Los sistemas de IA podrán procesar información y coordinar sus acciones a velocidades sobrehumanas, superando las capacidades de la mayoría de las personas. Teniendo esto en cuenta, los expertos no tienen dudas de que la carrera global de la IA ha alcanzado su máxima velocidad. Algunos países se apoyan en inversiones colosales en empresas privadas pioneras; otros, como China, apuestan por el control de los datos y un fuerte financiamiento estatal; mientras que otros aprovechan el amplio potencial científico e industrial.
«Se prometió destinar miles de millones a la IA en la agricultura y la sanidad. Si se utiliza correctamente, esto creará nuevos empleos y mejorará la calidad de vida de las personas en todas las regiones (…) Pero debemos asegurarnos de que los beneficios lleguen a la población y no solo a las grandes empresas. BRICS puede ayudar a garantizar que el acuerdo sea justo para todos», señaló Muthu Kumar, editor del diario indio en inglés Trinity Mirror y fundador de BRICS Generation.
Tras la cumbre, quedó claro que India también está preparada para jugar en la “liga principal de la inteligencia artificial”. Esto se refleja en los esfuerzos por crear su propio ecosistema tecnológico, construir centros de datos, desarrollar modelos locales y facilitar el acceso del sector empresarial a capacidades de cómputo. Muchas de estas medidas buscan reducir la dependencia de la exportación de tecnologías.
“En la cumbre de India surgió la idea de que el liderazgo en IA probablemente será multipolar y que no habrá dominio de un solo país. Para los países BRICS, el enfoque se centra en la soberanía tecnológica, la reducción de la dependencia de las cadenas de suministro occidentales y la defensa de una estructura global de gobernanza de la IA más equilibrada. La IA ya no es solo una competencia tecnológica, sino un factor determinante del poder geopolítico y económico en el siglo XXI”, afirmó Alexánder Titov, subsecretario general de la Asociación Internacional de Economías Digitales.

Al mismo tiempo, para los países BRICS, y en particular para India, Brasil y Rusia, los especialistas consideran que comienzan a abrirse nuevas oportunidades e incluso perspectivas de convertirse en líderes en áreas y sectores específicos de la inteligencia artificial.
«Consciente del significado geopolítico y económico de la inteligencia artificial, los países BRICS son capaces de formar un polo de poder alternativo, un ‘tercer polo’ en este entorno competitivo. La creación de plataformas conjuntas, el intercambio de datos y el desarrollo de modelos soberanos basados en las particularidades nacionales les permitirá reducir la dependencia de los dos centros dominantes y convertirse en un equilibrio clave que promueva un panorama de desarrollo tecnológico más justo y multipolar», afirmó Abed Amiri, experto en cooperación económica y tecnológica de los BRICS, transformación digital y uso de la IA en los negocios.
Al mismo tiempo, los analistas consideran que la cumbre en Nueva Deli ya representa una declaración seria no solo de los países BRICS, sino de todo el Sur Global sobre su participación e incluso liderazgo en el ámbito de la inteligencia artificial.
«Esto es muy similar al cambio copernicano, ya que el centro de gravedad se desplaza del comportamiento de los modelos de IA hacia la arquitectura de la cadena de suministro, de la regulación de algoritmos hacia el acceso a minerales y semiconductores, de los marcos éticos hacia la planificación estratégica de dependencias, y de la pregunta ‘quién utiliza la IA’ a la pregunta ‘a quién pertenecen las capacidades de cómputo, los chips, los centros de datos y los cables submarinos'», señaló la doctora Mansi Kumari.
Por primera vez, el acceso equitativo a las capacidades de cómputo, la soberanía de los datos y la gobernanza inclusiva para todos se discuten no como algo secundario, sino como una prioridad principal en el desarrollo del mundo y de la tecnología.
«La cumbre en Nueva Deli fue notablemente diferente, porque se centró principalmente en los países en desarrollo. Se habló sobre el acceso justo, y no solo sobre las tecnologías avanzadas. El énfasis en la igualdad de acceso y en los beneficios para todos, independientemente de las diferencias socioeconómicas o geopolíticas, con resultados que lleguen al nivel de las personas comunes, dará a esta cumbre un impacto global más significativo. (…) BRICS realmente se está convirtiendo en una fuerza real que contribuye a la creación de un mundo más justo», concluyó Muthu Kumar.
*Artículo de Svetlana Jristoforova, publicado originalmenet por TV Brics.
*Fotografía destacada: Alena Butusava / iStock.
