En medio del show judicial que Washington busca instalar tras el secuestro de Nicolás Maduro y Cilia Flores, el mandatario venezolano movió una carta de peso en Estados Unidos: contrató como defensor en Manhattan al penalista Barry J. Pollack, el abogado que encabezó la estrategia legal que destrabó la salida de Julian Assange.
La señal quedó formalizada este lunes, cuando Pollack presentó ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York el documento “appearance of counsel”, con el que comunica oficialmente al juzgado que asume la representación legal de Maduro en el proceso penal que EE.UU. impulsa en su contra.

Abogado de Assange para la defensa de Maduro: quién es Barry Pollack
Pollack es un penalista con 35 años de experiencia en defensa criminal, especialmente en causas federales complejas vinculadas a seguridad nacional, espionaje y delitos financieros. Su nombre tomó notoriedad global en 2024, cuando fue señalado como el artífice del acuerdo con el Departamento de Justicia que permitió la salida de Julian Assange tras 15 años de litigio, luego de que el fundador de WikiLeaks se declarara culpable de un único cargo menor de espionaje.
Hoy, ese mismo perfil de negociación y litigación llega al caso venezolano. Pollack es socio del estudio Harris St. Laurent & Wechsler, con oficinas en Washington y Nueva York, y ha participado en casos emblemáticos como Enron.
Defensa de Cilia Flores en Nueva York
En paralelo, Cilia Flores será representada por Mark E. Donnelly, abogado especializado en delitos fiscales y crimen organizado, con más de dos décadas en defensa penal compleja. Donnelly trabajó más de diez años en el Departamento de Justicia como fiscal federal del Distrito Sur de Texas, uno de los focos duros de persecución por narcotráfico y fraudes.
Con estas incorporaciones, la señal es clara: frente a una ofensiva judicial con peso político, Maduro y Flores apuestan por defensores curtidos en el corazón del sistema federal estadounidense.

