Vivanco afirmó que la crisis del Poder Judicial “es un tema multifactorial” y negó haber contribuido en ella. También descartó reuniones con los abogados Vargas y Lagos para recibir pagos a cambio de fallos favorables para el Consorcio Chileno Bielorruso Belaz Movitec (CBM). “Jamás me invitaron a esa oficina, jamás fui, jamás he estado y jamás he recibido nada de ellos, ni en esta oficina ni afuera”, dijo.
La destituida ministra de la Corte Suprema, Ángela Vivanco, compareció este martes ante la Corte de Apelaciones de San Miguel para entregar su testimonio en sede administrativa por la denominada “trama bielorrusa”.
En su declaración ante el tribunal de alzada, la exmagistrada negó cualquier conducta ilícita durante su período en el máximo tribunal y atribuyendo su remoción a un proceso «exprés» y prejudicial.
La diligencia se llevó a cabo en el marco de la investigación administrativa que sigue a la mención reiterada de Vivanco en el sumario en contra del conservador de bienes raíces Sergio Yáber.
Las labores de la Fiscalía Central Sur se centran en un presunto esquema de corrupción donde los abogados Mario Vargas y Eduardo Lagos, representantes del Consorcio Chileno Bielorruso Belaz Movitec (CBM), habrían efectuado pagos a la exministra a través de su pareja, Gonzalo Migueles, quienes cumple prisión preventiva en el anexo Capitán Yáber, por presuntos delitos de tráfico de influencias, lavado de activos, soborno y cohecho.
Según el ente persecutor, el pago de coimas tuvo como objetivo, que desde la Suprema, Vivanco firmara una seguidilla de fallos y resoluciones entre 2023 y 2024 en contra de Codelco en un litigio por una fallida licitación que obligaron a cuprífera estatal a pagar más de $17.000 millones al consorcio.
Los pagos por estos favores, superarían los $90 millones, según se ha detectado hasta el momento y el dinero habría sido blanqueado mediante operaciones con Yáber, el conservador Yamil Najle y el dueño de una casa de cambio, Harold Pizarro.
Vivanco niega pagos de Vargas y Lagos: «Jamás he recibido nada de ellos»
Al ser consultada específicamente sobre las acusaciones de cohecho, Vivanco negó haber sostenido reuniones en oficinas para percibir dineros de los abogados involucrados. «Jamás me invitaron a esa oficina, jamás fui, jamás he estado y jamás he recibido nada de ellos, ni en esa oficina ni afuera», afirmó.
Asimismo, indicó que su vínculo con Yáber terminó en 2024, cuando el conservador dejó de trabajar con su marido.
Recientemente salió a la luz que Najle entregó a la Fiscalía Regional de Los Lagos la copia de un correo electrónico que demostraría que Vivanco redactó personalmente uno de los contratos utilizados, según el Ministerio Público, para justificar el pagos de coimas, algo que la ex suprema también negó.
“Yo no le envié ningún correo electrónico a Najle, a mí mi pareja me pide que revise un contrato del año 2025, cuando yo ya no era ministra, y yo se lo mando a él con las observaciones mías, y él es el que se lo manda a Najle”, afirmó.
Vivanco minimizó la naturaleza del documento, describiéndolo como «un contrato totalmente común y corriente de prestación de servicios, no tenía nada que a mí me llamara la atención y a mí me lo pidió como abogada».
Respecto a su trayectoria y su polémico nombramiento en la Corte Suprema en 2021, la exmagistrada defendió su hoja de vida y aseguró que su conducta siempre fue recta. «Yo [tuve] ningún tipo de maniobra ni cosa parecida, y en consecuencia yo no siento que haya hecho nada ilícito para ingresar al Poder Judicial, y como es obvio, tampoco hice nada ilícito mientras estaba en el Poder Judicial», declaró.
“Uno es dueño de borrar los mensajes o correos que estime del caso”
Uno de los puntos que ha levantado mayores sospechas en la investigación es el borrado de información de su teléfono personal. Frente a esto, Vivanco descartó cualquier ocultamiento malicioso.
«Aquí no hay ninguna teoría conspirativa. Uno es dueño de sus aparatos electrónicos y es dueño de borrar los mensajes, los correos, aquello que estima del caso», argumentó.
«Mi proceso de remoción fue un proceso exprés»
Al finalizar la declaración, y ante la prensa congregada a las afueras del tribunal, Vivanco volvió a cargar contra el procedimiento que culminó con su destitución por parte del Senado, calificándolo de sumario y viciado
. «Todo mi proceso de remoción fue un proceso exprés, en que no se me dio acceso a la prueba y en que se saltaron varios pasos, como por ejemplo, tener un procedimiento administrativo previo», afirmó.
Sin embargo, expresó que espera en que medio del proceso penal se le permita una defensa plena.
«Espero que ahora, en esta situación que estoy, que es un proceso penal, realmente haya la racionalidad para conocerlo y para valorarlo y, en consecuencia, confío, siempre he confiado en la justicia y sigo confiando en que aquí haya realmente la posibilidad efectiva de defenderme y la posibilidad de que realmente estos hechos se investiguen», declaró.
La exministra también extendió su crítica a lo que percibe como un fenómeno generalizado de condena pública previa a un fallo judicial.
«A mí me preocupa mucho cuando, de alguna manera, uno termina no solamente incriminado, sino que, de alguna manera, como declarado culpable antes de que siquiera haya proceso. Eso me parece que es un problema muy grave, sean ministros de la Corte Suprema, de la Corte de Apelaciones, de cualquier otro órgano», concluyó.

