A finales de diciembre pasado, el presidente colombiano decretó el nuevo salario mínimo para 2026 que contempla un incremento de un aumento del 22,7%, el más alto desde la Constitución de 1991.
Las centrales obreras y confederaciones de pensionados convocaron a manifestaciones en toda Colombia para el próximo miércoles 28 de enero, con el objetivo de “defender el salario mínimo vital” que fue decretado por el presidente Gustavo Petro.
La convocatoria fue realizada por el Comando Nacional Unitario, integrado por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC), la Confederación General del Trabajo (CGT), la Confederación de Pensionados de Colombia (CPC) y la Confederación Democrática de Pensionados (CDP), que llamaron a movilizaciones simultáneas en varias ciudades para respaldar el incremento del salario mínimo definido por decreto presidencial.
Cabe recordar que el pasado 29 de diciembre, Petro decretó el nuevo salario mínimo para 2026 que contempla un incremento de un aumento del 22,7%, el más alto desde la Constitución de 1991.
En la ocasión, el mandatario indicó que el aumento establece la cifra de $2.000.000 con subsidio de transporte.
Esta medida impacta de manera directa a entre 2 y 3 millones de personas, que verán incrementados sus ingresos a partir del 1 de enero. El decreto incorpora por primera vez el concepto de salario mínimo vital, respaldado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El líder progresista explicó que con el aumento, el salario vital quedó fijado en 1.750.905 pesos (colombiano). A esta cifra se suma el subsidio de transporte de 249.095 pesos. En total, los trabajadores que ganen el mínimo recibirán 2 millones de pesos mensuales, cifra “que implica un crecimiento respecto a este año que aún no termina de 22,7%”.
En su mensaje publicado en X, destacó que la medida se fundamenta en cifras oficiales del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) y señaló que el cálculo parte del costo de la canasta básica familiar y del número promedio de trabajadores por hogar.
Según lo informado por las organizaciones convocantes, las concentraciones se llevarán a cabo el miércoles 28 de enero, a partir de las 10:00 de la mañana, frente a los Palacios de Justicia y otros puntos emblemáticos en las principales capitales de Colombia.
A través de un comunicado, rechazaron “de manera categórica la ofensiva del empresariado y gremios económicos cicateros, la oligarquía más regresiva y el uribismo, que pretenden tumbar el salario mínimo decretado para 2026″.
Sobre la legalidad o constitucionalidad del incremento anunciado por la administración de Petro, las centrales obreras señalaron que “la ley y la Comisión Nacional de Concertación establecen que, ante la ausencia de acuerdo entre empresarios y trabajadores, el Gobierno Nacional está facultado para fijar el salario mínimo”.
Además, los convocantes a las marchas indicaron que dicho decreto “desarrolla el artículo 53 de la Constitución, que consagra el salario mínimo vital y móvil, principio sistemáticamente negado por los gobiernos al servicio de las élites, así como reiterados estudios de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) sobre los ingresos dignos y los salarios vitales”.
Aumento del salario no influye en la inflación
De acuerdo a las centrales obreras y confederaciones de pensionados, no es cierto que el aumento del salario mínimo sea el detonante de la inflación, “ya que en Colombia el incremento de precios ha estado impulsado principalmente por decisiones empresariales y por la inflación de los productores”.
Indicaron que un ejemplo claro es el anuncio de aumentos en tarifas como el transporte público, que “pretenden trasladar automáticamente el alza salarial a los usuarios, como si todos los costos fueran laborales, cuando en realidad pesan más factores como combustibles, intermediación financiera y rentas monopólicas”.
El anuncio se produce luego de que el presidente Gustavo Petro reiterara públicamente su invitación a la ciudadanía y a los trabajadores a movilizarse en defensa del salario vital y familiar, argumentando que se trata de una medida orientada a proteger el poder adquisitivo de los hogares.
El jefe de Estado advirtió que sectores del poder político y económico acudirían a instancias judiciales para intentar derogar una las medidas adoptadas por su gobierno para mejorar la calidad de vida de los trabajadores y familias colombianas.
“¡Abejas trabajadores y trabajadoras! listas a salir a las calles en multitud, a no dar un voto a las mafias políticas, ni un voto vendido a los capitanes de los asesinos del pueblo y ladrones del Estado”, escribió el mandatario en su cuenta en X.

