Ante una multitud que se congregó en las calles de Caracas este domingo, la voz de Rosinés Chávez, hija menor del fallecido comandante de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez, se alzó para llamar a la resistencia y la defensa de la soberanía nacional, tras los ataques militares pepetrados por Estado Unidos contra la nación caribeña que culminaron con el secuestro y traslado forzoso del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores hasta Nueva York.
«Estamos en toda Venezuela exigiéndole al mundo que se respete a Venezuela, que se respete nuestra independencia, que nos devuelvan a nuestro presidente, que nos devuelvan a la primera combatiente [Flores]», afirmó Chávez, quien ejerce como presidenta de la Misión Árbol, un programa social destinado a la conservación de medio ambiente.
En su discurso, trazó una línea histórica que conecta la lucha independentista del siglo XIX con la actual coyuntura y destacó la valentía, dignidad y heroicidad del pueblo venezolano heredada de los libertadores que lograron que Venezuela fuera libre del yugo español.
Sobre esa base, lanzó una advertencia a quienes, desde el exterior, pretendan doblegar la voluntad nacional.
«Allá aquellos que piensen que esta será una batalla sencilla, porque aquí les diremos: ‘No pasarán, no volverán'», afirmó.
«Aquí tenemos la sangre que nos corre, la sangre de rabia, que nos arde el corazón, que grita y que pide justicia; que pide que se nos deje vivir en paz», enfatizó.
Destacó que «Venezuela quiere paz y siempre ha querido paz» y recordó que «ese ha sido el mensaje del comandante [Hugo Chávez] y ese ha sido el mensaje de nuestro presidente constitucional, Nicolás Maduro».

Rosinés Chávez llama a la defensa de la patria
Rosinés Chávez fue categórica al definir el propósito de la concentración, deslindándolo de una mera defensa personalista.
«Esta no es una simple marcha, esta no es una simple convocatoria para defender a un hombre, ni para defender solo a Nicolás [Maduro] y a Cilia [Flores] y ni siquiera a [Hugo] Chávez», aclaró. Se trata, según sus palabras, de una manifestación para defender «la patria», el «legado» y «el futuro» de Venezuela.
Como parte de su alocución, apeló a la esperanza y a la unidad popular como baluartes: «Hermanos, hermanas, les pido de todo corazón: no dejemos que la esperanza se nos vaya. La esperanza está en la calle, la esperanza somos todos. Son ustedes y somos nosotros, es el pueblo unido, el pueblo que siempre vence y que siempre vencerá», subrayó.
Lealtad a Nicolás Maduro
Rosinés expresó palabras de solidaridad y lealtad hacia Maduro y Flores, quienes tras los ataques ordenados por el mandatario estadounidense Donald Trump, fueron trasladados al país norteamericano y actualmente se encuentran recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Nueva York, a la espera de un juicio por supuesta «conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos contra Estados Unidos».
«Con amor, con lealtad y compromiso, le decimos al presidente Nicolás [Maduro], le decimos a la primera combatiente Cilia [Flores]: aquí está su pueblo, aquí no nos vamos a rendir, de aquí no nos van a sacar. Ellos cuentan con nosotros, así como nosotros hemos contado con ellos por tanto tiempo», afirmó en declaraciones recogidas por RT.
Tras asegurar que «llegó el momento» de defender el país y de «demostrar la lealtad», extendió su exhorto «al pueblo patriota» –chavista o no– que «quiere defender su país». Culminó su intervención con un enérgico: «Basta de impunidad, basta de aquellos [EE.UU.] que quieran hacer lo que les provoque con cualquier país que les provoque. No, Venezuela es soberana, Venezuela es libre y Venezuela vencerá. ¡Que viva Venezuela! ¡Que viva Chávez! ¡Que vivan Nicolás Maduro y Cilia! ¡Que viva el pueblo valiente, heroico! ¡Que viva Venezuela!».
La movilización popular se llevó a cabo tras los hechos reportados el sábado, cuando Washington lanzó una agresión militar masiva en territorio venezolano, que afectó a la ciudad de Caracas y los estados Miranda, Aragua y La Guaira.
El Gobierno de Venezuela ha calificado estas acciones como una «gravísima agresión militar» y ha advertido que su objetivo «no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos del país caribeño en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la nación».
Tras la agresión el secuestro de Maduro, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela ordenó que la vicepresidenta Delcy Rodríguez asuma como encargada de la Presidencia.

