En un video difundido este en redes sociales, el diputado Nicolás Ernesto Maduro Guerra, hijo del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, leyó un mensaje enviado por su padre desde Nueva York, donde se encuentra privado de libertad tras ser secuestrado junto a su esposa Cilia Flores, durante una operación militar estadounidense perpetrada el pasado 3 de enero.
Según explicó el parlamentario los abogados de su padre les han confirmado que se mantiene fuerte anímicamente y pidió a los venezolanos no caer en la tristeza, al tiempo que reafirmó su condición de luchador frente a la adversidad.
“Dijo que no estemos tristes, que nosotros estamos bien, somos unos luchadores”, afirmó al citar al mandatario quien junto a Flores, se encuentra recluido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Nueva York, a la espera de un juicio por supuesta «conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos contra Estados Unidos».
Ambos comparecieron el lunes 5 de enero ante el juez federal Alvin K. Hellerstein en Manhattan, donde se declararon inocentes de los cargos federales.
“Mi padre es un hombre que no pudieron vencer por ninguna vía y tuvieron que usar una fuerza desproporcionada, pero no lo vencieron, él está fuerte”, declaró Maduro Guerra.
«El está fuerte y nosotros tenemos que estar fuerte, nosotros no estamos quebrados, estamos enteros, estamos sólidos», subrayó.
En su mensaje, el diputado también conocido como «Nicolasito» exhortó a los militantes del chavismo a mantener la unidad interna, en medio de tensiones y acusaciones de traiciones dentro del chavismo.
Recordó que el expresidente y líder de la revolución bolivariana Hugo Chávez insistía en que la fortaleza del movimiento radica en la cohesión, sin importar las circunstancias.
«Chávez nos lo dijo la fortaleza está en la unidad, y pase lo que pase mantener la unidad entren nosotros», afirmó.
Asimismo, expresó un respaldo a la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, así como al presidente de la Asamblea Nacional (Congreso) Jorge Rodríguez y del ministro de Interior, Justicia y Paz, Diosdado Cabello.
«Confianza en Delcy, confianza en Jorge, confianza en Diosdado», dijo.
«Vamos a conservar la vida, vamos a conservar el poder, vamos a conservar la revolución y nos toca avanzar en el camino para mantener la democracia venezolana viva, para mantener el camino de Chávez», exhortó.
Ataque contra Venezuela y secuestro de Maduro
Durante la madrugada del 3 de enero, Venezuela fue escenario de una incursión militar sin precedentes, cuando por orden del presidente estadounidense, Donald Trump, las fuerzas de operaciones especiales de la nación norteamericana ejecutaron bombardeos en localidades de los estados Miranda, Aragua, La Guaira y en la capital, Caracas. Los ataques dejaron más de un centenar de muertos entre civiles y militares, además de decenas de heridos.
La operación culminó con el secuestro del presidente Maduro y la primera dama a territorio estadounidense, y ante la ausencia forzada del presidente, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) designó a la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, como presidenta encargada de Venezuela.
Posteriormente fue juramentada por la Asamblea Nacional y anunció la creación de una “comisión de alto nivel para gestionar, en los ámbitos político y jurídico, la liberación de Maduro y Flores.
La designación de Rodríguez ha sido respaldada por el Consejo de Defensa de la Nación y por la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), cuyo alto mando juró lealtad a la nueva presidenta encargada.
Rechazo internacional y movilizaciones
La comunidad internacional ha reaccionado con firmeza ante lo ocurrido. Países miembros del Consejo de Seguridad de la ONU manifestaron su rechazo a la operación militar estadounidense, señalando que vulnera los principios de la Carta de las Naciones Unidas.
El secretario general de la ONU António Guterres indicó que Washington no respetó las normas del derecho internacional y advirtió sobre las graves consecuencias que esta acción podría tener para la estabilidad regional.
En las calles de Caracas y otras ciudades venezolanas, las y los ciudadanos se han movilizado para expresar su apoyo al presidente Maduro y rechazar la operación militar. “¡Maduro vive, la lucha sigue!”, “¡Maduro y Cilia son nuestra familia!, corearon los manifestantes frente al Palacio de Miraflores en una marcha realizada el sábado 10 de enero, una fecha que coincidió con el aniversario de la investidura del mandatario para un tercer mandato

