Javier Milei quiere la reforma laboral lista “cuanto antes” y, si se puede, con la sanción sobre su escritorio antes de marzo, para exhibirla como trofeo en la apertura de sesiones del Congreso. Pero el apuro del oficialismo encendió una respuesta de alto voltaje: la principal central sindical del país (la CGT) anunció un paro nacional en Argentina de 24 horas para la jornada en que se concrete la sesión que buscará aprobar el proyecto —con fecha probable el jueves 19— o para el día en que finalmente se trate.
La huelga será la cuarta medida de este tipo desde que gobiernan los libertarios y se perfila como una de las más potentes por un factor decisivo: adhieren los gremios del transporte, lo que garantiza un freno masivo en el movimiento cotidiano de trabajadoras y trabajadores. Trenes y colectivos son la columna vertebral del traslado hacia la Ciudad de Buenos Aires desde el conurbano; si ambos se detienen, la postal es la de un país prácticamente paralizado.
Paro nacional en Argentina: por qué la huelga ahora
La convocatoria se definió tras una reunión por Zoom del consejo directivo sindical. El paro estuvo presente en el discurso de sus dirigentes desde el acto del 18 de diciembre en Plaza de Mayo, aunque —según lo relatado— no figuraba como primera acción del plan de lucha. El escenario cambió con la media sanción en el Senado y con la decisión del Gobierno de empujar el trámite “esta misma semana”.
En ese encuentro interno se impuso sin mayores obstáculos la opción del paro, aunque se rechazaron propuestas que incluían una gran movilización. Aun así, se prevé que frente al Congreso haya presencia en la calle de gremios, organizaciones sociales y espacios políticos que rechazan el proyecto.
Paro nacional en Argentina: transporte, Congreso y una votación clave
La conducción sindical apostó por una medida que “pare el país” y, para eso, aseguró el respaldo de sectores estratégicos como maquinistas y el gremio de choferes de colectivos. Este miércoles a las 11, el triunvirato sindical informará oficialmente la huelga nacional, a la espera de que la sesión quede confirmada para el día siguiente.
En el plano legislativo, persiste una incógnita: si el texto que viene del Senado llegará “tal cual” o con modificaciones reclamadas incluso por aliados del Gobierno. Mientras Milei acelera, la calle se organiza: el paro nacional en Argentina aparece como la señal más directa de que la reforma no pasará sin costo social.
