El izquierdista José María Balcázar resulto elegido presidente interino de Perú tras la destitución de José Jerí. Se convierte así en el octavo mandatario en una década marcada por la inestabilidad política en el país suramericano.
El Congreso de Perú eligió este miércoles al histórico dirigente de la izquierda José María Balcázar como nuevo presidente del país suramericano tras la destitución de José Jerí, en medio de un escenario de crisis e inestabilidad política.
A sus 83 años, el abogado, exmagistrado del Poder Judicial, e integrante del partido Perú Libre, asume el mando por los próximos cinco meses, hasta el 28 de julio, cuando entregará el poder al mandatario que resulte elegido en los comicios generales pautados para el 12 de abril.
Balcázar nació el 17 de enero de 1943 en el distrito de Nanchoc (Cajamarca) y se graduó en la Universidad Nacional Pedro Ruíz Gallo. Antes de ingresar a la política, desarrolló una larga carrera en el sistema judicial, llegando a ocupar los cargos de juez superior y vocal supremo provisional de la Corte Superior de Justicia de Lambaye y de la Corte Suprema de Justicia.
En 2021 fue elegido congresista por la región Lambayeque bajo la bandera de Perú Libre—partido que se asume marxista-leninista— y con el que Pedro Castillo ganó las elecciones presidenciales hace cinco años.
Como legislador, presidió y participó en diversas comisiones parlamentarias de alto perfil, incluida la Comisión de Justicia, donde abordó proyectos vinculados a reformas institucionales. Sin embargo, también enfrentó una serie de polémicas al defender los matrimonios infantiles, bajo el argumento de que «mientras no haya violencia, las relaciones sexuales tempranas ayudan al futuro psicológico de la mujer».
Balcázar llegó a la presidencia de Perú tras ser el más votado en la sesión extraordinaria del Congreso para reemplazar a José Jerí, quien fue destituido luego de que se aprobara una moción de censura en su contra, apenas cuatro meses después de llegar a la presidencia. Esto, a raíz de diversas reuniones semiclandestinas con empresarios chinos contratistas del Estado y presuntas irregularidades en la contratación de funcionarias que previamente tuvieron encuentros con él en el Palacio de Gobierno.
De acuerdo con el marco constitucional peruano , la censura del presidente del Congreso que ejerce la Presidencia de la República obliga a elegir a un nuevo titular del Parlamento, quien deberá asunir de forma automática la jefatura del Estado mientras dure el periodo de transición.
De este modo, el referente de la izquierda peruana se impuso en segunda vuelta contra la parlamentaria de derecha María del Carmen Alva, del partido Acción Popular (AP), con 64 de los votos de los miembros del Congreso, en un tablero fragmentado donde la negociación entre bancadas fue decisiva.
Con este resultado, Balcázar se convirtió en el octavo mandatario en una década marcada por la inestabilidad política en Perú.
Balcázar se compromete a garantizar una transición ordenada
En sus primeras declaraciones tras asumir la jefatura del Estado, José María Balcázar aseguró que su principal compromiso será garantizar una transición ordenada de cara a las elecciones generales convocadas para el 12 de abril.
En primer lugar, agradeció al Congreso por haberlo elegido y sostuvo que el mandato que recibe proviene de la voluntad expresada por los legisladores.
“Claro que lo merezco. ¿Y por qué lo merezco? Porque el pueblo peruano me ha traído acá, con sus votos”, expresó al referirse a la designación que lo convirtió en jefe de Estado hasta el 28 de julio, fecha en la que deberá entregar el poder al presidente que resulte electo.
Ante los legisladores indicó que su gestión estará enfocada en asegurar el proceso electoral. “Quiero garantizar al pueblo del Perú que va a haber una transición democrática y electoral pacífica, transparente, que no haya ningún tipo de duda en las elecciones”, señaló.
Ratificó que sus esfuerzos estarán centrados en lograr que los comicios sean “los más limpios” y despejen cualquier cuestionamiento.
El mandatario interino, de 83 años, planteó que Perú necesita una etapa de entendimiento político. “Ya no estamos en los tiempos para pelear, aquí no hay derecha ni izquierda”, afirmó, al tiempo que pidió dejar de lado las confrontaciones ideológicas para concentrarse en la gestión.
“Hay que ponerse a trabajar”, agregó.
Durante su intervención, también se refirió a la necesidad de fortalecer la institucionalidad democrática. y señaló que el sistema requiere correctivos para evitar su debilitamiento, por lo que subrayó la importancia del diálogo y la deliberación como herramientas de gobierno.
En materia de seguridad, indicó que lasa y los ciudadanos demandan resultados frente al crimen organizado. Indicó que buscará contar con “ministerios aptos para echarle diente a la inseguridad ciudadana” y subrayó que el problema debe abordarse de manera integral.
El representante del partido Perú Libre, aseguró que convocará a distintos sectores para enfrentar estos desafíos.
“Los voy a convocar a todos los congresistas, amigos, para que nos ayuden. En un solo mes podemos hacer muchas cosas”, afirmó.

