La Confederación de Pueblos de la Nacionalidad Kichwa del Ecuador (Ecuarunari) impulsará un proceso de revocatoria de mandato contra Daniel Noboa en un contexto de creciente malestar social y político contra su gestión.
Un frente social y político de amplio espectro comienza a organizarse en Ecuador con un objetivo claro: activar el mecanismo constitucional de revocatoria de mandato contra el presidente Daniel Noboa.
La Confederación de Pueblos de la Nacionalidad Kichwa del Ecuador (Ecuarunari) anunció que impulsará este proceso. Esta iniciativa no está aislada; busca converger con otras ya anunciadas por el movimiento campesino y sindical, configurando la primera ofensiva ciudadana formal para exigir la salida anticipada del mandatario, quien cumplirá un año de su segundo período el próximo 24 de mayo.
El nuevo titular de Ecuarunari, Leonidas Iza, indicó que la decisión fue tomada tras un «análisis político-electoral» y diálogo con diversos actores populares.
En una entrevista concedida al programa radial A Primera Hora, el histórico dirigente indígena y excandidato presidencial en 2025, explicó los motivos de la resolución y el camino a seguir.
«Creo que la mayoría de los ecuatorianos confiaron en el presidente de la República, pero así como confiaron en este momento también hay una reacción negativa frente a lo que está haciendo el gobierno nacional», indicó
Sobre la estrategia, señaló la importancia de la unidad de acción entre los frentes indígenas campesinos y sindical.
«Por ahora está la decisión iniciar nuestro propio proceso, pero me parece importante coordinar para que no sean iniciativas dispersas». Apuntó específicamente a un diálogo con la Confederación Nacional de Organizaciones Campesinas, Indígenas y Negras (Fenocin), que ya se ha pronunciado en la misma línea.
El anuncio de la Ecuarunari se enmarca en un clima de creciente descontento, alimentado por la percepción de una gestión deficiente en seguridad, economía y salud, y ensombrecido por escándalos de corrupción que salpican a la gestión de derecha de Noboa.
«Por responsabilidad democrática, Noboa debe irse»
Este malestar ha trascendido el ámbito social para colarse en la arena política. La excandidata a la vicepresidencia por el Partido Socialista, Verónica Silva, lanzó un duro pronunciamiento en la red social X, que ha servido como catalizador del debate.
«Ecuador necesita la renuncia o destitución urgente del presidente. No estamos ante simples errores de gestión. Estamos ante un Estado capturado. Ecuador tiene un presidente ausente, más tiempo fuera del país que gobernando, que ha permitido que el crimen organizado penetre la justicia, las instituciones de control y sectores de la fuerza pública», escribió Silva.
«La defensa vergonzosa de autoridades gravemente cuestionadas por su relación con el narcotráfico, la cooptación de un CNE que ya no ofrece garantías democráticas, la ausencia total de políticas públicas, la violencia desbordada y la inexistencia de inversión real muestran una sola verdad: este gobierno perdió toda capacidad de gobernar para los ecuatorian@s!», argumentó.
A la par, extendió un llamado a la acción.
«Por responsabilidad democrática, Noboa debe irse. Por renuncia o por destitución constitucional. Si la Asamblea no cumple su deber (art. 130 de la Constitución), la ciudadanía tendrá que abrir las salidas democráticas urgentes», planteó.
Revocatoria del mandato a Noboa
La revocatoria de mandato, prevista en la Constitución, es un instrumento de democracia directa que permite a la ciudadanía remover a una autoridad de elección popular, incluido el Presidente de la República, una vez cumplido el primer año de gestión y antes del último.
La politóloga Melania Carrión explicó a Radio Pichincha que, para revocar al mandatario de derecha, se necesita el respaldo del 15% del registro electoral nacional en firmas, que deben recolectarse en un plazo máximo de 180 días.
También se requiere que la mitad más uno de los sufragantes (no solo de los votos válidos) vote a favor de la salida.
El constitucionalista Esteban Ron detalló el procedimiento a seguir: una solicitud formal ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) sustentada en el incumplimiento del plan de gobierno, un período para impugnaciones, la entrega de formularios para la recolección masiva de firmas, su verificación y, de superarse esta fase, la convocatoria a una consulta popular.
El constitucionalista y experto electoral, Mauro Andino Espinoza, indicó que en caso de que prospere una revocatoria contra Noboa, asumiría la Presidencia la vicepresidenta María José Pinto hasta la finalización del periodo ya que la figura es individual y no afecta automáticamente a la compañera de fórmula.
Trabas para la revocatoria
No obstante, el principal escollo, según los analistas, no es la recolección de firmas, sino la voluntad del organismo rector.
“No hay garantías de que el proceso prospere, a nivel institucional no confío en el CNE, no creo que ellos vayan a entregar los formularios, lamentablemente el CNE está cooptado por el Ejecutivo y ellos hacen prácticamente lo que les ordena Daniel Noboa”, advirtió Andino.
En la misma línea, Esteban Ron cuestionó la imparcialidad de la institución y de su máxima autoridad.
“El CNE es un tiro al aire en cuanto a seguridad de procesos políticos. Con la sumisión que tiene Diana Atamaint (titular del CNE) hacia Noboa, no creo que dé paso o, por lo menos, va a demorar el proceso para que esto no interrumpa la agenda gubernamental. Va a ser muy complicado”, señaló.
La movilización en el territorio y el fantasma de la persecución
A pesar de estas advertencias, las organizaciones sociales avanzan en sus planes. Guido Perugachi, presidente de la Fenocin, anunció que su organización prevé presentar la solicitud formal en mayo, justo al habilitarse el plazo constitucional, e iniciar de inmediato la recolección de firmas.
El apoyo también llega desde figuras políticas como el excandidato a la vicepresidencia Andrés Arauz, quien con un conciso “Revocatoria ya” en su cuenta de X puso el tema en el centro del debate público.

