El magnate republicano indicó que el acuerdo «marco» que alcanzó con la OTAN en torno a Groenlandia y a la región Ártica, se trata de un pacto «a largo plazo» y «sin límite de tiempo». Además, destacó que «hay dinero por el medio».
El presidente de Estados Unidos (EE.UU.), Donald Trump, anunció haber alcanzado el «marco» de un acuerdo definitivo con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) sobre Groenlandia que, según sus palabras, otorga a su país «todo lo que quería».
Lejos de la polémica propuesta de compra de la isla, el pacto actual se centra en concesiones estratégicas militares, de inteligencia y económicas que refuerzan la presencia estadounidense en el Ártico y contienen a sus rivales globales.
El anuncio se produjo tras una reunión que el propio Trump calificó de «muy productiva» con el secretario general de la Alianza Atlántica, Mark Rutte, en el marco del Foro Económico Mundial 2026, que se celebra en Davos, Suiza. Como gesto inmediato, el magante republicano levantó la amenaza de un arancel del 10% a los países europeos que debía entrar en vigor el próximo 1 de febrero.
Los términos del acuerdo: Bases militares, tierras raras y lucha contra China y Rusia
Según información confirmada por medios como The Telegraph y Axios, y la propia OTAN, el acuerdo no contempla la venta de la isla ártica, que opera como un territorio autónomo bajo la soberanía del Reino de Dinamarca desde el siglo XVIII. En su lugar, establece un marco que permite a Estados Unidos ejercer control soberano sobre bases militares en partes específicas de Groenlandia. Este modelo se asemejaría al estatus de las bases soberanas británicas en Chipre, donde el Reino Unido mantiene jurisdicción plena sobre sus instalaciones.
Este control concedería a Washington una autonomía completa para llevar a cabo operaciones militares, actividades de inteligencia y ejercicios desde territorio que se considerará estadounidense.
La agencia AFP reportó que Washington y Copenhague van a renegociar el citado acuerdo de defensa de 1951 sobre Groenlandia.
El segundo punto que estaría en negociación, según Axios, sería la instalación sobre la isla de activos del futuro sistema de defensa contra misiles balísticos, denominado «Cúpula Dorada». Desde que asumió la presidencia, Trump viene expresando su deseo de construir una gran cúpula que proteja todo el territorio estadounidense de China y Rusia, una plataforma que según los expertos estaría formada por una red de satélites y sistemas terrestres para detectar, rastrear e interceptar proyectiles enemigos.
Además, el pacto incluye un pilar fundamental para la industria tecnológica y de defensa, ya que Estados Unidos tendría la posibilidad extraer tierras raras del subsuelo de Groenlandia sin tener que solicitar permiso.
La isla es rica en recursos naturales, especialmente hierro, grafito, tungsteno, zinc, oro, uranio, cobre y petróleo. Sin embargo, los recursos más atractivos para Washington son las tierras raras, minerales esenciales para la fabricación de electrónica de consumo, vehículos eléctricos y sistemas de armamento avanzado, en los que China actualmente domina el mercado global.
En entrevista con la cadena Fox News, Mark Rutte, secretario general de la OTAN, calificó como “muy positiva” la reunión sostenida con Donald Trump en el marco del Foro Económico Mundial de Davos. No obstante, subrayó que aún queda trabajo por delante y que los detalles del marco anunciado por el mandatario estadounidense continúan en proceso de negociación:
Por su parte, la portavoz de Rutte, Allison Hart, confirmó la orientación estratégica del encuentro y precisó que los esfuerzos de la OTAN estarán enfocados en reforzar la seguridad del Ártico, con especial atención en los siete aliados de la región: Canadá, Dinamarca, Estados Unidos, Islandia, Noruega, Suecia y Finlandia.
Asimismo, destacó que las conversaciones entre Dinamarca, Groenlandia y Estados Unidos seguirán adelante con el objetivo de garantizar que Rusia y China nunca se afiancen, ni económica ni militarmente, en la isla ártica.
Trump: «EE.UU. consigue todo lo que quería»
Desde Davos, Trump se mostró entusiasmado con el futuro de las negociaciones con la OTAN y aseguró que su país consiguió «todo lo que quería» en el acuerdo que alcanzó en torno a Groenlandia y a la región Ártica.
«Es un acuerdo a largo plazo. Es el acuerdo definitivo a largo plazo. Creo que coloca a todos en una muy buena posición, especialmente en lo que respecta a la seguridad y a los minerales que se encuentran en EE.UU.», afirmó.
Al ser consultado por los periodistas sobre si el acuerdo incluía la propiedad de la isla, evadió una respuesta directa, pero enfatizó su alcance y valor.
«Es un acuerdo que la gente aceptó con entusiasmo. Realmente fantástico para EE.UU. Consigue todo lo que queríamos, incluyendo, sobre todo, seguridad nacional e internacional», enfatizó, en declaraciones recogidas por RT.
«Es un acuerdo a largo plazo. Es el acuerdo a largo plazo definitivo. Creo que pone a todos en una muy buena posición, especialmente en lo que respecta a la seguridad y los minerales que se encuentran en EE.UU.», dijo al tiempo que destacó que «hay dinero por el medio».
Sobre lo que respecta al proceso diplomático con Dinamarca, Trump le restó importancia y dejó en claro que «no hay tiempo para eso» y confiando en que Rutte había representado los intereses de Copenhague.
«Supongo que sí. Rutte los representa muy bien. Supongo que les ha estado hablando a todos», puntualizó.
«Cúpula Dorada»: Una de las razones por las que Trump codicia Groenlandia
El acuerdo, según Axios, contempla también un aumento general de la seguridad en el territorio danés y un incremento de la actividad de la OTAN en la región ártica. Un elemento técnico de alto perfil incluido en las conversaciones es el posible despliegue del sistema de defensa antimisiles «Cúpula Dorada» (Gold Dome) en Groenlandia.
Desde que asumió la presidencia, el republicano ha expresado su deseo de construir una gran cúpula que proteja todo el territorio estadounidense de China y Rusia, una plataforma que según los expertos estaría formada por una red de satélites y sistemas terrestres para detectar, rastrear e interceptar proyectiles enemigos.
Trump había referido previamente que la isla era «indispensable» para este sistema y para la «seguridad nacional» de Estados Unidos.
Horas antes de la reunión en Davos, el ultraderechista había recalcado la urgencia de actuar, exigiendo el inicio de «negociaciones inmediatas» sobre Groenlandia y asegurando que una mayor presencia estadounidense «no sería una amenaza para la OTAN».
Previamente, en su intervención en el foro, había justificado su interés describiendo a Groenlandia como un «pedazo de hielo, muy frío y mal ubicado, que puede desempeñar un papel vital en la paz mundial y la protección mundial».

