Google deberá pagar 68 millones de dólares de indemnización por espionaje: Acusan que su asistente de voz grabó ilegalmente a los usuarios

Un acuerdo histórico cierra una demanda colectiva contra Google que expuso el fenómeno de las «falsas activaciones» y la divulgación de conversaciones privadas a terceros, marcando un nuevo capítulo en la creciente batalla legal por la privacidad digital

Google deberá pagar 68 millones de dólares de indemnización por espionaje: Acusan que su asistente de voz grabó ilegalmente a los usuarios

Autor: Leonardo Buitrago

En un fallo que refuerza el creciente escrutinio legal sobre las prácticas de vigilancia de las grandes tecnológicas, Google acordó pagar 68 millones de dólares para resolver una demanda colectiva federal que lo acusó de grabar ilegalmente conversaciones privadas de los usuarios a través de su asistente de voz.

El caso, radicado en el Tribunal del Distrito Norte de California, alega que el «Asistente de Google» se activaba de manera inadvertida —sin comando verbal—, capturando diálogos íntimos y compartiendo esos datos para publicidad dirigida y otros fines comerciales, en violación de las leyes de privacidad.

El acuerdo, presentado el viernes ante la jueza federal Beth Labson Freeman, quien deberá dar su aprobación, establece un fondo de compensación para los afectados.

Según los documentos judiciales, la cobertura se extiende a los propietarios de dispositivos Google desde mayo de 2016, cuando se lanzó por primera vez el Asistente de Google.

.Los consumidores elegibles podrán reclamar por hasta tres dispositivos, aunque el monto individual dependerá del número total de reclamaciones, distribuyéndose mediante un «sistema de asignación prorrateada» que otorga puntos según la gravedad de la intrusión.

Los abogados de los demandantes solicitarán hasta un tercio del fondo del acuerdo, aproximadamente 22,7 millones de dólares, en concepto de honorarios. Una vez aprobado, se abrirá un período para que los usuarios presenten sus reclamos.

Falsas activaciones y divulgación de datos

Uno punto central del caso se refiere al fenómeno conocido como “falsas activaciones”, en el que el asistente de voz presuntamente se activa de manera involuntaria y graba conversaciones privadas sin que el usuario pronuncie la palabra o frase de activación correspondiente.

De hecho, laa acción legal fue presentada por varios propietarios de dispositivos Google, quienes afirmaron que sus conversaciones habían sido registradas sin su conocimiento. Aunque la empresa sostiene que Google Assistant solo activa la grabación al escuchar frases específicas como “Hey Google” o “Okay Google”, los demandantes argumentaron que los dispositivos a veces interpretaban incorrectamente palabras habladas como comandos, generando las «falsas activaciones» y grabando conversaciones sobre temas personales, financieros o laborales

Los querellantes argumentaron que la información se utilizó para publicidad dirigida y otros fines comerciales.

Uno de los detonantes de la acusación fue el informe de 2019 de la emisora holandesa VRT, cuyos periodistas documentaron que «Google envió partes de conversaciones a contratistas externos que analizaron patrones de lenguaje», consignó el portal All Things Windows

En su investigación, «escucharon más de 1.000 extractos de conversaciones, incluidos 153 en los que los participantes no habían dicho una palabra candente». Algunos de los fragmentos incluían discusiones sobre finanzas, salud, relaciones personales y asuntos laborales.

La defensa de Google

Google, sin admitir responsabilidad, optó por el acuerdo para evitar el riesgo y el costo de un litigio continuo.

En sus alegatos, la compañía mantuvo que las activaciones accidentales no violaban su política de privacidad, ya que los usuarios habían dado su consentimiento al habilitar la configuración de «Actividad de Voz y Audio».

En documentos judiciales, Google argumentó que desde que se lanzó el Asistente en 2016, ha informado a los usuarios que al habilitar la Actividad de Voz y Audio, están dando su consentimiento a la empresa para ‘grabar, guardar y usar sus datos de audio’ para mejorar sus tecnologías de voz.

No obstante, desde agosto de 2020, la empresa actualizó sus divulgaciones para informar que el audio «se puede guardar si un dispositivo detecta incorrectamente una activación». Google se negó a hacer comentarios directos sobre el acuerdo.

Un patrón en la industria

Cabe recordar que Google ha enfrentado otros litigios relacionados con la privacidad en los últimos años. En 2025, acordó pagar 1,4 mil millones de dólares al estado de Texas para resolver dos demandas que alegaban violaciones a las leyes de privacidad de datos del estado.

Además, es la segunda gran empresa de tecnología en llegar a un acuerdo de privacidad de asistentes de voz durante enero de 2026. A principios de mes, Apple acordó pagar 95 millones de dólares por una demanda similar sobre su asistente Siri.

Los pagos a usuarios de Apple oscilan entre 8 y 40 dólares por persona. En conjunto, ambos acuerdos suman 163 millones de dólares en sanciones por violaciones de privacidad.

Los tres principales proveedores de asistentes de voz —Google, Apple y Amazon— han admitido en el pasado el uso de «contratistas humanos para revisar las grabaciones», lo que resultó en que empleados externos escucharan conversaciones médicas, discusiones familiares y momentos íntimos. Amazon también ha modificado sus protocolos para el manejo de audio en sus dispositivos Echo con Alexa.

El acuerdo y el pago de los 68 millones de dólares se produce en un creciente clima de desconfianza entre los estadounidenses respecto al posible espionaje a través de dispositivos tecnológicos, que ha derivado en un aumento de las demandas por violaciones a la privacidad.

Para los defensores de los derechos digitales, este caso sienta un precedente crucial sobre la responsabilidad de las empresas en el diseño de sistemas que prevengan activaciones involuntarias.

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