No hay precedentes en la historia moderna del arresto de un miembro de la familia real de Inglaterra, por lo que la detención del expríncipe Andrés por un posible caso de mala conducta en un cargo público debido a su relación con el pederasta Jeffrey Epstein, supone un escándalo de máximas proporciones para la corona.
En el mayor terremoto en la historia de la corona británica desde la abdicación de Eduardo VIII en 1936, Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III, fue detenido este jueves en la residencia real de Sandringham (Norfolk) por sus vínculos con el pederasta Jeffrey Epstein.
Como parte de un amplio operativo, hasta el lugar llegaron varios automóviles con policías quienes procedieron a arrestar al ex príncipe Andrés como sospechoso de mala conducta en el ejercicio de un cargo público por proporcionar documentos confidenciales a Epstein cuando era el enviado especial para comercio del Reino Unido, un cargo que le dio su madre, la difunta reina Isabel, y que ejerció entre 2001 y 2011, permitiéndole viajar por el mundo y establecer conexiones internacionales.
La policía británica confirmó el arresto, identificando al expríncipe como “un hombre en la década de los 60 de Norfolk”, lo que es parte de una práctica habitual de no identificar con el nombre a las personas detenidas. Sin embargo han salido a la luz imágenes del registro a su casa en el este de Londres.
El procedimiento policial se centra en determinar si Andrés compartió información confidencial con Epstein aprovechando su posición oficial. De hecho, entre los nuevos documentos que ha hecho públicos el Departamento de Justicia de Estados Unidos sobre el caso Epstein hay un correo en el que se puede observar cómo el expríncipe compartió datos económicos sobre mercados asiáticos con el magnate multimillonario durante el tiempo que ocupó el cargo de enviado especial para el comercio.
En concreto, le habría enviado información sobre un acuerdo entre el banco Royal Bank of Scotland y la empresa automovilística Aston Martin, además de contratos para la reconstrucción de Afganistán. También compartió informes sobre Vietnam, Singapur y China.
También se afirma que pudo haber introducido clandestinamente a una mujer en el Palacio de Buckingham, quien podría haber sido traficada a Gran Bretaña en el avión «Lolita Express» de Epstein.
¿Cuánto tiempo estará en prisión el expríncipe Andrés?
La policía de Thames Valley indicó que el «hombre» detenido se encuentra “bajo custodia en este momento”, pero no dio detalles de dónde estará recluido.
El máximo que el hermano del rey Carlos podría permanecer en la cárcel o en comisaría durante la investigación preliminar es de 96 horas.
En conversación con BBC Radio, el experto y comentarista policial Danny Shaw, señaló que en la mayoría de los casos, los sospechosos permanecen detenidos entre 12 y 24 horas y, a continuación, se les imputan cargos o se les pone en libertad en espera de una investigación más exhaustiva.
Explicó que Andrés será recluido en «una celda de un centro de detención» con solo «una cama y un aseo», donde esperará hasta ser interrogado por la policía y que «no recibirá ningún trato especial».
Mientras tanto, la policía lleva a cabo búsquedas en sus domicilios de Berkshire y Norfolk.
Mala conducta en el ejercicio de un cargo público
De acuerdo con el corresponsal de asuntos legales de la BBC, Dominic Casciani, la conducta indebida en el ejercicio de un cargo público es un delito muy complejo, ya que esta acusación como la que enfrenta el expríncipe Andrés, se refiere a aquellos casos en que alguien que desempeñaba un cargo en nombre del pueblo británico cometió una falta grave a sabiendas de que era incorrecto.
Planteó que hay cuatro «elementos» o factores en los que la policía debe centrarse durante su investigación para que los fiscales puedan decidir posteriormente si se deben presentar cargos contra alguien.
En primer lugar, señaló que se debe determinar si la persona que está investigando era un «funcionario público» y si el incidente en cuestión formaba parte de sus funciones.
«Si se llega a un acuerdo al respecto, los detectives buscarán pruebas de que, en el incidente en cuestión, el sospechoso incumplió «deliberadamente» sus obligaciones o cometió una falta grave de otra manera. Esta definición tan prolija ha sido durante mucho tiempo objeto de debate jurídico, pero hablaremos de ello más adelante», expuso.
Indicó que la siguiente pregunta es si la acción que cometieron fue tan grave que constituyó «un abuso de la confianza pública».
Por último, si las pruebas superan estas tres pruebas, señaló que la policía debe examinar si la persona investigada actuó «sin excusa o justificación razonable».
La corona se cae a pedazos
Andrés Mountbatten-Windsor —que este jueves cumple 66 años— fue despojado de todos sus títulos por su hermano el rey Carlos III, tras la preresión de las víctimas de Epstein y el Gobierno británico.
Sin embargo, fue hasta la semana pasada cuando dejó la mansión del castillo de Windsor donde vivía sin pagar el alquiler en un arreglo financiado por el contribuyente británico y se mudó a una residencia más pequeña en Sandringham, en el este de Inglaterra y que es propiedad de la familia real y justo donde se habría producido el arresto.
Cabe recordar que el escándalo surgió cuando salió a la luz el estrecho vínculo entre el ex duque de Yor con el multimillonario Jeffrey Epstein, tras la denuncia por explotación sexual cuando era menor de edad, presentada por Virginia Giuffre, quien aseguró que fue forzada por el pederasta a mantener relaciones sexuales con el hermano de Carlos III.
Giuffre se suicidó en abril del año pasado, con 41 años, y sus memorias se publicaron de manera póstuma en octubre. Mountbatten-Windsor siempre ha negado haber violado a Giuffre, con la que llegó a un acuerdo extrajudicial en 2022 para acabar con una demanda presentada unos meses antes.

Carlos III se pronuncia; «La ley debe seguir su curso»
No hay precedentes en la historia moderna del arresto de un miembro de la familia real, por lo que la detención de Andrés supone un escándalo de máximas proporciones para la corona.
Tras conocerse la noticia, el rey Carlos III emitió una corta declaración pública en la que afirmó que «la ley debe seguir su curso».
«He recibido con profunda preocupación la noticia sobre Andrew Mountbatten-Windsor y la sospecha de conducta indebida en el ejercicio de un cargo público. Lo que sigue ahora es el proceso completo, justo y adecuado mediante el cual se investigará este asunto de la manera apropiada y por las autoridades competentes», indicó.
El monarca planteó que las autoridades e instituciones cuentan con «nuestro apoyo y cooperación totales y sinceros», para desarrollar las investigaciones y procesos correspondientes.
«Permítanme decirlo claramente: la ley debe seguir su curso», enfatizó.
Señaló que mientras se desarrolle el proceso considera que «no sería correcto por mi parte hacer más comentarios sobre este asunto»
«Mientras tanto, mi familia y yo continuaremos con nuestro deberes», subrayó.

