El Ministerio de Sanidad de Rusia ha dado un paso histórico al autorizar el uso clínico de «Neovak-RONTs», una vacuna terapéutica personalizada basada en ARN mensajero (ARNm) para combatir el melanoma, el tipo más agresivo de cáncer de piel. Este innovador tratamiento, diseñado a medida de cada paciente, promete enseñar al sistema inmunitario a reconocer y atacar las células tumorales para prevenir la reaparición de la enfermedad. Sin embargo, las autoridades sanitarias y los propios científicos piden prudencia: no es una panacea, sino el comienzo de un nuevo y prometedor camino en la oncología de precisión.
Moscú – En un comunicado emitido esta semana, el Ministerio de Salud de la Federación Rusa confirmó la autorización al Centro Nacional de Investigación Médica Oncológica N.N. Blokhin para la aplicación de «Neovak-RONTs» . Se trata de un fármaco biotecnológico individualizado, una vacuna de ARNm dirigida a neoantígenos, creada específicamente a partir del perfil genético del tumor de cada paciente .
¿Qué es «Neovak-RONTs» y a quién va dirigida?
A diferencia de las vacunas preventivas, «Neovak-RONTs» es una vacuna terapéutica. Su objetivo no es prevenir el cáncer, sino tratar a quienes ya lo padecen. Está indicada para adultos mayores de 18 años con melanoma cutáneo en estadios IIB, III y IV, pero bajo una condición crucial: todos los focos metastásicos visibles deben haber sido extirpados quirúrgicamente . La vacuna se administrará como terapia adyuvante, es decir, después de la cirugía, y en combinación con inhibidores de PD-1, una inmunoterapia moderna que potencia la respuesta del sistema inmune .
La tecnología: un traje a medida contra el tumor
El proceso de creación de esta vacuna es una obra de ingeniería biológica de alta precisión. Comienza con el análisis genético del tumor extraído del paciente. Los científicos identifican las mutaciones únicas de esas células cancerosas, sus «neoantígenos», que actúan como señales distintivas .
Para manejar la ingente cantidad de datos genéticos, los centros de investigación, incluyendo el Centro Gamaleya, han desarrollado un software basado en inteligencia artificial capaz de seleccionar las mutaciones más efectivas para «entrenar» al sistema inmunitario . Con esa información, se sintetiza una molécula de ARNm que contiene las instrucciones para fabricar esas marcas tumorales. Al ser inyectada, esta vacuna «educa» a las células inmunitarias para que reconozcan y destruyan cualquier célula cancerosa remanente que exprese esas mismas marcas, con el objetivo de evitar un recidiva .
Los artífices y el costo de la esperanza
El desarrollo de «Neovak-RONTs» es fruto de la colaboración de tres pesos pesados de la ciencia rusa:
- NМИЦ онкологии им. Н.Н. Блохина (Centro de Investigación Oncológica Blokhin), que actúa como productor principal.
- НИЦЭМ им. Н.Ф. Гамалеи (Centro Gamaleya), conocido mundialmente por su vacuna contra el COVID-19.
- НМИЦ радиологии (Centro de Investigación Radiológica) .
Según informó Andréi Kaprin, director general del Centro de Investigación Radiológica, el coste de desarrollo de cada dosis personalizada para el Estado asciende a unos 300.000 rublos (aproximadamente 3.900 dólares). No obstante, las autoridades han garantizado que los pacientes recibirán el tratamiento de forma completamente gratuita dentro del sistema sanitario público .
Prudencia desde la ciencia
A pesar del entusiasmo que genera el anuncio, las voces autorizadas llaman a la calma. El ministro de Salud, Mijaíl Murashko, declaró recientemente que «esta tecnología no es una panacea, sino solo uno de los métodos de tratamiento que estamos desarrollando e implementando» . Además, subrayó que los científicos aún deben evaluar a fondo la eficacia y seguridad del fármaco a largo plazo, ya que su uso se encuentra en una fase inicial y no se trata de una aplicación masiva .
En la misma línea, el académico Iván Stilidi, director del Centro Blokhin, confirmó que la inclusión de pacientes en el protocolo de tratamiento será decidida estrictamente por un consilium médico, y que la vacuna comenzará a administrarse a lo largo de 2026 .
El Ciudadano
