En un pronunciamiento que sube la tensión política y jurídica del caso Venezuela, el relator especial de la ONU sobre Derechos Humanos y Lucha contra el Terrorismo, Ben Saul, calificó de ilegal el ataque de Estados Unidos y la posterior captura de Nicolás Maduro. El experto fue más allá: pidió que Donald Trump sea investigado y sometido a un proceso de destitución por las muertes ocurridas durante la operación.
En su publicación en redes sociales —cuyo tuit original circula ampliamente— Saul afirmó: “Condeno la agresión ilegal de Estados Unidos contra Venezuela y el secuestro ilegal de su líder y su esposa”. Y añadió una frase clave por su gravedad: “Cada vida venezolana perdida es una violación del derecho a la vida. El presidente Trump debería ser destituido e investigado por los presuntos asesinatos”.
I condemn the US’ illegal aggression against Venezuela & the illegal abduction of its leader & his wife. Every Venezuelan life lost is a violation of the right to life. President Trump should be impeached & investigated for the alleged killings https://t.co/3OjWtOQ1hE
— Prof Ben Saul – UN SR Human Rights & Counterterror (@profbensaul) January 3, 2026
Relator de la ONU pide destituir a Trump
El mensaje del relator no se quedó en la denuncia moral. Al calificar los hechos como “agresión ilegal” y hablar derechamente de secuestro, Saul instala el conflicto en el terreno del derecho internacional y de las responsabilidades políticas al más alto nivel. En otras palabras: no se trata solo de un choque diplomático, sino de un episodio con consecuencias sobre el marco que regula el uso de la fuerza entre Estados.
La intervención del relator se conoció mientras distintas organizaciones y actores internacionales expresaban preocupación por el impacto de la incursión en la población venezolana y por el destino de las personas privadas de libertad tras la operación.

Amnistía Internacional y DD.HH. en Venezuela
En la misma línea crítica, Amnistía Internacional advirtió en X que “la acción militar llevada a cabo por la administración Trump en Venezuela, que ha dado lugar a la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, suscita una gran preocupación por los derechos humanos de la población venezolana y muy probablemente constituye una violación del derecho internacional, incluida la Carta de Naciones Unidas”, agregando además reparos ante “la declarada intención de Estados Unidos de gobernar Venezuela y controlar sus recursos petroleros”.
La organización llamó a Washington a “priorizar la protección de los civiles” y a resguardar los derechos humanos de quienes están detenidos, incluido el mandatario venezolano.
A su vez, la Comisión Interamericana para los Derechos Humanos (CIDH) expresó “profunda preocupación” por la incursión militar estadounidense ocurrida entre el 2 y 3 de enero de 2026, mientras que el papa León XIV llamó a superar la violencia y a salvaguardar la soberanía de Venezuela, insistiendo en la centralidad del respeto a la Constitución y los derechos humanos para una salida pacífica.

