Tecnofascismo en EE.UU.: denuncian que Palantir potencia la maquinaria del ICE bajo Trump

Palantir, la empresa de datos de Peter Thiel, es clave en la construcción de un «estado autoritario de vigilancia» en Estados Unidos bajo la administración de Trump, según denunció la periodista Carole Cadwalladr, quien advirtió que el Reino Unido podría ser el siguiente

Tecnofascismo en EE.UU.: denuncian que Palantir potencia la maquinaria del ICE bajo Trump

Autor: Leonardo Buitrago

Palantir, la empresa de datos de Peter Thiel, es clave en la construcción de un «estado autoritario de vigilancia» en Estados Unidos bajo la administración de Trump, según denunció la periodista Carole Cadwalladr, quien advirtió que el Reino Unido podría ser el siguiente.

En un artículo publicado el 30 de enero de 2026, la periodista británica Carole Cadwalladr, reconocida por su investigación sobre el impacto de la tecnología en la democracia, lanzó una grave advertencia: Estados Unidos está construyendo, bajo la administración de Donald Trump, un sistema de «tecnofascismo», donde la vigilancia masiva y la inteligencia artificial se fusionan con el poder estatal para reprimir, deportar y aterrorizar.

Indicó que en el centro de esta maquinaria, se encuentra la empresa de análisis de datos Palantir, fundada por el magnate tecnológico y libertario Peter Thiel.

«Lo que está ocurriendo en Estados Unidos es tecnofascismo. Esto es fascismo asociado con tecnologías avanzadas de vigilancia», planteó Cadwalladr quien en 2016, sacó a la luz el escándalo relacionado con la consultora inglesa Cambridge Analytica, que manipuló los datos de millones de personas a través de sus cuentas de Facebook para influir en los resultados de las elecciones presidenciales de Estados Unidos y del referéndum para el Brexit.

En medio de amenazas, incluso por parte de trabajadores al interior de la red social, pudo constatar que, por medio de un test de personalidad, la consultora accedió ilegalmente a la información de alrededor de 87 millones de usuarios, con el fin de manipular sus decisiones mediante el uso de fake news para que votaran a favor del Brexit y, de manera paralela, por Donald Trump, en su camino a la presidencia de Estados Unidos.

En esta ocasión, la periodista alertó que estamos ante un «peligro existencial extremo», magnificado por la reciente escalada de violencia en Minneapolis, donde un hombre armado enmascarado ejecutó a un civil a sangre fría, y por las amenazas de Trump a aliados de la OTAN.

«Lo que está ocurriendo en Minneapolis es un globo de prueba. Es donde Trump está poniendo a prueba los límites de su poder», señaló.

Palantir potencia la maquinaria del ICE bajo un «estado autoritario de vigilancia»

La denuncia se centra en el papel de la empres Palantir como proveedor tecnológico fundamental del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y Cadwalladr citó un reporte del sitio 404 Media, basado en una guía de usuario filtrada, que detalla el sistema «Enhanced Leads Identification and Targeting for Enforcement (ELITE)/Identificación y selección mejoradas de clientes potenciales para la aplicación de la ley», diseñado por Palantir para el ICE.

Este sistema, según la descripción técnica, es «una herramienta de segmentación diseñada para mejorar las capacidades de identificación y priorización de objetivos de alto valor mediante análisis avanzados».

En concreto, la aplicación despliega un mapa con posibles objetivos de deportación, muestra un expediente de cada persona y asigna una «puntuación de confianza» sobre su dirección actual, ingiriendo múltiples conjuntos de datos personales, incluidos, según revelaciones anteriores, los registros de Medicaid de 79 millones de ciudadanos estadounidenses.

La operación, según explicó Cadwalladr, va más allá de la deportación. En redes sociales circula un video donde un agente de ICE filma a un manifestante y le dice: «Tenemos una base de datos muy bonita. Y ahora te consideran un terrorista doméstico». Para la periodista e investigadora, este es el centro de la iniciativa.

«Los datos personales son la clave del proyecto político de Trump. Es una parte esencial del trabajo de ICE, la base de lo que ahora está en construcción, y Minneapolis es donde se puede ver que se está construyendo: un estado autoritario de vigilancia», advirtió.

«El gobierno británico es el segundo mayor cliente de Palantir»

De acuerdo con Cadwalladr, el Reino Unido no es un mero espectador, sino un actor clave que está financiando y normalizando este tecnofascismo.

«El gobierno británico es el segundo mayor cliente de Palantir. El dinero de los contribuyentes está apoyando sus resultados», afirmói.

Una investigación del medio The Nerve reveló que Palantir no solo tiene acceso a datos sensibles del Servicio Nacional de Salud (NHS), sino que sustenta gran parte de la infraestructura crítica del país e incluso juega un papel en la gestión del arsenal nuclear británico.

Palantir es un proyecto político con redes de poder

Para exponer el alcance de la amenaza, la periodista dejó en claro que Palantir no es una mpresa tecnológica convencional, sino un «proyecto político».

Para argumentar su hipótesis citó las palabras de su propio fundador, Peter Thiel, quien en una conferencia libertaria en 2010 afirmó: «La idea básica era que nunca podríamos ganar unas elecciones basándonos en ciertas cosas porque éramos una minoría tan pequeña, pero quizá podrías cambiar el mundo unilateralmente sin tener que convencer constantemente a la gente, suplicar y suplicar a gente que nunca va a estar de acuerdo contigo por medios tecnológicos. Y aquí es donde creo que la tecnología es una alternativa increíble a la política».

Esta visión, según Cadwalladr, choca frontalmente con la democracia. «Thiel no cree en la democracia. Ha dicho que no cree que ‘libertad y democracia’ sean compatibles».

La misión autoritaria, agregó, es compartida por el círculo directivo de Palantir y se refirió a las declaraciones del CEO Alex Karp, quien habla de «asustar enemigos y, en ocasiones, matarlos», y también a las del cofundador Joe Lonsdale, quien en respuesta a una publicación sobre el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte del gobierno de Trump tuiteó: «¿De qué crees que iba a tratar fundar Palantir?», celebrando el asesinato de «comunistas».

La red de Thiel, detallada en el artículo se extiende profundamente en el poder en Washington y Londres. En Estados Unidos, incluye a figuras como Donald Trump Jr., con quien dirige fondos de capital riesgo alineados con el movimiento Make America Great Again («Haz a Estados Unidos grande otra vez») a la actual vicepresidente de EE.UU. J.D. Vance, su pupilo político; y al propio presidente Trump, a quien asesoró desde 2016.

En el Reino Unido, la red conecta con el ex primer ministro Boris Johnson y su asesor Dominic Cummings, quienes otorgaron los primeros grandes contratos a Palantir; con el actual primer ministro Keir Starmer, llevado a visitar las oficinas de la empresa por el embajador Peter Mandelson; y con Nigel Farage, líder del partido Reform UK, quien llama a Thiel «mi amigo» y ha nombrado como su asesor principal a James Orr, amigo y conector de Thiel en Cambridge.

«Esta empresa no debería estar ni cerca de ningún departamento del gobierno británico, y mucho menos de nuestro NHS y armas nucleares», sentenció Cadwalladr.}

«Hemos entregado el control de los instrumentos más importantes y vitales del Estado a lo que equivale a una potencia extranjera hostil», indicó.

Su conclusión es un llamado urgente a la conciencia entre la ciudadanía: «La ignorancia y la negación sobre la relación del Reino Unido con Palantir deben terminar. Esto es tecnofascismo. Y viene aquí a continuación», alertó.

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