El Betting and Gaming Council (BGC) —la principal asociación que agrupa a operadores de apuestas y juegos de azar regulados en el Reino Unido, representando aproximadamente el **90 % de la industria regulada británica— ha firmado un acuerdo de cooperación con la Agrupación de Plataformas de Apuestas en Línea (aPAL) de Chile, organización que reúne a operadores de apuestas online que desde 2022 han impulsado un marco de regulación moderno en el país sudamericano.
El convenio —anunciado en enero de 2026 y vigente inicialmente por un año— llega en un momento clave para la evolución de la industria del juego en Chile, que actualmente vive una etapa de debate legislativo en torno a cómo regular el creciente mercado de apuestas y casinos online en Chile.
¿Qué implica el acuerdo BGC-aPAL para Chile?
Transferencia de experiencia internacional
El acuerdo tiene un foco principal: la transferencia de experiencia regulatoria desde mercados maduros como el del Reino Unido hacia el contexto chileno. A través de este marco de cooperación, el BGC y aPAL colaborarán en:
- Compartir evidencia y mejores prácticas regulatorias usadas en mercados donde el juego online está formalmente regulado.
- Fortalecer la base de conocimiento sobre modelos de regulación que prioricen la protección del consumidor, el juego responsable y la integridad del mercado.
- Dialogar con legisladores y stakeholders locales para apoyar el diseño de un sistema de licencias sostenible y eficaz.
Según representantes de ambas organizaciones, Chile tiene la oportunidad de construir un marco regulatorio moderno que no solo proteja a los usuarios, sino que también combata la actividad irregular y el “mercado negro” de operadores sin supervisión.
Un paso en el avance legislativo chileno
Este acuerdo se produce en medio de un proceso legislativo que ya venía avanzado: el Senado chileno aprobó en 2025 un proyecto de ley general para regular las plataformas de apuestas online, con el fin de crear un régimen formal de licencias, establecer medidas de cumplimiento y proteger a los jugadores, especialmente menores de edad.
Además, diversas acciones judiciales han marcado el debate político y público en el país: la Corte Suprema de Chile ordenó bloquear el acceso de operadores online sin licencia, indicando que estas plataformas operan fuera del marco legal detallado y subrayando la necesidad de una regulación clara y específica.
El aporte de la experiencia británica, por tanto, situaría a Chile en un lugar privilegiado para consolidar un esquema de regulación basado en evidencia internacional y comparativas de mejores prácticas, lo que podría traducirse en un proceso de legislación más rápido y sólido ante la próxima administración gubernamental chilena.
Impacto esperado en la industria local
En operadores nacionales e internacionales
Para los operadores actualmente activos en Chile —muchos de ellos internacionales que brindan servicios sin una regulación clara— este acuerdo y el proceso legislativo en curso parecen abrir una ventana para regularizar su actividad de manera formal. La existencia de un marco de licencias proporcionaría:
- Seguridad jurídica y fiscal: mecanismos claros de cumplimiento y tributación para operadores.
- Nivelación de condiciones con otros países de la región que ya han regulado este tipo de sectores.
- Posibilidad de operar con supervisión estatal que dé confianza al público y al propio mercado financiero.
Esto también puede atraer inversión extranjera de operadores que hoy siguen mercados con regulación avanzada, y al mismo tiempo ofrecer un entorno más competitivo y transparente para los que ya han operado de facto en Chile.
Para usuarios de apuestas online
Para los usuarios, la falta de regulación en Chile ha significado hasta ahora un escenario de riesgo y ambigüedad legal: la actividad de apuestas online no está formalmente prohibida, pero tampoco existe un marco de protección claro, lo que lleva a que muchas plataformas operen en un limbo sin controles robustos de seguridad o prevención de adicciones.
Con la consolidación de un sistema regulado, los jugadores podrían beneficiarse de:
- Protecciones claras, como límites de depósitos, herramientas de juego responsable y supervisión de prácticas de marketing.
- Transparencia en el uso de datos y pagos, reduciendo la probabilidad de fraude o prácticas abusivas por parte de operadores.
- Acceso a plataformas confiables y supervisadas por una entidad estatal, lo que puede generar mayor confianza y reducción de prácticas de mercado negro
El papel de los casinos online en Chile
El sector de casinos online en Chile ha experimentado un crecimiento sostenido, con millones de chilenos interactuando con plataformas de apuestas deportivas, póker y juegos de casino, pese a la ausencia de una regulación específica. Información del mercado indica que en 2024, el valor del segmento online alcanzó cifras millonarias y que una proporción significativa de la población está involucrada en estas actividades.
Este crecimiento ha impulsado el debate social y político sobre la necesidad de un marco regulatorio que proteja a los usuarios sin sofocar la innovación ni el desarrollo de la industria. En ese sentido, la intervención internacional del BGC con experiencia regulatoria consolidada puede ayudar a dar forma a un modelo que equilibre crecimiento, protección y sostenibilidad económica.
Mirando hacia adelante: la regulación en acción
La firma de este acuerdo entre el BGC y aPAL no es un acto aislado, sino parte de un proceso más amplio en el que Chile se posiciona para avanzar hacia una regulación moderna, responsable y competitiva de las apuestas online. Aprovechar la experiencia internacional, articularla con las realidades locales y estructurar un régimen de licencias que beneficie a usuarios, operadores y al propio Estado será clave para definir el futuro de este sector.
En definitiva, el acuerdo abre una nueva fase de diálogo y colaboración que podría resultar en una regulación robusta y beneficiosa para todos los actores involucrados, estableciendo un modelo que otros países de la región podrían observar e inspirarse en el mediano plazo.
